Si entraste acá esperando un “Tranqui, es un paseíto nomás, traé buena onda”, lamento informarte que Laguna de los Tres es un trekking de todo el día con una subida final que te va a querer arrancar el alma.
Y si viniste con miedo, pensando que tenés que ser una cabra de montaña sponsoreada y con 12 pulsaciones en reposo, te traigo buenas noticias: nada que ver.

Lo que sí necesitás es un tipo de estado físico muy específico. Menos “puedo levantar una heladera” y más “puedo caminar por horas y trepar una escalera de piedras interminable cuando ya estoy fusilado”. El sendero no te miente. La Patagonia menos. Y nuestros cuerpos —en ese momento del viaje— estaban… digamos, bien comidos (entraditos en carne, si querés).
Audrey y yo llegamos a El Chaltén en nuestro mejor momento de “venimos comiéndonos toda la Argentina”. Nuestras piernas no tenían experiencia en la montaña; estaban marinadas a pura empanada. Teníamos sueños de gloria con el Fitz Roy y ese optimismo ciego que solo tienen los que todavía no conocieron el Kilómetro 9.
Esta guía es el baldazo de realidad que nos hubiera gustado tener: qué tan en forma tenés que estar de verdad, cómo se siente el camino estando ahí, cómo entrenar (sin volverte un triatleta) y cómo terminar el día sin que el día siguiente sea de cama total.
Trekking a Laguna de los Tres: Dificultad, distancia y datos clave
| Métrica | Lo que vive la mayoría | Por qué importa para tu físico |
|---|---|---|
| Esfuerzo total | Día larguísimo | Estás manejando el cansancio, no solo “la parte difícil”. |
| Distancia típica | ~20–25 km ida y vuelta (depende de dónde arranques) | El “tiempo de pie” es tu mayor enemigo. |
| Tiempo típico | ~8–10 horas | Resistencia + ritmo importan más que la velocidad. |
| Desnivel | ~750–1.050 m (según la ruta/GPS) | Las piernas y los pulmones te van a pasar factura. |
| La trampa del final | El último ~1 km es empinado, suelto y re expuesto | Acá es donde se pone a prueba tu “estado físico”, cuando ya estás cocinado. |
| El gran comodín | Viento + ataques de locura del clima | Las condiciones pueden hacer que un día “lindo” se vuelva una pesadilla. |
Si te vas a acordar de una sola cosa, que sea esta: no es un sufrimiento constante. La caminata es larga, tiene unos paisajes de locos y por lo general se la re banca… hasta que de golpe se pudre todo.

Estado físico para Laguna de los Tres: ¿Qué tan en forma tenés que estar?
“Estar en forma” es una frase trampa. Puede significar “corro 10 km”, o “puedo cargar las bolsas del súper sin respirar como un fuelle roto”, o “una vez hice una clase de spinning y zafé”.
Para hacer Laguna de los Tres, “estar lo suficientemente en forma” se reduce a cinco habilidades bien prácticas:
- Resistencia (moverse constante por horas)
¿Podés mantener un buen ritmo durante gran parte del día sin sentir la necesidad de tirarte al piso a pedir perdón por existir? - Tolerancia a la subida (a última hora)
La subida final no es al principio, cuando estás fresquito y lleno de esperanza. Es casi al final, cuando tus piernas ya están negociando la jubilación anticipada. - Aguante en las bajadas (rodillas + cuádriceps)
Todos se obsesionan con la trepada, pero en la bajada es donde la mayoría de los cuerpos empiezan a pasar quejas formales. - Resistencia de tiempo de pie (pies, caderas, esos musculitos estabilizadores)
Podés tener tremendo cardio y que te arruinen las ampollas, los roces y los tobillos de gelatina. - Preparación para el clima (viento, frío, sol, cambios de golpe)
A la Patagonia le encantan las sorpresas. Tu “estado físico” incluye tu capacidad de mantenerte a salvo y funcional cuando el clima se pone dramático.

Nuestra experiencia en la ruta al Fitz Roy: La pura verdad
Acá te cuento cómo fue nuestro día de la forma más honesta posible. También vale aclarar: no fuimos precisamente los reyes de la eficiencia. Desde donde nos alojábamos, tardamos como 45 minutos caminando cruzando todo el pueblo para llegar al inicio del sendero del otro lado. Así que si te preguntás por qué a algunos les da una locura de kilómetros en sus GPS, esta es una de las razones encubiertas. El Chaltén es chico, pero lo “chico” va sumando cuando el trekking ya es de por sí una bestialidad.
Arrancamos con buenas intenciones… y después mandamos un par de cagadas clásicas:
- Nos olvidamos el mapa del sendero y perdimos tiempo tratando de ubicarnos como dos gatos perdidos en mudanza.
- Estábamos tan manijas que nos clavamos casi todo el almuerzo demasiado temprano (el hambre de las 9 de la mañana no es joda).
- La primera parte fue tipo “¡Qué bueno! ¡Somos re senderistas!”.
- Y después llegó el tramo final con un “Hola, soy las consecuencias de tus malas decisiones”.

Para que quede claro, “nos clavamos el almuerzo temprano” no fue una metáfora: yo era un termotanque de ravioles. A los 20 minutos ya estábamos en la primera zona de vistas increíbles… y yo ya estaba quemando calorías reales como si el sendero me fuera a confiscar la comida en el kilómetro 3. Eran las 9 a.m. No tenía excusa. La Patagonia te fríe el cerebro así.
El trekking se divide básicamente en dos:
- Una caminata larga que es súper accesible para la mayoría de las personas con una actividad moderada.
- Una trepada final que es empinada, de piedra suelta y re expuesta —y encima te la tiran por la cabeza cuando ya estás cansado.

Algo que me encantó posta: los carteles de los kilómetros. Es como tener una barrita de progreso para no entrar en crisis. Siempre sabés dónde estás, cuánto avanzaste y cuánto te falta renguear con algo de dignidad. Hasta vimos tres cóndores en el camino, que es como la forma que tiene la Patagonia de decirte: “Sí, la estás pariendo… pero tomá, mirá algo majestuoso para distraerte”.
Llegamos a esa última sección y al toque entendimos por qué la pintan como un rito de iniciación. Todos se embotellan en el mismo caminito empinado y de piedra suelta, bajando el ritmo, midiendo cada paso, haciendo mini pausas y rogándole piedad a la ley de gravedad.
En la cima, el viento era una locura. Nos escondíamos atrás de las piedras intentando masticar algo mientras el ventilador invisible de la Patagonia nos llenaba de arena. Y ahí nos cayó la ficha de un arrepentimiento clave:
Ojalá hubiéramos llevado bastones de trekking.
¿Al día siguiente? Olvidate, de cama total. Dormimos una vida entera. Nos dolía hasta el pelo. Nuestros cuerpos eran una exhibición de museo titulada “Dos ilusos que pensaron que podían improvisar”.
Pero acá va lo importante: seguimos creyendo que el trekking lo re vale.
Aunque también pensamos que te merecés saber la verdad de la milanesa: no necesitás ser un atleta de élite, pero sí tener un plan realista.

Dificultad de Laguna de los Tres: Dónde duele de verdad
El sendero tiene tres personalidades
1) El comienzo “Bienvenidos al senderismo”
Arrancás a subir bastante rápido. No es una matanza instantánea, pero alcanza para acelerarte el pulso y recordarte que no estás yendo a comprar facturas el domingo.
Exigencia física: moderada
Desafío principal: agarrar un ritmo que puedas aguantar todo el día
2) El tramo largo del medio
Acá es donde la cosa se siente como un viaje de verdad: bosques, vistas, avance a paso firme y la fantasía de que te convertiste en un amante de la naturaleza.
Exigencia física: moderada
Desafío principal: resistencia + comer bien + no apurarte solo porque te sentís fresco

3) La trepada final (La energía del kilómetro 9)
Y ahí te chocás con el infame tramo final: empinado, rocoso y al descubierto. No es escalada técnica, pero es un esfuerzo cuesta arriba sostenido sobre terreno que patina.
Acá es también donde el sendero se vuelve un embudo: todos bajan un cambio, todos se callan la boca, y de golpe estás practicando ese deporte extremo patagónico llamado No te caigas de jeta adelante de la gente. Lo que nos hizo seguir (además de ser cabeza dura) fue cruzarnos con los que bajaban y nos decían que las vistas eran una locura y que ya casi estábamos. Es raramente motivador sufrir en una pequeña comunidad de arrepentidos.
Exigencia física: alta
Desafío principal: subir cuando ya estás agotado, no patinar y no dejarte pisotear por el viento
Este último pedazo es donde la gente aprende la diferencia entre:
- “Tengo buen estado”, y
- “Tengo buen estado para este tipo específico de sufrimiento.”

Tabla de la verdad: ¿Estás listo o la montaña te va a bajar los humos?
Usá esto como un baño de realidad. Nadie pide perfección, solo honestidad.
| Pregunta | Bandera verde | Bandera amarilla | Bandera roja |
|---|---|---|---|
| ¿Podés caminar 3-4 horas sin hacer un drama? | Sí, y termino joya | Sí, pero termino destruido | Ni a palos, mi cuerpo pasa factura |
| ¿Hacés cardio 2-3 veces por semana? | Sí | A veces | Casi nunca / Nunca |
| ¿Subís cuestas o escaleras seguido? | Sí | De vez en cuando | Cero |
| ¿Cómo andan las rodillas en bajadas largas? | Joya | A veces molestan | Duelen / Tengo lesiones previas |
| ¿Cómo terminan tus pies tras un día largo? | Perfectos | Ampollas / Roces | Problemas crónicos |
| ¿Cómo te llevás con el frío/viento/sol? | Me adapto | Lo odio pero la piloteo | Me bloqueo / entro en pánico / me pongo en peligro |
| ¿Te bancás un día de 8 a 10 horas de caminata? | Obvio | Puede ser | Ni loco |
| ¿Sabés llevar tu propio ritmo? | Arranco tranca | Arranco a mil y después la sufro | Corro hasta explotar |
Si estás en verde en casi todo: dale para adelante.
Si tenés muchos amarillos: la podés hacer, pero tu juego ahora es manejar el ritmo, el equipo y tener la disciplina de saber cuándo pegar la vuelta.
Si coleccionás rojas: andá pensando en un plan B, meté un bloque de entrenamiento antes, o mandate a un sendero más corto por hoy.

Para quién es este trekking (y quién debería armar otro plan hoy)
Este sendero es una buena idea si…
- Sos medianamente activo y te bancás días largos.
- Hiciste al menos un par de caminatas de 10-15 km hace poco.
- Podés subir a paso firme por 45-60 minutos (con pausas) sin sentir que se te escapan los pulmones por la boca.
- Estás dispuesto a arrancar tempranito, moverte a buen ritmo y tratar a la subida final con el respeto que se merece.
Mandarte hoy es una pésima idea si…
- Estás enfermo, lesionado o dormiste 3 horas y te mantenés a pura buena onda.
- Hace mil que no caminás y tus pies no están curtidos.
- Le tenés terror al viento/frío y no trajiste camperas en capas.
- Pensás arrancar tarde y “ver qué onda”. (La Patagonia te ve. La Patagonia te juzga).
- Tu plan implica volver de noche sin una linterna frontal y sin un plan B en la cabeza.
No necesitás ser Rambo. Solo necesitás estar preparado.

Plan de ataque para Laguna de los Tres según tu estado físico
| Tu situación actual | Horario de salida | Estrategia de ritmo | Objetivo | Notas |
|---|---|---|---|---|
| Caminante de finde / cardio casual | Temprano (posta) | Lento y parejo, mil mini-pausas | Llegar arriba de una pieza | Los bastones de trekking te van a salvar la vida acá. |
| Cardio regular, pero poco trekking | Temprano | Ritmo tranca al principio | Guardar piernas para la subida final | Cuidá los pies y las rodillas en la bajada. |
| Caminatas mensuales con desnivel | Temprano normal | Ritmo parejito | Disfrutar y hacer cumbre | Igual vas a sentir la última trepada, eh. |
| Senderista frecuente / piernas de acero | Tempranito | Firme | Sumar miradores, sacar más fotos | El clima sigue mandando, ojo al piojo. |
La posta se repite: arrancá temprano y cuidá la nafta para el último tramo.

Cómo entrenar para Laguna de los Tres (sin volverte un enfermo del gym)
Podés mandarte “así como venís” si sos alguien más o menos activo. Pero si querés que esto no se sienta como un montaje de sufrimiento de película, un poco de entrenamiento rinde un montón.
El objetivo no es volverte flash
La meta es:
- poder moverte parejo durante horas,
- poder trepar cuando ya cae la tarde,
- y poder bajar sin que tus rodillas te manden una carta documento.
Lo mínimo indispensable para entrenar
- 2-3 sesiones de cardio por semana (caminar rápido, bici, trote, lo que sea constante).
- 1-2 sesiones de fuerza (piernas + core).
- 1 caminata más larga por semana (para acostumbrar los pies).
Ejercicios de fuerza que garpan en la montaña
- subidas al cajón (step-ups).
- bajadas del cajón (el mejor seguro para las bajadas).
- sentadillas (con tu propio peso re van).
- estocadas.
- elevación de gemelos.
- planchas o abdominales “dead bug” (la estabilidad del core es clave entre las piedras).
La matriz práctica de entrenamiento
| Tiempo hasta el trekking | Si arrancás de cero | Si ya estás activo | El gran logro |
|---|---|---|---|
| 2 semanas | Caminá 4-5 veces/sem, meté escaleras 2 veces | Sumá un trekking más largo + escaleras | Adaptar pies y articulaciones |
| 4 semanas | Apuntá a una caminata de 2-3 hs el finde | Sumá cuestas + fuerza de piernas | Tolerancia a las subidas |
| 8 semanas | Caminatas de 3-4 hs + fuerza | Simulá un día largo con desnivel | Confianza y resistencia a prueba de balas |
Un planazo de 4 semanas (repetible y sin hacerte el héroe)
| Día | Sesión | Notas |
|---|---|---|
| Lunes | Caminata a buen ritmo 30-45 min | Ritmo tranca, la clave es la constancia |
| Martes | Fuerza (30-40 min) | Subidas al cajón, sentadillas, estocadas, core |
| Miércoles | Cuestas o escaleras (20-35 min) | Pasadas lentas, recuperá el aire en el medio |
| Jueves | Descanso o caminata tranqui | No te exijas |
| Viernes | Fuerza (20-30 min) | Dale duro a las bajadas del cajón y gemelos |
| Sábado | Caminata larga (2-4 horas) | Andá sumando tiempo de a poco |
| Domingo | Caminata para aflojar + movilidad | Tobillos, gemelos, caderas |
Si vas a hacer una sola cosa: subí escaleras una vez a la semana y hacé una caminata larga el finde. Eso solo ya te cambia la vida.

Ritmo: la habilidad que le salva las papas a todos
Este trekking castiga un rasgo de personalidad muy específico: arrancar a los gomazos porque te sentís bárbaro.
La primera mitad es engañosa. Los paisajes garpan. Estás manija. Tenés las piernas frescas. Ya estás pensando en la cumbre como si fuera un trámite.
Después te topás con la trepada final y te das cuenta de que te gastaste toda la nafta comprando regalitos en las primeras dos horas.
Las reglas de ritmo que nos debimos haber tatuado
- Arrancá más lento de lo que te pide el cuerpo.
- Hacé pausas cortas temprano, en vez de tirarte a agonizar al final.
- Comé antes de que te pique el bagre.
- Pegá la vuelta si venís atrasado.
- Guardate la actitud de “yo lo doy todo” para el último tramo.
La prueba del habla (fácil y no falla)
- Si podés hablar en oraciones completas: joya.
- Si podés hablar en frases cortas: zafa, pero no te quedes en esa zona todo el día.
- Si solo podés hacer ruidos de viento y arrepentimiento: bajá un cambio.
La Patagonia no se va a ir a ningún lado si caminás a paso de tortuga. Al Fitz Roy no le impresiona tu sufrimiento. Al Fitz Roy le impresiona tu capacidad de llegar antes de que el clima decida armar un quilombo.

Morfi y agua: el secreto mejor guardado para rendir
Te voy a tirar una posta que puede sonar polémica:
Muchos de los “problemas de estado físico” en esta ruta son, en realidad, “problemas de tanque vacío”.
Si no comés lo suficiente, te apagás. Si no tomás agua, te sentís débil. Si no reponés sales, te agarran dolores de cabeza, calambres raros en las piernas y empezás a plantearte si las piedras de ahí abajo se podrán masticar.
Cómo cargar energía como una persona normal
- Desayuná como rey.
- Llevá snacks que realmente tengas ganas de comer (nada de esas barritas fit que saben a cartón).
- Picá algo cada 60 a 90 minutos.
- Llevate un almuerzo de verdad, no te sostengas a pura golosina de apoyo emocional.
Nosotros nos armamos unas viandas en el pueblo porque no teníamos cocina donde parábamos. Fue un golazo. El único pifie fue el timing: empezamos a picotear muy temprano y después nos quedamos con pocas “calorías fuertes” para más tarde.
La tabla del morfi: qué meter en la mochila
| Categoría | Ejemplos | Por qué rinde |
|---|---|---|
| Carbohidratos rápidos | bananas, frutos secos, barritas, galletitas | energía al toque, te suben la moral |
| Almuerzo posta | sándwiches, empanadas, wraps | evita que caigas en la depresión de comer solo dulces |
| Sales | electrolitos, snacks saladitos | te salvan de los dolores de cabeza y calambres |
| Emergencia | alguna barrita extra, chocolate | tu salvavidas por si te atrincherás del viento allá arriba |
La verdad sobre el agua
Llevá agua suficiente para un día largo. Los litros exactos dependen del calor, del viento y de qué tanto transpires vos, pero la idea base es sencilla: no llegues deshidratado intentando compensar todo a pura fuerza de voluntad.

Equipo: qué importa, qué es humo y de qué nos arrepentimos
No necesitás saquear una casa de deportes de montaña. Solo necesitás un par de cosas que hacen toda la diferencia.
El equipo que rinde posta
- Buen calzado (zapatillas de trail o botitas de trekking con buen agarre).
- Vestirse en capas (el viento, el frío y el sol juegan a la ruleta rusa acá).
- Campera rompevientos / impermeable (el chiste favorito de la Patagonia es el “viento sorpresa”).
- Protección solar (sí, aunque te congeles).
- Linterna frontal (porque eso de “volvemos antes de que oscurezca” es un hechizo que no siempre sale bien).
- Morfi y agua.
- Un botiquín chiquito y curitas para las ampollas.
- Mapa offline (porque la señal del celu te abandona).
Y otro tema: El Chaltén no es el lugar para flashear que el celu te va a salvar las papas. Tuvimos tramos sin nada de señal y el Wi-Fi en el pueblo anda cuando quiere, lo cual es gracioso hasta que dependés de eso para no perderte. Bajate el mapa, hacela a prueba de tontos y sé feliz en la montaña.
Lo único que nos faltó y lloramos
Bastones de trekking.
En las trepadas sueltas, los bastones te salvan las rodillas, te dan equilibrio y hacen que la bajada no parezca una caída libre controlada con pausas para sacar fotos.
Matriz para elegir el equipo
| Condición | Imprescindibles | Suman puntos |
|---|---|---|
| Mucho viento | rompevientos, abrigo pesado, gorro bien ajustado | cuello tipo buff, guantes |
| Calorazo / Sol | agua, protector solar, gorra | pastillas de electrolitos |
| Media estación | ojo donde pisás, camperas abrigadas, rompevientos | crampones (si hay hielo), bastones |
| Rodillas flojas en bajada | bastones, zapatillas con buen soporte | rodillera |

Clima: el comodín patagónico al que no le importa tu plan de entrenamiento
Podés tener un estado físico de atleta olímpico y pasarla pésimo si el viento se levanta con ganas de pelear.
El checklist de la realidad climática
- El clima de la mañana en el pueblo no tiene nada que ver con lo que pasa arriba en la laguna.
- Cuanto más subís, más te caga a palos el viento.
- La visibilidad se puede ir al tacho en cuestión de minutos.
- El frío mezclado con el viento hace que todo cueste el doble.
La posta: a la Patagonia no se le “gana”. Se colabora con ella.
Y a veces colaborar significa clavarte un día de descanso, tomarte un café o mandarte a un sendero cortito que no implique ser lijado por la arena en la altura.

Puntos clave del sendero para no volverte loco
Una de las razones más calladas de por qué este trekking intimida tanto es lo largo que es. “Todo el día caminando” suena a amenaza de muerte. En la práctica, el sendero se parte en puntos clave que te ayudan a marcar el ritmo, porque a tu cerebro le encantan las pequeñas victorias.
| Punto clave | Qué significa | Cómo se siente | Dato de estado físico |
|---|---|---|---|
| Primeros miradores | Ya arrancaste a subir y entraste en calor | “Bueno, piernas, allá vamos”. | No te apures solo porque te sentís fresco. |
| Cruce de Laguna Capri | El típico “punto de control” para ver cómo venís | El momento en que el Fitz Roy te empieza a coquetear | Si ya venís atrasado acá, sincerate. |
| La remada del bosque del medio | La sección larga y pareja | Súper zen… hasta que te acordás de la subida final | Comé antes de que te dé hambre. |
| Zona del Campamento Poincenot | La previa a la cima | Manija total + un poquito de pánico | Acá es donde a todos les cae la ficha de que el último tramo es de verdad. |
| La base de la trepada final | La entrada al jefe final | “¿Quién diseñó esta escalera de piedras?” | Pausas cortas, pasos chicos, respiración pareja. |
| Laguna de los Tres | Llegaste | Hay viento, está increíble, estás al borde del llanto | Abrigate al toque; los snacks pasan a ser prioridad uno. |
Ese punto de control en Laguna Capri es clave para entender toda esta nota. Ahí tuvimos el clásico momento de bifurcación: cobramos y pegamos la vuelta (sigue siendo un día épico), o le metemos con todo hasta Laguna de los Tres sabiendo que el último kilómetro te aniquila. Miramos al Fitz Roy, que estaba posando ahí como si fuera un fondo de pantalla trucho, el clima aguantaba, teníamos luz de sobra… y nos pareció que era muy temprano para rendirnos. Así que nos mandamos.
Ahí nos planteamos ese debate interno: ¿Pegamos la vuelta y festejamos o nos la jugamos por la experiencia Fitz Roy completa? Y el Fitz Roy, siendo el Fitz Roy, te llama de una manera que hace que las decisiones lógicas queden en segundo plano.

La técnica del “último kilómetro” (cómo sobrevivir a la trepada sin desarmarte)
La trepada final es donde la gente se pone dramática. Y no porque sea imposible, sino porque no te da respiro. Es pura piedra, el desnivel te mata y el viento te puede transformar el paseo en una exfoliación extrema.
Acá tenés lo que rinde de verdad:
Hacela corta
No pienses en “me falta un kilómetro”. Pensá en:
- llegar al próximo grupo de piedras
- la próxima curva
- un ciclo más de respiración
- un minuto más
El método de los “dos cambios”
- Primera marcha: pasos lentos y seguros por 2 a 5 minutos.
- Segunda marcha: 15 a 30 segundos parado respirando, dejando que las piernas dejen de insultarte.
Este es el famoso tramo de “qué lindo sería tener bastones”, porque los bastones hacen que esa Segunda marcha sea un descanso en serio y no estar haciendo equilibrio en sentadillas sobre piedra suelta.
Cuidá tu cuerpo para la bajada
Llegar arriba no es la meta. Todavía te queda un trecho larguísimo para volver, y tus rodillas se van a acordar de todo lo que hiciste en la subida. Si te la jugaste a correr en la trepada final y llegás arriba hecho sopa, la bajada se te convierte en una pesadilla nivel Dios.
Problemas comunes en Laguna de los Tres (y cómo zafar facilito)
Este sendero tiene un par de fallas re predecibles. La buena noticia es que la mayoría se arreglan con cosas aburridas y re prácticas, que por lo general implican morfi, agua, bajar el ritmo o meterte una campera.
| Problema | Cómo se siente | Qué lo causó seguro | Cómo lo arreglás hoy |
|---|---|---|---|
| Te quedás sin nafta (pálida) | debilidad de golpe, mal humor, cerebro frito | faltan carbohidratos | clavate calorías reales ya; no “esperes al almuerzo” |
| Dolor de cabeza | presión molesta, andás re chinchudo | deshidratación / sol / viento | tomá agua + electrolitos + ponete la gorra + bajá un cambio |
| Calambres en las patas | tirones, el músculo late solo | falta de sales + agotamiento | electrolitos + algo salado + bajá el ritmo |
| Ampollas / Zonas que queman | ardor, te duele cada paso | roce de las medias/zapatillas | frená temprano, ponete cinta, secate bien, acomodá las medias |
| Dolor de rodillas bajando | pinchazos o molestias | peso de la bajada + ir muy rápido | acortá el paso, usá bastones, aflojá la pata |
| Te asás de calor | transpirás a mares, náuseas | te pusiste demasiada ropa | ventilá a tiempo, abrí los cierres, acomodate antes de hervir |
| Te congelás por el viento | frío de la nada, tembleque | estás al descubierto + remera chivada | abrigate apenas llegás arriba, tené la campera a mano |
| “Me da miedo” | cero confianza, pisás mal | cansancio + terreno difícil + clima fiero | frená, comé, tomá agua, evaluá la situación; pegá la vuelta si hace falta |
Nosotros caímos en un par de estas (hola, hambre madrugador), y el viento en la cima hizo que el “admirar el paisaje” pasara a ser “escondernos atrás de una roca grandota”.
Armá un itinerario en El Chaltén que respete a Laguna de los Tres (tus piernas tienen sentimientos)
Si estás armando un viaje a puro trekking, la movida más inteligente no es mandarte de atrevido, sino meter días de margen. La Patagonia tiene sus cambios de humor climáticos. Tu cuerpo necesita recuperarse. Y la caminata en sí puede ser lo mejor de todo el viaje, no un trámite que metés entre el brunch y otros 20 km.
Acá tenés cómo armar el plan para que no te salga el tiro por la culata:
El combo clásico de 3 días (la mejor opción para casi todos)
| Día | El Plan | Por qué garpa |
|---|---|---|
| Día 1 | Caminata corta + miradores (onda Los Cóndores o Las Águilas) | aflojás las piernas, tanteás el clima, no te pasás de rosca |
| Día 2 | Laguna de los Tres | el día picante, el plato principal |
| Día 3 | Día para aflojar o caminata cortita a una cascada | tu cuerpo vuelve a quererte |
Esto no es chamuyo, lo probamos. Fuimos al Mirador de los Cóndores, que es apenas un kilómetro, pero tiene la pendiente justa para avisarle a tus piernas lo que el Fitz Roy les va a hacer mañana. Es el trekking ideal para “sacudirse el viaje, ver si el cuerpo se acuerda de cómo subir un escalón” y la relación esfuerzo-paisaje es casi un robo a mano armada.
El ritmo de 5 a 6 días para los “manijas pero no inmortales”
| Tipo de día | Ejemplos | La idea detrás de esto |
|---|---|---|
| Día bestial | Laguna de los Tres | un solo día de sufrimiento groso |
| Día de recuperación | dar vueltas por el pueblo, día de café, lavar ropa, siestazas | darle un respiro a las patas |
| Caminata media | Laguna Torre (suele ser bastante más tranqui) | más distancia, menos castigo |
| Día comodín para el clima | lo que pinte según cómo esté el día | la Patagonia manda, a veces te tenés que adaptar |
Así fue básicamente como armamos nuestros días: el día bestial del Fitz Roy, recuperación, un día obligados a meternos en un café por el clima, y otra caminata larga pero que nos trató con cariño. No es de flojos, es estrategia pura.
Rutas alternativas (y por qué casi todo el mundo elige la fácil)
La mayoría de los que van por primera vez hacen el clásico ida y vuelta desde el pueblo. Siempre están los que te hablan de variantes (como arrancar por El Pilar y conectar caminos), pero para la primera vez, y más si dudás de tu estado físico, lo más inteligente es no complicártela .
Igual le podés dar tu toque personal al día:
- sumarle un mirador como Laguna Capri de parada,
- tomarte pausas más largas,
- o mandarte de lleno a la cima si te sentís joya y el clima acompaña.
Elegir el camino no es la parte difícil. La ruta es solo el escenario. La verdadera prueba es esa trepada final y qué tan bien sabés administrar la nafta durante todo el día.
La regla de la “hora límite” (la decisión que te salva la vida)
Acá tenés la habilidad más subestimada en el senderismo: saber cuándo dar la vuelta.
Fijate un horario límite para pegar la vuelta antes de arrancar, teniendo en cuenta:
- la luz que te quede,
- el pronóstico del clima,
- tu ritmo,
- y cómo te sentís.
Si llegás a la mitad más tarde de lo planeado, tenés dos opciones:
- seguís dándole para adelante y te arriesgás a volver muerto y re estresado,
- o pegás la vuelta y te asegurás un viaje seguro y copado.
Dar la vuelta no es de fracasados. Es demostrar que tenés un par de neuronas funcionando.
Cómo hacer que Laguna de los Tres se sienta más fácil (sin mover la montaña)
1) Madrugá
El sendero no se achica, pero el día te rinde el doble.
2) Meté mini-pausas
Los descansos cortos te salvan de terminar tirado pidiendo la hora.
3) Guardate las piernas para el final
O sea, llevá un ritmo tranqui al principio.
4) Llevá bastones si andás mal de las rodillas
Sobre todo para zafar en la bajada.
5) Comé más de lo que creés que necesitás
Quedarte sin nafta transforma un tramo “difícil” en un “por qué me meto en estos quilombos”.
6) Dejate un día de changüí después
Si tu idea es hacer Laguna de los Tres y al otro día mandarte a otra caminata bestial temprano, puede que descubras el talento oculto de tu cuerpo: amotinarse.
Nuestro viaje nos dio una lección gratis: después del palazo del Fitz Roy, necesitábamos recuperarnos. Y la Patagonia también nos metió días de clima fiero que nos obligaron a frenar, quisieras o no. Es re normal. Tenelo en cuenta en el plan.
La respuesta posta sobre el “estado físico” (lo que todos quieren saber en el fondo)
Entonces… ¿qué tan en forma tenés que estar en serio?
Si podés:
- caminar súper tranqui por 3-4 horas,
- bancarte subir escaleras o cuestas por 45-60 minutos (con pausas),
- y terminar un día larguísimo sin que tus rodillas o pies te manden los abogados,
…es muy probable que puedas hacer Laguna de los Tres si te armás un buen plan.
Si estás un poco por debajo de eso, también te podés mandar, pero tu éxito va a depender de:
- arrancar bien temprano,
- llevar un ritmo lento,
- comer bien,
- usar bastones,
- y tener claro cuándo pegar la vuelta.
Y si justo ahora estás en “modo foodie” y te da cagazo no tener el “cuerpo de senderista”, te decimos que nosotros lo vivimos en carne propia:
No necesitás cambiar de identidad. Necesitás armar tu día con cabeza.
Te lo tiro así directo, porque es el alma de todo este posteo: a nosotros nos quedaba enorme, estábamos fuera de nuestra liga y no nos daba el físico… y aun así agradezco haberla remado hasta el final. Las vistas que tenés arriba fueron por escándalo lo más zarpado de toda nuestra semana en El Chaltén, y ese último kilómetro te enseña posta lo que significa el “estado físico para la montaña” en la vida real.
Laguna de los Tres te va a poner a prueba. Pero también te va a recompensar con todo. Y cuando por fin bajes al pueblo, hasta el agua va a tener mejor sabor porque te la re ganaste, más si cerrás el día como hicimos nosotros: muertos de hambre, despeinados por el viento y con el pecho inflado de orgullo por haberlo logrado.
Y para que quede claro: nuestra cena de festejo post-trekking fue en un lugarcito escondido llamado Senderos, cerca de la terminal, adentro de una hostería re linda. Tenía tan poquitas mesas que parecía que nos habíamos colado en el comedor de la casa de alguien. Yo me clavé un risotto de roquefort con nueces y tomates secos espectacular, Audrey detonó un buen guiso de lentejas, y nos bajamos una botella entera de Syrah porque hasta nosotros necesitamos un descansito del Malbec cada tanto. Después aplicamos a full la ley de “hoy me lo gané” y pedimos dos postres… y básicamente volvimos rodando y caímos redondos en la cama.
Armá tu día como un campeón (aunque en el fondo seas un devorador de snacks)
| Etapa | Qué hacer | Para qué sirve |
|---|---|---|
| La noche anterior | Prepará los snacks, las capas de ropa y bajate el mapa offline | Te ahorrás el quilombo de la mañana |
| A la mañana | Comé bien, llená la botella, salí temprano | Protegés tu energía y aprovechás la luz del sol |
| Primeras 2 horas | Ritmo lento, pausas cortitas | Evitás quemarte rápido |
| Mitad del trekking | Comé seguido, acomodate la ropa | Mantenés el tanque lleno y parejo |
| Trepada final | Pasos cortitos, respiración constante | Acá cuenta más la maña que la fuerza |
| En la cima | Abrigate al toque, comé algo, sacá fotos rapidito | Con el viento que hace, no da para quedarse a vivir ahí |
| La bajada | Usá los bastones, pisá con cuidado, tené paciencia | Salvás las rodillas y evitás caídas boludas |
| De vuelta en el pueblo | Tomá mucha agua, clavate alta cena, descansá | El “vos” de mañana te lo va a agradecer |
Preguntas Frecuentes: Estado Físico para Laguna de los Tres, Entrenamiento y Dudas Reales de “¿Yo Puedo Hacer Esto?”
¿Tengo que estar muy “en forma” para ir a Laguna de los Tres?
Sí… pero no onda modelo de gimnasio. Necesitás aguante para bancarte un día re largo, fuerza de piernas para la última subida que te liquida, y capacidad para bajar sin que te exploten las rodillas. Si sos medianamente activo y te organizás bien, la hacés de taquito.
¿Es más picante Laguna de los Tres que Laguna Torre?
Totalmente. Laguna Torre es largo pero se siente más ameno. Laguna de los Tres tiene esa trepada final que convierte el último tramo en un mano a mano personal con la ley de gravedad.
¿Qué es lo más bravo del trekking?
La trepada final antes de llegar a la laguna. Es pura piedra, no afloja nunca y suele haber un viento loco. Encima te agarra después de haber estado caminando horas, por eso se siente como un palazo.
¿Cuánto tarda una persona normal?
La mayoría tarda entre 8 y 10 horas ida y vuelta, dependiendo del ritmo, cuánto frenes, el clima y cuánto tiempo te quedes sacando fotos arriba.
¿Necesito bastones de trekking posta?
No los necesitás obligatoriamente. Pero si tenés rodillas mimosas, te da miedo resbalarte en las piedras o querés que la bajada no sea una tortura, los bastones son la salvación.
¿La puedo hacer si hago cardio pero no salgo casi nunca a la montaña?
Lo más seguro es que sí, pero capaz la mayor sorpresa te la lleves en los pies y las rodillas, no en los pulmones. El cardio te suma, pero bancar el peso sobre las piernas por tanto tiempo y aguantar la bajada es lo más traicionero del estado físico en la montaña.
¿Los principiantes pueden mandarse a Laguna de los Tres?
Algunos principiantes sí, sobre todo si suelen hacer ejercicio y arrancan tempranito. Pero si sos un “principiante” que ni pisa la calle para caminar cuadras largas y le huís a las cuestas, lo mejor es que entrenes un poco antes o directamente te mandes a un sendero más cortito ese día.
¿Cuál es el mejor entrenamiento si solo tengo dos semanas de margen?
Salí a caminar seguido, subí escaleras una o dos veces por semana y meté una caminata más larguita el finde. La onda es que acostumbres a tus pies y articulaciones, y ganes un poco de confianza, no hace falta que reinventes tu vida.
¿Qué onda la comida y la bebida en el camino?
Desayuná fuerte en serio, picá cositas en el camino y llevate un almuerzo groso. Y tomá agua parejito. La mayoría de las veces que la gente se siente débil o mal, incluso los que “están en forma”, es porque andan secos o con el tanque vacío.
¿A qué hora conviene arrancar?
Más temprano de lo que te pediría tu fiaca interna. Madrugar te da más horas de luz, más changüí para parar a descansar, y un buen margen por si el clima se pone rebelde o venís más lento de lo pensado.
¿Y si pinta que el clima va a estar fiero?
La Patagonia no premia a los caprichosos. Si ves que el viento, la lluvia o la poca visibilidad pintan fuleros, elegite otro trekking o clavate un día de descanso. La montaña no se va a mover, podés probar cuando las condiciones estén más amigables.
¿Es seguro mandarse sin guía?
Muchísima gente lo hace por su cuenta, pero igual tenés que tomarlo en serio: llevate capas de ropa, morfi, agua, una linterna frontal y el mapa descargado en el celu, no dependas del 4G. Si te da cosita, ir con un guía te puede dar esa seguridad extra.
¿Puedo hacer Laguna de los Tres y mandarme a otro trekking largo al día siguiente?
Algunos marcianos pueden. Pero la gran mayoría se levanta al otro día sintiendo que camina con botas de cemento fresco. Si es tu primer trekking picante en El Chaltén, dejate el día libre después por las dudas.
¿Cuál es el error más boludo que comete la gente acá?
Arrancar a mil por hora. La primera mitad se la re banca, así que muchos queman toda la nafta temprano y terminan agonizando en la subida final. Arrancar tranca es la clave para llegar entero.
¿Cuál es la forma más fácil de que el trekking cueste menos?
Arrancá temprano, llevá un ritmo que no te mate, comé bastante más de lo que creés, usá bastones para la bajada, y mentalizate en que la trepada final es la estrella del día para la que te estás guardando las energías.
Una nota de Samuel: Escribimos esta guía originalmente en inglés basándonos en nuestros viajes. Como amamos la Patagonia, usamos herramientas de traducción para pasarla al castellano rioplatense y compartir nuestros datos con la comunidad hispanohablante. Si notás alguna frase rara o creés que nos faltó usar algún término bien local, ¡dejalo en los comentarios! Hacemos lo mejor que podemos para que la info sea útil para todos.
Proyecto 23 Argentina: Este artículo también está disponible en inglés. [Read the original English version: How Fit Do You Really Need to Be to Hike Laguna de los Tres? (The Honest Reality)]
