Si te quedás mirando un árbol el tiempo suficiente en El Chaltén, te empieza a dar lástima.
En casi todo el mundo, los árboles crecen para arriba. Buscan el sol, te dan sombra para el picnic y, en general, se los ve bastante relajados. En la Patagonia, en cambio, los árboles parecen estar huyendo de la escena de un crimen en cámara lenta.

Cuando Audrey y yo llegamos a El Chaltén, veníamos con lo que me gusta llamar “confianza de trekking inmerecida”. Nos habíamos pasado semanas comiendo a lo bestia por toda la Argentina —bajando suficiente asado y vino tinto como para tener que aflojar el cinturón un par de agujeros— y flasheamos que ya estábamos listos para la capital nacional del trekking.
Spoiler: ni a palos.
Después de nuestra “batalla final” en el sendero del Fitz Roy —una caminata que terminó conmigo fantaseando que me rescataba un helicóptero mientras tenía las piernas destruidas nivel zombi— necesitábamos un día de recuperación. Queríamos hacer un sendero que no nos hiciera llorar, pero que igual nos regalara esas vistas épicas de la “Patagonia Chill”.

Ahí es donde entra en escena el sendero a la Laguna Torre.
Este trekking de 18 kilómetros es famoso no solo por la aguja de granito al final, sino por todo el trayecto en sí. Te lleva por un bosque “embrujado” de lengas que fueron retorcidas, dobladas y torturadas por el viento patagónico hasta quedar como esculturas congeladas en agonía. Es hermoso, es rarísimo y, lo mejor de todo: es mayormente plano.
Bienvenidos al mundo torcido de la Laguna Torre.
El “Bosque Embrujado” del sendero Laguna Torre: donde el viento patagónico esculpe las lengas hasta dejarlas permanentemente encorvadas.
Por qué la caminata a la Laguna Torre es ideal para un día de descanso
La posta es que, si sos un “trekker foodie” como nosotros —es decir, que caminás más que nada para justificar clavarte tres postres en la cena—, no podés hacer subidas verticales todos los santos días. Te vas a quemar la cabeza y las piernas. Necesitás un trekking “puente” para zafar.
Nosotros elegimos la Laguna Torre para nuestro tercer día de trekking (el día 5 del viaje) porque todavía teníamos las piernas de madera después de la maratón del Fitz Roy. Queríamos una recompensa alta con el menor esfuerzo posible.

Comparativa de trekkings: Laguna de los Tres vs. Laguna Torre
| CaracterísticaLaguna de los Tres (Fitz Roy)Laguna Torre (El Bosque Embrujado) | ||
|---|---|---|
| La Onda | “La Batalla Final”. Intensa, vertical, te liquida. | “El Paseo Relajado”. Fluida, escénica, casi meditativa. |
| Dolor Físico (1-10) | 10/10 (Mi alma abandonó mi cuerpo en el Km 9). | 4/10 (Zafa bastante, caminás por un valle casi plano). |
| El Bosque | Bosque alpino estándar. | Bosque “Embrujado” de lengas (Retorcido, raro, épico). |
| La Recompensa | Laguna alpina de altura (Azul intenso). | Lago glaciar con témpanos de hielo (Gris/Lechoso). |
| Veredicto de Nomadic Samuel | Hacé esta por el destino final. | Hacé esta para disfrutar todo el camino. |
Botánica embrujada: ¿Por qué los árboles crecen de costado en la Patagonia?
Incluso antes de ver la aguja de granito del Cerro Torre, la verdadera estrella de este show es la lenga (Nothofagus pumilio). Caminar por estos bosques es literalmente como meterse en el set de una película de Tim Burton.

Acá los árboles no es que estén un poquito inclinados; están doblados permanentemente en un ángulo de 90 grados, paralelos al piso. A este fenómeno se le dice crecimiento en bandera (o formación Krummholz). El viento en este valle es tan bestial y constante —muchas veces baja aullando desde el Campo de Hielo Patagónico Sur a 100 km/h— que los árboles directamente no pueden crecer para arriba. Si asoman la cabeza, el viento les arranca los brotes de cuajo. Así que no les queda otra que aprender a arrastrarse.
La posta según Nomadic Samuel:
Caminar por estas partes se sentía raramente tranquilo. No digo que hubiera un silencio total —el viento allá arriba estaba aullando con todo— pero la forma en que pega contra las hojas de la lenga hace un silbido agudo que te mete de lleno en clima. Con razón le dicen el “Bosque Embrujado”. Daba la sensación de que los árboles nos estaban mirando de reojo, juzgando nuestra falsa “confianza atlética”.

El sendero a la Laguna Torre: Guía paso a paso de los 18 km

Parte 1: El arranque a paso de tortuga (Km 0 al 3)
La caminata arranca medio engañosa. Los primeros tres kilómetros es donde te comés el 90% del desnivel positivo. Básicamente trepás para salir del valle del río, dejando atrás el pueblo de El Chaltén.
Esa mañana nos movíamos a paso de tortuga renga. En parte porque las piernas todavía nos latían del esfuerzo de hacía dos días, pero más que nada porque frenábamos a cada rato para sacar fotos. La Cascada Margarita aparece casi de la nada (por el Km 1), cayendo con tanta fuerza por el cañón del río que la escuchás mucho antes de verla.
Si sentís que te estás muriendo acá, tranqui. Este es el “peaje” que pagás con sudor. Una vez que pasás el Mirador del Torre (cerca del Km 3), el sendero se plancha y se convierte en uno de los paseos más agradables de toda la Patagonia.

Parte 2: El tramo plano por el valle (Km 4 al 8)
Esta fue mi parte favorita del día. El sendero te suelta en un valle glaciar anchísimo en forma de U. A tu izquierda, el macizo del Fitz Roy asoma la cabeza; derecho al frente, la aguja afiladísima del Cerro Torre (si zafás con las nubes) perfora el cielo.
Acá fue donde nos cruzamos con una lagunita que apareció de la nada. Ni figuraba en nuestro mapa, pero era un espejo perfecto del cielo. A esta altura ya casi íbamos saltando de alegría (bueno, caminando medio chuecos) porque el terreno te perdona todo. A diferencia del sendero al Fitz Roy, donde vas clavando la vista en el piso para no romperte los dientes contra una raíz, acá posta podés levantar la cabeza y disfrutar del paisaje.
El momento clave: la parada de la vianda (Lunchbox)
En el kilómetro 4 nos agarró un hambre voraz. Y cuando le pica el bagre a Nomadic Samuel, clavamos los frenos.
Tenemos que hablar de la economía de las viandas en El Chaltén. Como en el pueblo “básicamente no hay internet” y la oferta en los súper es limitadísima (les estoy hablando de manzanas a 1 dólar cada una, gente), casi cualquier trekker depende de las viandas preparadas que te venden en el hotel.
Nosotros gatillamos unos 10 dólares por vianda. ¿Era algo gourmet? Ni a palos. ¿Era necesario para sobrevivir? Totalmente.
Qué traía la “Vianda de Supervivencia”:
- La ensalada triste: Arroz, choclo, huevo y tomate. (Dato clave: el tupper de plástico se me rajó adentro de la mochila, así que tuve que comer con un cuidado tremendo antes de que se me desintegrara arriba del equipo de la cámara).
- El muffin de la vida: Un budincito compacto que tenía sabor a victoria.
- El clásico turrón: Esa clásica oblea argentina con pasta de maní que te amenaza con arrancarte un arreglo dental, pero te inyecta un shock de azúcar instantáneo.
- Una manzana: Cotizada a un dólar en el mercado negro local.

Parte 3: La llegada al glaciar (Km 9)
El último kilómetro te hace subir por una morrena de piedras sueltas. Hay un viento tremendo. Estás súper expuesto. Pero cuando asomaste la cabeza por esa loma, el mundo cambia de color.
Dejás atrás el verde del bosque “embrujado” y te metés de lleno en un paisaje de grises, blancos y un azul lechoso. Llegaste a la Laguna Torre.
Cuando Audrey y yo llegamos, el clima se había puesto bastante “caprichoso”. La laguna no tenía ese turquesa brillante de la Laguna de los Tres; tiraba más a un “café con leche” o gris turbio. La famosa aguja del Cerro Torre estaba jugando a las escondidas con las nubes.
Pero lo mejor es esto: los témpanos de hielo. Como el Glaciar Grande rompe directamente sobre esta laguna, podés bajar hasta la orilla misma y tocar pedazos de hielo que tienen miles de años. Te da una sensación prehistórica brutal, completamente distinta a cualquier otra cosa que veas en el parque.
Acá olvidate del agua turquesa; esto es puro poder glaciar crudo. Las aguas color “café con leche” de la Laguna Torre están repletas de pequeños icebergs que se fueron desprendiendo del glaciar a lo lejos.

Dónde comer en El Chaltén después de hacer trekking
No nos quedamos dando vueltas mucho tiempo en la laguna. ¿Por qué? Porque nos acordamos que La Zorra existe.
La vuelta fue un borrón donde solo pensábamos en armar el menú en nuestras cabezas y planear cómo darnos en la pera con la comida. Hicimos el camino de regreso casi el doble de rápido que la ida, impulsados a pura tracción de la promesa de los carbohidratos.
Si caminás 18 kilómetros, las calorías no cuentan. Ese es un dato científico innegable que me acabo de inventar. Acá te dejo mi plan de recuperación alimentaria avalado por Nomadic Samuel:
Los mejores restaurantes en El Chaltén para después de caminar
A dónde ir a comer dependiendo de qué tan destruidas te quedaron las piernas.

| Restaurante | La Onda | El Plato Clave | Ideal para… |
|---|---|---|---|
| La Zorra Taproom | Bar de cerveza artesanal con mucho ruido y buena onda. | Hamburguesa Jalapeño picante y papas con cheddar y panceta. | Cuando querés tapar el dolor comiendo grasa y tomando birra. |
| Senderos | Más tranqui, boutique y elegante. | Risotto de queso azul con nueces. | Cuando querés sentirte fino a pesar de tener los botines llenos de tierra. |
| La Waflería | Onda cabaña calentita. | Waffles con dulce de leche o bocha de helado artesanal. | “Segundo almuerzo” o cuando querés zafar del viento. |
| Patagonicus | Pizzería bien rústica. | Pizza Napolitana (gigante y con bastante ajo). | Cargar bien los tanques de carbohidratos antes del próximo trekking duro. |
Nosotros esa noche encaramos directo a La Zorra. Audrey y yo liquidamos una hamburguesa con guacamole, y después bajamos otra con panceta y papas con cheddar. Y como no tenemos ningún tipo de autocontrol, después fuimos a clavarnos un helado artesanal. Yo pedí el “Súper Dulce de Leche”. Cero arrepentimientos.
Logística y datos prácticos del sendero Laguna Torre
Distancia, desnivel y dificultad de la Laguna Torre
- Inicio del sendero: Arranca en la parte “baja” del pueblo (cerca del río), en la punta opuesta de donde empieza el del Fitz Roy. Buscá directamente los carteles que dicen “Laguna Torre”.
- Entrada: Por lo general tenés que registrarte en el Parque Nacional (fijate bien las normas actuales en el Centro de Visitantes apenas llegás).
- Agua: Podés tomar directo de los arroyitos en el bosque (el agua baja impecable del glaciar), pero llevate una botella para ir recargando.
- Alerta de viento: El valle es un túnel de viento. Por más que en el pueblo esté planchado, meté una buena campera rompevientos en la mochila. Los “árboles bandera” no crecieron torcidos por casualidad.

Comparación: ¿Laguna Torre o Laguna de los Tres?
Si tenés tiempo para hacer uno solo, ¿por cuál te tirás?
| Criterio | Laguna Torre (El sendero horizontal) | Laguna de los Tres (El sendero vertical) |
|---|---|---|
| Dificultad | Intermedia. Mayormente plano después del Km 3. | Difícil/Severa. El último kilómetro es una pared vertical de ripio. |
| Variedad de Paisaje | Alta. Cascadas, valle de río, bosque embrujado, glaciar. | Alta. Lagunas alpinas, agujas de granito, vistas panorámicas. |
| Cantidad de Gente | Moderada. Podés encontrar momentos de bastante paz. | Alta. Es la caminata para la “foto de Instagram” de toda la Patagonia. |
| Ideal para… | Gente que disfruta más del paseo en sí. | Trekkers que quieren la foto definitiva del destino final. |
Reflexiones finales: Disfrutá el lado torcido de la Patagonia
La Laguna Torre será la “segunda caminata más famosa” de El Chaltén, pero para nosotros fue la que más disfrutamos. Cero presiones. No tuvimos una “Batalla Final” con subidas verticales que me hiciera cuestionar todas mis decisiones de vida. Fue simplemente un valle hermoso, raro y embrujado donde los árboles crecen de costado y los témpanos flotan en un silencio total.
Es el trekking perfecto para el “día de descanso” en el que tenés ganas de mover el esqueleto un poco, pero sin llegar a destruirte por completo.
Nada más acordate de llevar la campera rompevientos, tu vianda de 10 dólares (protegé ese tupper de ensalada con tu vida) y un hambre voraz para la hamburguesa que te espera en la línea de llegada.
¿Ya hiciste el “Bosque Embrujado” de la Laguna Torre? ¿A vos también te pareció que los árboles estaban tan torturados como a mí? ¡Dejame tu comentario acá abajo!

Preguntas frecuentes: Trekking a Laguna Torre y el bosque de lengas
¿Es muy difícil el trekking a la Laguna Torre?
En general, se la considera una caminata de nivel intermedio. Aunque son 18 km en total (ida y vuelta), casi todo el desnivel está metido en los primeros 3 km. Después de eso, es un paseo bastante plano por el valle, lo que te liquida mucho menos las rodillas que la trepada brutal del Fitz Roy.
¿Por qué los árboles en la Patagonia crecen inclinados?
Es un fenómeno que se llama crecimiento en bandera o formación Krummholz. Los vientos del oeste pegan tan fuerte y tan seguido que queman los brotes del lado de barlovento en las lengas, obligando a que todo el crecimiento se dé del lado que queda protegido (sotavento). ¡Es pura adaptación para sobrevivir, no un defecto del árbol!
¿Necesito llevar bastones de trekking a la Laguna Torre?
No son 100% obligatorios como sí pasa en la Laguna de los Tres, pero te recontra salvan. En las partes abiertas del valle, el viento te pega tan fuerte que te puede hacer perder el equilibrio, y ahí los bastones te dan mucha estabilidad. Además, te ayudan a cuidar las rodillas cuando bajás de vuelta al pueblo.
¿Se puede tomar el agua de los arroyos en El Chaltén?
Sí, casi todos los que caminan por el Parque Nacional Los Glaciares toman agua directo de los arroyos, ya que baja limpita del deshielo y los glaciares. Igual, por las dudas, pegate una vuelta por el centro de guardaparques para chequear si hay algún aviso reciente antes de salir.
¿Cuánto tiempo se tarda en ir a la Laguna Torre?
Calculale unas 6 a 7 horas. En ese tiempo tenés margen de sobra para sacar fotos en el “bosque embrujado”, sentarte a comer tranquilo frente a la laguna y volver a un ritmo súper relajado.
¿Hay baños en el sendero a Laguna Torre?
Sí, tenés unos baños agrestes en el Campamento De Agostini, que está más o menos a la altura del kilómetro 8. Es un buen punto para parar, ir al baño y tomar un poco de aire antes de encarar el último kilómetro hasta la laguna.
¿Se puede ir con mascotas al Parque Nacional Los Glaciares?
No, ni se te ocurra. Por más que los perros callejeros de El Chaltén sean re simpáticos, los guardaparques te avisan bien claro que no los dejes seguirte a los senderos. Son muy estrictos con esto para cuidar al huemul, que es un ciervo en peligro de extinción que vive en el parque.
¿Es seguro que voy a poder ver la aguja del Cerro Torre?
No necesariamente. El clima patagónico hace lo que quiere; nosotros caminamos un día nublado y la famosa aguja de granito estaba tapada por completo, dejando a la laguna con una onda súper gris y dramática. De todos modos, el trekking vale cada paso que das por las vistas del bosque, el glaciar y los témpanos flotando en el agua.
¿Es fácil hacer el sendero Laguna Torre sin guía?
Sí, El Chaltén es la meca del trekking para mandarte solo. El sendero de la Laguna Torre está re bien marcado y tenés postes amarillos cada un kilómetro que te re ayudan a medir cómo venís de ritmo y progreso.
¿Qué conviene llevar para almorzar en el trekking?
Lo más práctico es dejar pedida una vianda o “lunchbox” en tu alojamiento la noche anterior. Ir al súper en el pueblo puede ser una misión imposible por la falta de variedad (y los precios saladitos), así que esas viandas de unos 10 dólares que te arman en los hoteles —que casi siempre traen un sándwich, algo de fruta y algún snack— son el combustible más cómodo para aguantar todo el día.
¿Hay señal de celular o WiFi en la montaña?
Olvidate. Lo más probable es que te quedes sin señal de celular apenas ponés un pie fuera del pueblo. De hecho, los datos móviles andan bastante mal hasta dentro del mismo El Chaltén, y encontrar un buen Wi-Fi es como ganarse la lotería. Bajate sí o sí los mapas y la música que vayas a escuchar antes de salir de tu hotel.
¿Dónde se puede acampar en el sendero Laguna Torre?
Sí, podés armar la carpa en el Campamento De Agostini, justo en el kilómetro 8. Es un lugar re concurrido por los trekkers que quieren despertarse al lado de la laguna para sacar unas fotos épicas al amanecer, aunque obviamente tenés que cargarte al hombro todo tu equipo, la bolsa de dormir y la comida.
Una nota de Samuel: Escribimos esta guía originalmente en inglés basándonos en nuestros viajes. Como amamos la Patagonia, usamos herramientas de traducción para pasarla al castellano rioplatense y compartir nuestros datos con la comunidad hispanohablante. Si notás alguna frase rara o creés que nos faltó usar algún término bien local, ¡dejalo en los comentarios! Hacemos lo mejor que podemos para que la info sea útil para todos.
Proyecto 23 Argentina: Este artículo también está disponible en inglés. [Read the original English version: Sideways Lenga trees of Laguna Torre: Patagonia’s haunted woods]
