Laguna de los Tres: Por qué el último kilómetro es brutal para el trekking (y cómo sobrevivir)

Laguna de los Tres es ese trekking que convierte a la gente normal en filósofos. Arrancás pensando: “¡Mirá qué aventureros somos!”, y de golpe, justo al final, el sendero te pide con total naturalidad que trepes una montaña de piedras sueltas con ese viento patagónico que te deja las piernas temblando.

Audrey y yo encaramos esta caminata en modo “foodie” total (sí, llegamos un poco… redonditos, digamos) y así y todo llegamos a la laguna: despeinados por el viento, muertos de hambre y muy conscientes de que estábamos jugando a ser montañistas.

Último kilómetro Laguna de los Tres sendero en El Chaltén, Patagonia, Argentina, mostrando un embotellamiento de excursionistas trepando la empinada morrena rocosa hacia el Fitz Roy, incluyendo a Nomadic Samuel navegando el brutal último ascenso.
El brutal último kilómetro hacia la Laguna de los Tres en El Chaltén, Patagonia. Acá se arma un cuello de botella de gente trepando con cuidado la empinada morrena rocosa bajo el monte Fitz Roy (incluyéndome a mí, Nomadic Samuel, transpirando la gota gorda en el tramo más picante del trekking).

La posta es que Audrey y yo no llegamos a El Chaltén en nuestro mejor momento físico. Mucha comida, cero entrenamiento. Igual llegamos (y nos fuimos con las piernas de acero), pero si podés llegar un poquito más en forma que nosotros, este último tramo se va a sentir mucho menos como un ataque personal.

Esta guía va directo al grano sobre por qué ese kilómetro final es tan brutal, y exactamente cómo zafar sin que el último trecho se vuelva una crisis existencial en cámara lenta.

Para que te des una idea: los primeros nueve kilómetros se sintieron “intermedios pero pasables”… y de repente, el último kilómetro te dice: “¡A ver, demostralo!”. Ese tramo final es la verdadera prueba de fuego.

Qué esperar del último kilómetro a Laguna de los Tres: Resumen de Supervivencia

Qué te liquida el almaPor qué es peor que el restoCómo zafarCómo lo vivimos nosotros
Pendiente asesina de golpeTe guardan toda la subida para el final; el último tramo sube unos 400 metros en más o menos una hora.Pasá a modo “pasos cortos + respiración constante”; meté micro-objetivos.“KM 9… el embudo… pura piedra, ripio y subida.”
Piedra suelta + escalones traicionerosCaminás sobre acarreo y “escalones” gigantes e incómodos.Tres puntos de apoyo; fijate bien dónde pisás; mucha paciencia.Tuvimos que ir súper atentos porque pisar mal ahí era un pasaje al hospital.
Expuestos al viento y la lluviaPor encima de la línea de árboles, cero refugio y el clima te cambia en dos segundos.Abrigate antes de subir; mandale campera rompevientos; no te pongas tenso con las ráfagas.“Un viento de locos.” Nos escondimos atrás de una piedra para engullirnos los snacks.
Embotellamiento de genteTodos chocan contra la pared al mismo tiempo (y el sendero se achica).Arrancá temprano; dejá pasar a los más rápidos; mantené tu ritmo.El aliento de la gente que bajaba nos salvó la vida.
Colapso mentalEstás lo suficientemente cerca para ver el premio, pero no para dejar de sufrir.Partí este kilómetro en “victorias” de 5 a 10 minutos.“Muy tarde para arrugar… El Fitz Roy nos estaba llamando.”

Un detalle: al principio éramos ridículamente optimistas con nuestro ritmo. Llegamos al kilómetro uno y nos dimos cuenta de que íbamos a paso de tortuga porque parábamos a cada rato a sacar fotos y videos. Cero arrepentimientos… pero es un buen recordatorio de que “la distancia en el mapa” no es lo mismo que “la distancia con mil distracciones patagónicas”.

Para el kilómetro dos ya estábamos metiendo lo que nosotros llamamos un “mini-almuerzo”, porque… ¿qué sentido tiene sufrir con hambre? Además se nos volvió a romper el tupper de la ensalada, lo que sumó un jueguito nuevo muy divertido: “comé rápido o ponete la ensalada de arroz de sombrero”. Glamour puro en la montaña, como siempre.

Cartel del kilómetro 9 sendero Laguna de los Tres en El Chaltén, Patagonia, Argentina, mostrando la señal Senda Fitz Roy Km 9 de 10, marcando el inicio de la brutal subida final hacia el icónico mirador.
El cartel de la Senda Fitz Roy en el kilómetro 9 de 10 del trekking a Laguna de los Tres en El Chaltén, Patagonia. El punto exacto donde arranca el famoso kilómetro final y te das cuenta de que lo peor de la subida recién empieza.

Por qué el último kilómetro de Laguna de los Tres es tan duro: La cruda verdad

Casi todo el trekking a la Laguna de los Tres se siente como un paseo que va subiendo de tono: bosques, miradores, la buena onda del campamento y esa sensación constante de mirar el Fitz Roy y pensar “¿esto es real?”. Hasta que llegás a un punto donde la montaña básicamente te dice: “Bueno che, se terminó el precalentamiento”.

Acá tenés por qué el tramo final te pega tan fuerte:

Toda la subida junta para el final

Son unos 10 km de ida con un desnivel de casi 750 metros en total. No suena a locura hasta que te enterás de que el último trecho tiene fama de ser una pared: subís como 400 metros en poco más de una hora. Para que te des una idea, ¡estamos hablando de una pendiente del 40%!

Así que no, no sos vos. El sendero posta se guarda todo el picante para el postre.

Último kilómetro sendero Laguna de los Tres en El Chaltén, Patagonia, Argentina, mostrando excursionistas bajando un camino muy empinado y de piedra donde la ruta se llena de gente, ilustrando el difícil tramo final.
El empinado y rocoso último kilómetro del trekking a Laguna de los Tres en El Chaltén, Patagonia. La gente baja con cuidado por un sendero estrecho y lleno de gente, un recordatorio visual de por qué este último tramo es el más exigente de toda la caminata.

El terreno se vuelve insoportable

Ese último kilómetro se transforma en un pedregal lleno de ripio y escalones gigantes. Ya no podés simplemente “caminar”. Tenés que pisar como si estuvieras desactivando una bomba. Acá es donde el cansancio se vuelve peligroso, porque pisar mal en la piedra suelta es comprarte todos los números para un accidente.

Estás regalado al clima patagónico

Los guardaparques avisan clarito que la ruta al Fitz Roy es re empinada y que tengas cuidado con la lluvia y el viento. Traducido: este último kilómetro puede pasar de “qué divertido sufrir un rato” a “quién me mandó a venir acá” si las ráfagas te pegan de costado o si el ripio patina demasiado.

Todos llegan juntos a la fiesta del dolor

Aunque no te joda la multitud, esta última trepada se siente como estar en la General Paz en hora pico. La gente se amontona porque la pendiente es asesina, el sendero se achica y todos están reventados de cansancio. En nuestras notas le pusimos literalmente “el embudo” al KM 9.

Último kilómetro Laguna de los Tres en El Chaltén, Patagonia, Argentina, con excursionistas diminutos cruzando la morrena rocosa bajo las torres del Fitz Roy, resaltando la escala del último ascenso.
Los excursionistas parecen hormigas en el kilómetro final del sendero a la Laguna de los Tres, mientras las agujas de granito del Fitz Roy se levantan de fondo. Una locura de paisaje que te muestra la verdadera escala y dificultad de la última subida.

Tu cerebro te empieza a jugar en contra

Acá es cuando tu cabeza empieza a transar como un abogado carancho:

  • “Ya tuvimos altas vistas en la Laguna Capri…”
  • “¿No se ve más o menos igual desde acá abajo?”
  • “¿Y si mejor… nos hacemos fotógrafos en vez de subir montañas?”

Es normal. Un consejo: no le des bola a las opiniones de un cerebro que está funcionando a base de aire y miguitas de barrita de cereal.

Cartel inicio sendero Laguna de los Tres El Chaltén Patagonia Argentina entrada Sendero al Fitz Roy en Parque Nacional Los Glaciares
El inicio del Sendero al Fitz Roy en el Parque Nacional Los Glaciares en El Chaltén, Patagonia. Acá arranca oficialmente el trekking a la Laguna de los Tres, donde empezás fresquito antes de encontrarte con la brutal pared final.

Mapa del Trekking a Laguna de los Tres: ¿Dónde está la famosa pared?

No hace falta que te escriba una novela sobre todo el sendero (ya tenemos otras guías para eso). Solo necesitás conocer los “capítulos” principales para poder administrar bien la nafta hasta el final.

Mirador Río de las Vueltas trekking Laguna de los Tres El Chaltén Patagonia Argentina Audrey Bergner posando
Audrey Bergner en el Mirador del Río de las Vueltas en el sendero a Laguna de los Tres en El Chaltén, Patagonia. Una parada tremenda antes de empezar la larga caminata hacia el Fitz Roy.

Cómo llegar a Laguna de los Tres desde el pueblo

El sendero arranca al final de la Avenida San Martín, justo donde El Chaltén deja de ser un pueblo y se convierte en un “bueno, acá empieza la joda. Subís parejito al principio, pasás por unos miradores y después enfilás para la zona de Laguna Capri y el campamento Poincenot/Río Blanco.

Después del campamento, seguís subiendo por el arroyo Del Salto hasta llegar a Río Blanco (el campamento de los escaladores), y ahí nomás te chocás con la pared final que te lleva a la Laguna de los Tres.

La posta de todo esto

Todo lo que pasa antes del último kilómetro es “la previa”. El último kilómetro es el examen final.

Así que encaralo con cabeza:

  • No te quemes corriendo la primera mitad.
  • No te bajes toda la vianda temprano como hicimos nosotros (yo me comí casi todo el almuerzo a las 9 de la mañana, como un Golden Retriever sin domesticar).
  • No llegues a la base de la subida final pensando que va a ser un paseo.
Infografía del último kilómetro Laguna de los Tres El Chaltén Patagonia Argentina, mostrando puntajes de dificultad, terreno y clima para sobrevivir la peor parte del sendero.
La infografía del Kilómetro Brutal a la Laguna de los Tres en El Chaltén. Una forma divertida (pero re contra útil) de entender la pendiente, las piedras sueltas, el viento, el embotellamiento de gente y los cambios de temperatura que hacen de este kilómetro el más jodido de todos.

El boletín del kilómetro final (para saber a qué te enfrentás)

FactorPor qué es peor que el restoTu movida
PendienteSuficiente para que el corazón te lata en la gargantaBajá un cambio antes de que se ponga empinado, así no fundís biela
TerrenoRipio/acarreo + escalones de piedra horriblesPasos cortos, pisá con todo el pie cuando puedas, no uses solo la punta para no resbalar
Exposición al climaEl viento y la lluvia te complican la vida rápidoCampera a mano; pegá la vuelta si las ráfagas se ponen peligrosas
MultitudesPasar gente se vuelve un partoTirate a la derecha, dejá pasar al que viene rápido, no te desesperes por adelantar
Cambio de climaPasás del bosque calentito al hielo de la montaña en un segundoCapas: térmica + polar + rompevientos; guantes y gorro hasta en pleno verano

Cómo sobrevivir al kilómetro 9 de Laguna de los Tres: Plan de acción

A esto viniste: el manual de supervivencia paso a paso. No es ciencia espacial. Son esas cosas que nadie te cuenta hasta que ya estás a mitad de camino trepando piedras y pensando: “Ah, listo, así voy a morir.

Paso 1: Bajá un cambio antes de que empiece la subida

El error típico es llegar a la base de la trepada ya jadeando. Cuando sientas que el sendero se empieza a inclinar, aflojale al ritmo urgente. Acá no gana el más rápido, gana el que mantiene la constancia.

Pensá como un motor gasolero viejo, no como una Ferrari.

Infografía de consejos de trekking Laguna de los Tres El Chaltén Patagonia Argentina pasos cortos y respiración constante para subidas empinadas
El Paso 2 de nuestra guía de supervivencia para el kilómetro final. Mandale pasos cortitos y respirá parejo para no reventarte en la subida con piedras sueltas.

Paso 2: Modo “pasitos cortos y respiración pareja”

En las subidas con piedra suelta, dar trancos largos es tirar energía a la basura y comprarte un resbalón seguro.

Probá con este ritmo:

  • 10 a 20 pasitos cortos
  • 2 o 3 respiraciones profundas
  • Repetir hasta el hartazgo

Si vas con alguien, acá es cuando la charla pasa a ser puros gruñidos, ánimos y alguna que otra frase dramática tipo: “Ya casi estamos. Te juro que ya casi llegamos”.

Paso 3: Metete micro-objetivos para no tirar la toalla

En el último kilómetro, la cima se siente “visualmente cerca pero emocionalmente inalcanzable”. Así que no mires a la punta. Enfocate en llegar a:

  • la próxima curva
  • ese grupo de piedras grandotas
  • el próximo pedacito de tierra que parezca más o menos plano
  • la próxima persona que se vea igual de destruida que vos

No es debilidad, hermano. Es estrategia pura.

Paso 4: Fijate dónde pisás o terminás mal

El acarreo no perdona si pisás como un pato. Apoyá el pie, fijate si está firme y recién ahí pasale el peso del cuerpo.

Te tiro unos centros:

  • Pisá las rocas grandes clavadas en la tierra cuando puedas (son mil veces más firmes que el ripio).
  • Mantené el centro de gravedad sobre tus pies (no te tires para atrás cuando subís un escalón).
  • Si está lleno de gente, no te hagas el apurado queriendo pasar a alguien en la piedra suelta. Esperá a llegar a un lugar firme.
Sendero Laguna de los Tres El Chaltén Patagonia Argentina lleno de gente mostrando educación en la montaña para dejar pasar en las subidas
Gente sorteando un embudo de gente en el sendero a la Laguna de los Tres. Un recordatorio de que en las subidas empinadas, la posta es tirarse a la derecha, armarse de paciencia y dejar pasar a los que vienen más rápido.

Paso 5: Que la multitud no te arruine el ritmo

Cuando el camino se achica, te vas a clavar atrás de gente que va lento o vas a sentir que los rápidos te empujan de atrás. La movida es así:

  • Si alguien viene rápido, parate en un lugar firme y dejalo pasar.
  • Si venís lento, seguí a tu ritmo y dejá de pedir perdón cada dos minutos.
  • Si vas en pareja, no se separen. En el último kilómetro es donde todos se pierden o se desenchuentran, y ahí es donde se mandan cagadas.

A nosotros nos re sirvió la buena onda de la gente que bajaba, posta. La Patagonia tiene regalos hermosos, y uno de ellos es escuchar a un loco destruido gritarte: “¡Dale que ya llegás!”. ¡Vamooos!

Paso 6: Abrigate antes de asomar la cabeza

Hablemos en serio un minuto. Arriba el viento te quiere arrancar la cabeza. Nosotros llegamos a la laguna y el viento era una cosa de locos, así que nos tiramos literalmente atrás de una piedra para taparnos y aspiramos lo que nos quedaba de comida.

No esperes a cagarte de frío para ponerte la campera. Ponetela en el último lugarcito sin viento antes de la cima, cuando los dedos todavía te responden.

Último kilómetro Laguna de los Tres El Chaltén Patagonia Argentina sendero empinado y rocoso mostrando lo vertical de la subida final
El kilómetro final del trekking a Laguna de los Tres, donde el camino se pone recontra vertical entre piedras sueltas. Queda claro por qué esta subida tiene fama de ser la más rompepiernas de todas.

Tiempos y ritmo: El plan “Hoy no me acalambro”

No es un itinerario rajatabla, es más bien un esquema mental para que no llegues al último kilómetro totalmente fundido.

TramoEsfuerzoQué buscás hacerQué hicimos nosotros (y qué cambiaríamos)
Primera horaTrancuEntrar en calor, no corrasEstábamos manijas y re caóticos (hasta nos olvidamos el mapa).
Mitad de caminoCómodoComer y tomar agua seguido, que no te dé la pálidaPicamos re temprano… demasiado temprano. No seas como yo.
Zona de acampeMedio peloReseteá. Acá decidís si te mandás hasta el final o arrugás“Muy temprano para pegar la vuelta… le mandamos nomás.”
Último kilómetroPicantePasitos cortos, respirá, no te hagas el héroe“KM 9… ripio, piedras… unos bastones hubieran venido bárbaro.”

Morfi y agua: No te confíes con la barrita de cereal

Nos encanta frenar a picar algo en el sendero. Pero el kilómetro final no es el mejor lugar para darte cuenta de que te quedaste sin nafta.

En nuestra caminata llegamos a la laguna famélicos y lo único que nos quedaba era “una barrita de cereal y unos caramelos”. Digamos que… no fue la estrategia más inteligente de la historia.

Un plan de comida simple y efectivo

  • Clavate un desayuno potente (nada de un cafecito y buenas vibras).
  • Comete un snack cada 45 a 60 minutos, aunque no tengas hambre.
  • Guardate algo potente para justo antes de arrancar la última subida y para festejar arriba.

La posta de las viandas (y por qué todos las compran)

Casi todos los hostels te venden viandas si las pedís la noche anterior. Son cómodas, algo caras, y muy de “logística patagónica”. Ya sea que te armes el sanguchito vos o lo compres, la idea es la misma: llevá calorías suficientes para no convertirte en un monstruo tembloroso y malhumorado en plena montaña. Si podés, sumate algún gustito dulce extra.

Mirador Laguna de los Tres El Chaltén Patagonia Argentina Audrey Bergner Nomadic Samuel sonriendo con mucho viento en el mirador
Audrey Bergner y Nomadic Samuel en el mirador final de Laguna de los Tres. Sobrevivimos y sonreímos a pesar del viento criminal que hay arriba. Demostrado: si llevás buenas capas de ropa, el último kilómetro vale cada segundo de sufrimiento.

Equipamiento: Qué llevar para sufrir menos en la montaña

Podés subir a Laguna de los Tres sin parecer un maniquí de casa de deportes. Pero en el último kilómetro, tener el equipo correcto se siente como hacer magia.

Zapatillas o botas

Si vas a gastar plata en algo, que sea en un buen calzado. Ripio suelto sumado a piernas cansadas es la fórmula mágica para esguinzarte un tobillo.

Las capas de cebolla

El Parque te avisa por todos lados que tengas cuidado con el viento y la lluvia acá. Ese es tu pie para llevar por lo menos:

  • una térmica para transpirar tranquilo
  • un polar o camperita de pluma liviana
  • una buena campera rompevientos o impermeable

Bastones de trekking

Te la hago corta: nos hubieran venido bárbaro. El último kilómetro es pura piedra empinada, y los bastones te re salvan para:

  • no patinarte en el ripio
  • usar un poco los brazos y no dejarle todo el laburo a las piernas
  • que las rodillas no te pidan piedad en la bajada

¿Son obligatorios? No. ¿Te mejoran la vida un 100%? Totalmente.

Infografía de decisión usar bastones de trekking Laguna de los Tres El Chaltén Patagonia Argentina Audrey Bergner Nomadic Samuel
Nuestra famosa infografía para decidir si llevar bastones de trekking a la Laguna de los Tres. Una tabla medio en joda pero re en serio para que sepas si te conviene o no cargar con los palitos en la última subida.

La matriz de los bastones (A.k.a. “¿Llevo los palitos?”)

Si sos de estos…¿Llevo bastones?Por qué
Es tu primer trekking groso en añosTe dan estabilidad y te cansan menos en las subidas feas
Rodillas complicadas / te duelen en las bajadasRecontra síBajar por piedras sueltas es lo que te liquida las rodillas
Pronóstico de mucho vientoTe salvan cuando las ráfagas te quieren voltear
Sos un re pro y bajás corriendo por el acarreoCapazPodés zafar, pero igual suman
Odiás llevar cosas y querés las manos libresMmm…Sí o sí vas a necesitar guantes y pisar con muchísimo cuidado

La posta es que los bastones no hacen que el kilómetro final sea fácil, pero hacen que sea menos peligroso y te ayudan a seguir cuando las piernas te tiemblan como flan.

Comida en El Chaltén Patagonia Argentina waffle con helado de frutos rojos ideal para antes de hacer trekking a Laguna de los Tres
Un buen waffle bomba con helado de frutos rojos en El Chaltén. La prueba de que algunos venimos en modo foodie y le entramos a las calorías sin culpa antes de encarar subidas bestiales como la de Laguna de los Tres.

¿Qué tan en forma tenés que estar para hacer Laguna de los Tres?

Acá no venimos a bajonear a nadie. Laguna de los Tres es súper posible para la mayoría de la gente que se prepara y maneja sus tiempos. Pero el último kilómetro te castiga fuerte si vas en plan “yo me mando a ver qué onda”.

A nosotros nos sacó totalmente de nuestra zona de confort y estado físico… y así y todo valió la pena. Esa es la clave: no tenés que ser un atleta olímpico, pero sí o sí necesitás un plan.

El test de la verdad para ver si estás para subir

Si podés hacer casi todo esto, estás lo suficientemente zafable para subir:

  • Caminar 2 a 3 horas a buen ritmo sin tener que tirarte al piso a descansar media hora.
  • Subir escaleras por 20 a 30 minutos (el kilómetro final se siente así, pero con viento y piedras que te odian).
  • Recuperarte bastante bien al día siguiente de meter mucho esfuerzo (no al instante, pero sin quedar postrado en la cama una semana).

Si leer eso te dio pánico, quedate tranca que igual podés disfrutar a pleno El Chaltén. Elegite otra aventura (como Laguna Capri, los miradores o senderos más cortitos) y la vas a pasar bomba igual.

Último kilómetro Laguna de los Tres El Chaltén Patagonia Argentina excursionistas bajo nubes oscuras y monte Fitz Roy mostrando clima cambiante
Se arma la tormenta sobre el Fitz Roy mientras la gente encara el último kilómetro del sendero. Un buen recordatorio de que el clima en la Patagonia cambia más rápido de lo que tardás en ponerte la campera.

El clima patagónico: Siempre listo para arruinarte los planes

La Patagonia no sabe lo que significa la palabra “estable”. Su clima está pensado para “forjarte el carácter”.

Un minuto estás caminando súper chill por el bosque creyéndote Rambo, y al minuto siguiente estás regalado en la piedra pelada con un viento que te quiere desinstalar de la montaña.

La info oficial del Parque pide explícitamente tener cuidado con el viento y la lluvia porque la ruta es muy empinada. Y no es un dato de color nomás: es la fina línea entre un trekking difícil y una situación recontra peligrosa.

Cuándo deberías pegar la vuelta y no hacerte el loco

Tomá esto como regla innegociable:

ClimaQué le hace al KM 9La movida inteligente
Ráfagas violentasMantener el equilibrio en las piedras sueltas es imposiblePegá la vuelta o esperá; andate a un sendero más bajo y sin viento
Lluvia fuerteEl ripio se hace un jabón; pisar firme es una utopíaQuedate con Laguna Capri o los miradores; guardate la laguna para un día lindo
No se ve un pomoNo ves por dónde vas ni dónde pisásNo fuerces la máquina; la montaña no se va a ir a ningún lado
Cansancio extremoCuando estás fundido, te mandás macanasDescansá más tiempo, o tirá la toalla antes de la subida fea
Gente caminando sendero Laguna de los Tres El Chaltén Patagonia Argentina mostrando grupos de turistas en la capital del trekking
Gente caminando por las piedras en el sendero a Laguna de los Tres. Tenés que mentalizarte de que los embotellamientos son parte de la experiencia en uno de los destinos más populares de Sudamérica.

Datazo para zafar de las multitudes y manejar los tiempos

Si no querés que el último kilómetro parezca un shopping un sábado a la tarde, manejar los horarios es tu mejor arma.

Arrancá más temprano de lo que pensás

Esta caminata es larguísima. Tenés como 4 horas solo de ida hasta la laguna. Y la verdad, nadie tiene ganas de estar corriendo contra el sol a la vuelta, ni de bajar por piedras resbaladizas estando de mal humor y reventado.

Arrancar temprano también te sirve para:

  • evitar el embudo de gente en la trepada final
  • tener más margen si el clima se pone feo
  • volver mucho más relajado

Descansá antes de la pared final

Si vas a sentarte a picar algo o a ponerte abrigo, hacelo justo antes de arrancar el kilómetro final. Es mil veces más fácil mantener el calor ahí abajo que tener que frenar a la mitad del acarreo, cagado de frío, mientras la gente te esquiva como si fuera la 9 de Julio.

Mirador final Laguna de los Tres El Chaltén Patagonia Argentina Audrey Bergner celebrando llegar al lago turquesa y Fitz Roy
Audrey Bergner disfrutando del premio mayor en Laguna de los Tres en El Chaltén. Parada al lado de esa locura de laguna turquesa bajo el Fitz Roy después de haber sobrevivido a la subida más fulera del viaje.

Llegaste a la cima: Cómo disfrutar Laguna de los Tres (y no solo sobrevivir)

Cuando llegás, querés disfrutar del premio. No querés sacar una foto apurada mientras se te congelan los dedos.

Unas jugadas maestras:

  • Escondete atrás de una piedra grande si hay mucho viento (nosotros lo hicimos y nos salvó la vida).
  • Clavate comida de verdad, no solo cosas dulces.
  • Tomate tu tiempo para respirar y mirar alrededor. El color del agua, el glaciar, la pared inmensa del Fitz Roy… para esto subiste.

¿Y si el viento se puso endemoniado? Disfrutá un toque la vista, sacate la foto para la envidia de Instagram, y no te quedes dando vueltas mucho tiempo para que la bajada no sea una tortura.

Bosque sendero Laguna de los Tres El Chaltén Patagonia Argentina caminata verde antes de la subida brutal final
El tramo por el bosque yendo hacia Laguna de los Tres. Es la parte más tranqui y verde del viaje antes de que el terreno se ponga pura piedra y la subida te empiece a pasar factura.

La bajada: Por qué bajar puede ser peor que subir

Todos hablan del último kilómetro como si fuera lo único difícil. Mentirosos. Es simplemente la parte más dramática.

Bajar por piedra suelta puede ser:

  • patinoso mal
  • asesino de rodillas
  • un agotamiento mental (porque tenés que seguir concentrado al 100%)

La técnica de bajada para que no te queden las piernas a la miseria

  • Pasos bien cortitos.
  • Ponete un poco de costado en las partes más feas si hace falta.
  • Si alquilaste los bastones, acá es cuando se pagan solos.
  • Hacé “paradas técnicas de pie” (apoyate en los bastones y respirá) en vez de sentarte del todo, porque si te sentás, después no arrancás más.

A la vuelta estábamos tan detonados que jodíamos con pedir un helicóptero o que nos vengan a buscar en andas. (Era un chiste… pero emocionalmente sentíamos exactamente eso).

Cervezas artesanales La Zorra Taproom El Chaltén Patagonia Argentina recompensa después de trekking Laguna de los Tres
Las infaltables cervezas artesanales en La Zorra Taproom en El Chaltén. El premio merecidísimo después de sobrevivir a Laguna de los Tres: las piernas hechas puré, pero con una buena pinta en la mano y anécdotas de sobra.

La recuperación: El protocolo “Al otro día no salimos de la cama”

Después del palizón de Laguna de los Tres, tenés que meter la recuperación como parte oficial del itinerario, no como un detalle menor.

Después de meter 20 km, el cuerpo nos pidió clemencia y al otro día no salimos de la habitación en todo el día. Re normal… pero también evitable si hacés las cosas bien.

Un plan de recuperación que va como piña

  • Tomá agua a lo loco apenas termines el sendero.
  • Clavate una comida potente con muchos carbohidratos y proteínas.
  • Salí a caminar despacito unos 10 minutos a la noche (sí, te va a doler; sí, te re va a ayudar).
  • Elongá gemelos, cuádriceps y caderas un poquito (tampoco te hagas el maestro de yoga).
  • Dormí como si te pagaran por hacerlo.

Y si te querés premiar como hicimos nosotros: buscate un lugar lindo, pedite un plato gigante y una copa de vino aún más gigante. (Las piernas te van a seguir doliendo, pero el alma va a estar en paz).

Nosotros fuimos a comer a Senderos, un lugarcito re acogedor cerca de la terminal de micros. Fuimos a lo bestia en modo “sobrevivimos”: un risotto de roquefort con nueces y tomates secos, un re guiso de lentejas, una botella entera de Syrah (hasta nos dimos un respiro del Malbec) y dos postres. Sí, leíste bien. ¡Dos postres! Después volvimos rodando a la cama y caímos redondos. Una gloria.

Si este último kilómetro te suena a pesadilla: Opciones más tranquis que también la rompen

No hace falta que llegues a la Laguna de los Tres para mandarte un viaje épico en El Chaltén.

El Parque tiene un montón de senderos para elegir: algunos cortos, otros medio pelo, y un montón con vistas que no podés creer.

Acá te tiro alternativas para que mantengas la magia sin tener que trepar esa pared del demonio:

  • Laguna Capri: flor de vista del Fitz Roy, ambiente de camping y un re premio sin tener que transpirar la última subida.
  • Los miradores: llegás rápido y decís “wow” igual.
  • Senderos de medio día: podés hacer dos caminatas cortas en el mismo día y sentirte un campeón.

Tu viaje no tiene que ser un concurso de a ver quién sufre más. Solo tiene que ser inolvidable.

Las rutas: ¿Se puede zafar de subir el famoso kilómetro?

Dejemos esto en claro desde ya: no importa por dónde encares para la Laguna de los Tres, la pared final sigue estando ahí. No hay forma de borrar esa subida por arte de magia.

Lo que sí podés cambiar es cómo armas tu día, especialmente el tema de la gente, los paisajes y qué tan detonadas van a llegar tus piernas a la base del último kilómetro.

Opción A: El clásico ida y vuelta desde El Chaltén (el de todos)

Esta es la típica ruta de “salir caminando desde el pueblo” que hace todo el mundo. Es fácil de seguir y la más obvia, pero por eso mismo se arma el embudo al final: todos terminan desembocando en el mismo lugar a la misma hora.

Para quién es la posta: Si es tu primera vez, querés cero quilombo de logística y no te jode cruzarte con gente en el camino.

Opción B: Arrancar desde El Pilar / Río Eléctrico (te ahorrás un tramo)

Varios arrancan en las afueras, por la entrada de El Pilar o Río Eléctrico (llegás en transfer o remís). O sea: te tomás un bondi para ahorrarte un tramo a pie y entrás al parque desde otro ángulo.

El Pilar queda a unos 17 km del Chaltén y lo más común es ir en un transfer. La onda es más tranqui: entrás por el bosque, ves otro tipo de paisajes y de entrada zafás del trencito de gente.

Ojo que los senderos por Río Eléctrico también pueden ser re empinados y jodidos si llueve o hay viento (una vez más, la montaña te avisa que el clima manda más que tu estado físico).

Para quién es la posta: Si ya viniste antes, si sos un loco de la fotografía buscando otros ángulos, o si simplemente odias volver por el mismo camino de ida.

Opción C: Hacer travesía de un punto al otro (solo para capos)

Tenés travesías más largas que conectan el lado del Fitz Roy con otras redes de senderos. Son rutas para dejar todo en la cancha, cambiás la logística fácil por una aventura mucho más grosa. Es la preferida de los montañistas experimentados, pero requiere clima perfecto, buen ritmo y bancarte muchas horas dándole a las piernas sin parar.

Moraleja: arrancar de otro lado te mejora la onda del sendero y te evita tanta gente, pero no te salva de la realidad rocosa y empinada del kilómetro final. Solo te ayuda a llegar a la base con otra historia para contar.

¿Estás para mandarte al kilómetro final? (Un test rapidito)

Usá esto como un detector de sentido común cuando llegues a la zona del campamento, antes de tirarte a la pileta. La meta no es ser el más valiente. La meta es usar la cabeza.

Justo ahí es donde nosotros tuvimos nuestro momento de dudar: “¿Nos mandamos o no?”. Estábamos por el KM 8, pasadas las 12 del mediodía y la posta es que nos sentíamos enteros (ni fundidos ni de mal humor, y con un montón de horas de luz por delante). Así que hicimos lo lógico: declaramos formalmente “hoy somos montañistas” y le dimos para adelante.

Qué onda con…Luz VerdeLuz AmarillaLuz Roja
El viento ahora mismoTrancu o moderado, sin locurasHay ráfagas, pero se bancaTe quiere arrancar de la montaña
Lluvia y sueloSeco o apenas húmedoMojado pero pisás firmeRipio resbaladizo, patinás mal
Las pilasCansado pero firmeTe estás quedando sin naftaEstás torpe y las piernas te flaquean
La horaTenés luz de sobra y margen de errorEstás re justo con los tiemposVas a bajar tarde y a las apuradas
Tu humor“¡Le mandamos!”“Mmm… no s锓Odio mi vida y a todo el mundo”

Si te dan varias luces amarillas, frená un poco, comé algo, abrigate y probá hacer un pedacito de la trepada a ver cómo te sentís. Si estás en rojo, date de baja. La Laguna Capri y los miradores te van a regalar igual un día fotogénico en el Fitz Roy para chapear un rato.

La charla motivacional de cierre (De parte de dos foodies que se hicieron montañistas por un día)

Si estás leyendo esto porque escuchaste que el último kilómetro es una bestia… sí. Lo es. Los rumores son 100% ciertos. Resulta que las piedras sueltas no son tus mejores amigas.

Pero también es de esas caminatas donde el sufrimiento le da el toque especial a la historia. Te vas a acordar toda la vida del embudo de gente, de cómo te alentaban los desconocidos, del segundo exacto en que asomaste la cabeza y viste la laguna, y de cómo el Fitz Roy se ve tan perfecto que parece dibujado por computadora.

En el KM 9 se nos terminó la joda. Ahí se armó el embotellamiento, todos tenían cara de destruidos y el sendero nos pidió el 100% de concentración porque la subida era violenta y llena de piedras (el combo que te liquida las piernas cansadas). En ese preciso instante entendimos posta por qué la gente ama sus bastones (y por qué nosotros seguro los llevemos la próxima).

¿Y sabés qué fue lo más loco? Lo que nos tiró para arriba no fue una mentalidad guerrera, sino todos los pibes y pibas que bajaban y nos decían: “¡Dale que ya llegás!” y “La vista es una locura”. Suena re cursi, pero posta que nos recargó las pilas en el momento justo.

¿Y si al final decidís pegar la vuelta antes de arrancar la última subida? Eso no es fracaso. Es usar la cabeza. La Patagonia siempre recompensa a los que toman decisiones inteligentes. Y está perfecto que sea así.

Preguntas frecuentes sobre Laguna de los Tres y cómo sobrevivir a la subida final

¿De verdad el último kilómetro es la parte más jodida?

Recontra sí. Es donde la subida se pone de golpe empinadísima, el piso es una trampa de piedras y vos ya venís arrastrando los pies del cansancio. Es un tramo corto que se hace de goma porque te pide concentración a pleno justo cuando tus piernas ya te están rogando piedad.

¿Cuánto se tarda en hacer el último tramo?

Para la mayoría de los mortales, calculale una hora (un poco más o un poco menos), porque la trepada es muy inclinada y no podés ir rápido. Si te mentalizás en que vas a estar “una hora sufriendo”, ya tenés la mitad de la batalla ganada.

¿Los principiantes pueden mandarse a Laguna de los Tres?

Muchos lo hacen si madrugan, no se vuelven locos con el ritmo y se toman la subida final como algo trancu y no como una maratón. Si no te tenés mucha fe, apuntá a la Laguna Capri primero y cuando llegues ahí fijate cómo te da el cuero.

¿Posta sirven tanto los bastones de trekking para la subida?

Ayudan una locura, sobre todo para no caerte de traste en las piedras y para salvarte las rodillas en la bajada. Nosotros sentimos, sin lugar a dudas, que los palitos nos hubieran hecho la vida muchísimo más fácil en el embudo de gente.

¿Qué zapatillas me pongo para el último kilómetro?

Calzate unas buenas zapatillas o botas de trekking con agarre en serio. El último tramo está lleno de ripio y escalones rotos, justo el lugar donde unas zapas comunes te van a dejar los tobillos a la miseria.

¿Cuánta agua llevo?

Depende del clima y tu ritmo, pero llevá suficiente para tomar parejo todo el viaje y que te sobre un resto para el ataque a la cima. Con la boca seca, la pendiente se siente el doble de empinada.

¿A qué hora conviene subir a la laguna?

Cuanto más temprano, mejor. Zafás del embudo de la multitud y es más probable que enganches buen clima. Además, tenés margen de error por si vas a paso de tortuga (cosa que es la regla general en el KM 9).

¿Qué onda si hay ráfagas fuertes?

Si el viento te desestabiliza en las piedras sueltas, no te la juegues. Parques Nacionales te avisa clarito que le tengas respeto a esta ruta cuando hay viento y lluvia, y por algo lo dicen. Pegá la vuelta, sacá fotos desde un lugar seguro y volvete otro día.

¿Es peor la subida o la bajada final?

Subir te saca los pulmones por la boca; bajar te destruye las rodillas y es un resbalón constante. A la mayoría le fastidia más la bajada, porque venís muerto y el ripio no te da nada de seguridad. Pasitos cortos y paciencia, no te queda otra.

Te lo confirmamos: la bajada es la peor parte de toda la caminata. Estábamos detonados y ya no parábamos para sacar fotos lindas, sino porque las patas nos reventaban del dolor (ahí fue cuando empezamos a delirar con que nos bajen en helicóptero). Llegamos sanos y salvos, pero aprendimos a los golpes que regular el ritmo en la subida es invertir en tu salud mental para la bajada.

¿Cuál es el punto límite para decir “hasta acá llegué”?

Laguna Capri y la zona del campamento justo antes de la trepada son los puntos clásicos para arrugar. Igual vas a tener unas fotos espectaculares del Fitz Roy sin necesidad de meterte en el infierno de las piedras.

¿Se ve igual el Fitz Roy si no llego hasta arriba?

Olvidate que sí. Parte de la magia de este trekking es que vas viendo la montaña todo el tiempo. La laguna es obvio el lugar para LA foto icónica, pero ni a palos es la única vista zarpada que te vas a llevar.

¿Hace falta contratar un guía?

Casi todo el mundo lo hace por su cuenta porque el sendero está súper marcado, pero un guía te puede venir al pelo si te da cosa el ritmo, el clima o planear el día. Si tenés algo de cancha y chequeás bien el pronóstico, mandarte solo es la opción más común.

¿Se llena mucho el último tramo?

Se llena mal, en especial desde media mañana hasta la tarde en temporada alta. Por eso madrugar es la posta: menos esperas, menos estrés queriendo pasar gente y más espacio para moverte como vos quieras.

¿Qué comida me guardo para la cima?

Guardate comida polenta: carbohidratos fuertes y algo salado. Nosotros llegamos muertos de hambre y tuvimos que sobrevivir con una mísera barrita de cereal y unos dulces, una vergüenza. Obviamente no te lo recomendamos para festejar en la cumbre.

Nuestro almuerzo en la primera mitad del sendero estuvo muchísimo mejor planeado que nuestro “banquete” en la cima. Teníamos una alta ensalada de arroz con verduras, huevo y queso, una manzana, la típica barrita, un muffin y una cantidad ridícula de golosinas (la clásica dieta balanceada de montaña). En El Chaltén casi todos te dejan pedir la vianda a la noche y te la dan a la mañana, lo que es recontra práctico.

Pagamos algo así como 10 dólares por vianda. Medio saladito para los precios de Argentina, pero nos salvó las papas de tener que andar corriendo a la mañana a buscar morfi. Para meter tantos kilómetros de caminata, no renegar con la logística no tiene precio (en especial si donde dormís no tenés cómo armarte un tupper decente).

¿El peor error para arrancar la subida final?

Salir a mil por hora y llegar a la base de la pared ya sin aire. El último kilómetro premia al que sube parejito y castiga fiero a los que arrancan en modo “¡hoy me como la montaña!”.

¿Es peligroso subir con clima fulero?

Puede ser bastante riesgoso, porque esa trepada te deja re expuesto. Y las piedras patinan mal si están mojadas o si el viento te sopla de costado. Si pinta feo, la posta es pegar la vuelta y volver cuando el clima acompañe un poco más.

¿Guantes y gorrito hasta en pleno verano?

La gran mayoría de las veces, sí. Arriba estás regalado, el viento te asesina y la sensación térmica es real por más sol radiante que haya. Tener unos guantes finitos y un buen cuellito polar es la diferencia entre “la pasé bárbaro” y “no me siento las manos”.

¿Rinde subir para ver el amanecer?

Hay locos que lo hacen, pero es un desafío pesado. Necesitás linterna frontal, saber re bien por dónde vas y enganchar una ventana de clima perfecto. Subir esas piedras de noche no es joda, así que mandate solo si la tenés clarísima y el tiempo acompaña posta.

Una nota de Samuel: Escribimos esta guía originalmente en inglés basándonos en nuestros viajes. Como amamos la Patagonia, usamos herramientas de traducción para pasarla al castellano rioplatense y compartir nuestros datos con la comunidad hispanohablante. Si notás alguna frase rara o creés que nos faltó usar algún término bien local, ¡dejalo en los comentarios! Hacemos lo mejor que podemos para que la info sea útil para todos.

Proyecto 23 Argentina: Este artículo también está disponible en inglés. [Read the original English version: Laguna de los Tres: Why the Last Kilometer Is Brutal For Hikers (And How to Survive It)]

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