Cómo evitar las multitudes en El Chaltén: horarios, rutas y trucos simples

El Chaltén es uno de esos lugares donde podés estar a solas con tus pensamientos… y enseguida seguir a solas con tus pensamientos mientras otras 87 personas hacen exactamente lo mismo en tu mismo radio de tres metros.

El Chaltén, Patagonia Argentina: Nomadic Samuel haciendo trekking solo en el bosque tranquilo del sendero Laguna Torre, esquivando a las multitudes en una de las rutas más escénicas
Disfrutando de un momento raro de paz total en el tramo boscoso del sendero Laguna Torre en El Chaltén, Patagonia. El camino zigzagueante, los árboles caídos y todo ese verde te demuestran lo lindo que es explorar más allá de donde se amontona la gente.

Lo aprendimos por las malas (y nos reímos después).

Nuestra primera tarde en el pueblo quisimos meter el Mirador de los Cóndores al atardecer, hicimos la clásica caminata apurada de “llegamos re bien antes de que oscurezca”, y descubrimos que no éramos los únicos capos con ese plan. El sendero en sí es corto. El pánico es opcional. ¿Pero la invasión de gente en la hora dorada? Es 100% real.

Durante seis noches en El Chaltén, con Audrey hicimos los trekkings pesados: Laguna de los Tres (Fitz Roy) y Laguna Torre (Cerro Torre), además de las caminatas más tranquis como el Chorrillo del Salto y los miradores del pueblo. También nos mandamos la otra actividad patagónica fundamental: mirar el viento afuera, mirarnos las caras y estar totalmente de acuerdo en que hoy era un día para clavarse en un café.

Y ahí está la posta. Para zafar de las multitudes en El Chaltén no hay un horario mágico ni un sendero oculto que solo conocen los baqueanos. La onda es ir sumando pequeñas ventajas —horarios, elección de rutas y un par de trucos simples— hasta que lográs caminar por las mismas montañas que el resto… pero sin fumarte el embotellamiento humano.

Esta guía es el manual de supervivencia definitivo. Es en parte estrategia, en parte nuestras notas del viaje, y un gran “por favor, no se manden las mismas macanas que nosotros”.

Dónde se junta más gente en El Chaltén: El mapa de las multitudes

Las multitudes en El Chaltén no se distribuyen parejo. Se amontonan. Aparecen de golpe en lugares que ya sabés de memoria. Como en un videojuego. Salvo que acá el premio son las vistas y el jefe final son tus propias pantorrillas.

Acá es donde se arma el verdadero embudo:

  • Cabeceras y portales de los senderos (el drama de “todos arrancamos acá”).
  • La primera hora de subida al salir del pueblo (el embotellamiento de calentamiento).
  • Las famosas paradas a mitad de camino (el clásico “comamos los sanguchitos acá”).
  • El empujón final hacia los miradores icónicos (donde los que caminan lento se enfrentan a la gravedad).
  • Cualquier parte donde el sendero se achica, se pone empinado o hay piedra suelta (el efecto “cierre relámpago”).

O sea, no necesitás esquivar gente por todos lados. Solo tenés que evitarlos en los cuellos de botella; después, relajate y disfrutá de los tramos largos donde los grupos se van dispersando solos.

Infografía Trekking en El Chaltén: Las Tres Palancas para Controlar las Multitudes. Cómo manejar los horarios, las rutas y los trucos simples para zafar del amontonamiento en la Patagonia
Infografía “Las tres palancas para controlar a las multitudes”, armadita por Nomadic Samuel, que te muestra cómo bajarle mil cambios al estrés de tanta gente en El Chaltén. La clave está en manejar lo que podés controlar: horarios, qué sendero elegir y un par de trucos simples, mientras te tomás con humor el caos del clima y el viento.

Cómo evitar las multitudes al hacer trekking: Las 3 reglas de oro

No podés controlar el clima. No podés parar el viento. Y mucho menos podés controlar al desubicado que clava un parlante Bluetooth a todo lo que da en el medio de la montaña.

Pero sí podés manejar esto:

  1. Tus horarios.
  2. Qué senderos elegir.
  3. Trucos simples (esas pequeñas decisiones que suman).

Usá las tres cosas. Te juro que vas a conseguir momentos donde te vas a sentir solo en el mundo, incluso en plena temporada alta.

Horarios para hacer trekking en El Chaltén: Infografía sobre el ritmo diario de los turistas y cómo madrugar o ir a los miradores a deshora te ayuda a evitar las masas
Infografía “Palanca 1: Los Horarios (Tu mejor arma contra el amontonamiento)”, donde Nomadic Samuel te muestra el ritmo calcado de los que visitan El Chaltén. Desde el desayuno tempranero y la salida a los senderos, hasta los miradores al atardecer y las charlas en la cena sobre el maldito viento patagónico. Una guía para ser más pillo con los horarios.

Mejor horario para salir a caminar en El Chaltén

Manejar los tiempos lo es todo en El Chaltén, porque el pueblo funciona con una rutina que te la cantás de memoria:

  • Desayuno → a los senderos.
  • Almuerzo → a los miradores.
  • Viento a la tarde → arrepentimiento total.
  • Atardecer → de nuevo a los miradores.
  • Cena → anécdotas exageradas sobre el viento.
Sendero Laguna Torre sin gente: Un tramo tranquilo del trekking en El Chaltén, rodeado de cerros verdes y montañas nevadas en la Patagonia Argentina
Un momento de pura paz en la caminata a Laguna Torre en El Chaltén, justo cuando el sendero se vacía y el paisaje patagónico te traga por completo. Cerros verdes ondulados, picos nevados a lo lejos y un caminito de tierra te dan esa falsa (pero hermosa) sensación de que tenés uno de los senderos más famosos de la Patagonia entero para vos.

Mejor época para ir a El Chaltén (con menos gente y sin congelarte)

Ir cuando está todo cerrado y el clima te arranca la cara de una ráfaga no te da ningún premio al mérito. La idea es encontrarlo “con menos gente”, no pasarla para el traste.

Acá te dejo la posta sobre las temporadas:

TemporadaNivel de genteEstado de los senderosLuz de díaNuestra opinión
Verano (Dic–Feb)ExplotadoTodo accesibleDías largosHay gente a rolete, pero los trucos con los horarios re garpan.
Media (Oct-Nov / Mar-Abr)SafablePor lo general, joyaNormalEl punto justo si buscás un equilibrio.
Invierno (May–Sep)DesiertoComplicado / limitadoDías cortísimosSolo si tenés experiencia y mucha flexibilidad.

Si querés esquivar las hordas sin que tu viaje parezca un reality de supervivencia, la temporada media es el compromiso ideal. No vas a estar solo, pero al menos se puede respirar.

Subida a Laguna de los Tres en El Chaltén: Nomadic Samuel y un grupo grande de turistas encarando el último tramo rocoso y empinado hacia el mirador del Cerro Fitz Roy
El tramo final hacia la Laguna de los Tres es donde el sendero se afina y todos nos terminamos amontonando. Con el imponente Fitz Roy asomando de fondo, esta subida te deja clarísimo por qué calcular bien el horario es clave cerca de la cima; hasta los que están en mejor estado físico tienen que bajar un cambio en esta zona de alto tránsito.

Ir a los senderos en la semana: El truco más fácil

Los fines de semana atraen a:

  • Los que se hacen una escapada rápida desde El Calafate.
  • Viajeros que andan a mil con el itinerario apretado.
  • Cualquier pobre hijo de vecino con horario de oficina que al fin logró huir de la civilización.

Así que si podés planear una sola cosa bien, hacé esto: mandate el trekking más groso un día de semana. No es garantía de nada, pero te tira las chances un poquito más a favor.

Los micros de El Calafate: Cómo evitar la ola de turistas

El Chaltén no explota de gente solo porque sea famoso. Explota porque los micros escupen turistas en tandas re predecibles.

Los bondis entre El Calafate y El Chaltén salen varias veces al día, tardan unas tres horas y arman esas “olas de llegada” y “drenajes de salida” que ya todos conocemos. Cuando caen los que vienen por el día, el inicio de los senderos se pone hasta las manos. Cuando se vuelven, de la nada sentís una paz tremenda en las rutas.

Usá este patrón a tu favor en vez de pelear contra la corriente.

Entradas y portales en el Parque Nacional Los Glaciares (Zona Norte)

La red de senderos de El Chaltén está metida adentro del Parque Nacional Los Glaciares (Zona Norte), y el acceso se maneja por medio de portales.

Lo que tenés que saber sobre las entradas (y por qué esto importa para zafar del bardo):

  • El tarifario oficial del parque marca una entrada general de unos AR$ 45.000 (con los clásicos descuentos para residentes nacionales, estudiantes, etc.).
  • Para la Zona Norte (El Chaltén), los tickets se suelen sacar solo por internet (por la web o escaneando un código QR en el portal). Olvidate del efectivo, casi siempre te piden tarjeta de crédito o débito.
  • Suelen haber promos si vas varios días. Es muy común el descuento para una segunda visita dentro de las 72 horas, un golazo si querés partir un trekking largo en dos días más tranquis o mantener tus tiempos flexibles.
  • Las políticas y los precios en Argentina cambian a cada rato, así que tomá esto como referencia, no como una verdad absoluta.

Los tres portales principales en El Chaltén (Zona Norte) y hacia dónde te llevan:

PortalSenderos que arrancan acáImpacto en las multitudesLa jugada para esquivarlos
Los CóndoresMirador de Los Cóndores / Águilas, Pliegue Tumbado, Laguna ToroCaminatas cortas + atardecer = picos de gente a lo locoAndá a la primera hora de la tarde o después de cenar; no vayas al atardecer por inercia.
Base Fitz RoyTorre, Laguna de los Tres, Chorrillo del SaltoEl mayor embudo de “todos empiezan por acá”Ganale de mano a la horda que recién desayuna, o resignate y no pares de caminar.
Río EléctricoPiedra del Fraile, Mirador Piedras Blancas, Laguna de los TresUn acceso alternativo que ayuda a dispersar a la genteUsalo para cambiar tu punto de partida los días que vas al Fitz Roy.

Si no hacés ninguna otra cosa, al menos cumplime esta: llegá al portal en los horarios donde los demás no están llegando. Suena a boludez, pero es la diferencia entre arrancar a caminar re pancho o quedarte parado haciendo fila.

Horarios de los micros: Cuándo llega la ola de gente

En temporada alta, los bondis entre El Calafate y El Chaltén van y vienen todo el día. El viaje dura más o menos 3 horas (son unos 215 km), lo que arma un ciclo obvio: llegan a media mañana, saturan los senderos al mediodía y pegan la vuelta a la tarde.

No te tenés que aprender los horarios de memoria. Solo entendé la lógica:

  • Salen temprano de El Calafate → llegan a El Chaltén a media mañana.
  • Salen al mediodía de El Calafate → llegan a media o última hora de la tarde.
  • Salen de El Chaltén a última hora de la tarde/noche → los excursionistas de un día se toman el palo y los senderos se vacían de golpe.

El machete de la ola de bondis (la regla general)

  • Bien temprano a la mañana: gente que hace noche en el pueblo y los que madrugan en serio (suele estar re tranqui).
  • Media mañana a primera hora de la tarde: congestión a full en las cabeceras de los senderos más famosos.
  • Última hora de la tarde: los caminos se empiezan a despejar porque los de la excursión por el día se vuelven.
  • Atardecer: una mini invasión en los miradores pegados al pueblo.

Si te estás quedando a dormir en El Chaltén, tenés un superpoder: no dependés para nada del horario del micro.

Cartel de madera de los senderos en El Chaltén apuntando a Mirador Fitz Roy, Poincenot y Laguna de los Tres en la Patagonia Argentina
Este cartel rústico de madera en El Chaltén te marca el rumbo hacia el Mirador Fitz Roy, Poincenot y Laguna de los Tres. Es uno de los cruces de decisiones más importantes de toda la red de senderos. Saber qué camino agarrar, y a qué hora, te puede cambiar totalmente la cantidad de gente que te cruces, tu ritmo y la experiencia en las caminatas más top de la Patagonia.

Hora de salida vs hora de llegada: Pensá con estrategia

“Arrancá temprano” es un buen consejo. Pero “llegá temprano” a los miradores es la posta.

La mayoría elige a qué hora salir basándose en:

  • El horario del desayuno.
  • Las ganas o la “vibra” del grupo.
  • La falsa idea de que el tiempo sobra.

Mejor hacé esto: elegí a qué hora querés estar en la cima y calculá para atrás.

Ejemplo: La Laguna de los Tres tiene un embudo tremendo cerca de la subida final. Hasta a los que están re afilados físicamente les toca frenar, se amontonan todos y se arma un trencito humano insufrible. Ahí es donde te cae la ficha en el “kilómetro 9”: el sendero se vuelve una experiencia compartida te guste o no.

Entonces, la pregunta del millón es: ¿con cuánta gente lo querés compartir?

Dos opciones anti-multitudes:

  • Llegar al amanecer: menos gente, un frío que te hiela los huesos y una luz espectacular.
  • Llegar a última hora de la tarde: más tranqui de nuevo, más calorcito, pero tenés que calcular bien la luz del día para la bajada.

Llegar al mediodía es caer exactamente en la franja horaria donde todos tuvimos el mismo plan brillante para almorzar.

El viento patagónico: Planificar no es solo por la gente, es por tu salud mental

El viento cambia absolutamente todo. Aunque te dé igual la cantidad de gente, el viento te puede transformar un mirador en un castigo medieval.

En nuestro viaje tuvimos un día completo en el que básicamente “salir a caminar era ilegal”. Y no fue un día perdido. Fue un día de pura estrategia. No te sirve de nada esquivar gente si te vas a mandar a sufrir al sendero más expuesto justo el día que todos los demás (con un poco de sentido común) decidieron quedarse tomando algo en el pueblo.

Entonces, planificar bien los tiempos también significa elegir tus días fuertes según el pronóstico, y no según cómo armaste el calendario en tu casa.

Mirador de las Águilas en El Chaltén: Turista mirando el paisaje de la estepa patagónica y los ríos desde un cerro tranquilo sin mucha gente
El Mirador de las Águilas es uno de los paseos más tranquis de El Chaltén y te regala unas vistas tremendas de la estepa patagónica, los ríos y las sierras a lo lejos. A diferencia de las rutas detonadas como el Fitz Roy o el Cerro Torre, esta trepadita corta te da unas panorámicas de lujo sin la presión del amontonamiento. Es una jugada maestra para hacer una caminata relajada de medio día o una alternativa buenísima al atardecer.

Cómo elegir tus senderos en El Chaltén según el nivel de gente

El Chaltén tiene trekkings famosísimos, y esos lugares atraen multitudes igual de grandes. No es un defecto. Es el precio a pagar por mirar un paisaje que parece sacado de El Señor de los Anillos.

Pero “esquivar gente” no significa “perderte los clásicos”. Significa elegir a dónde vas sabiendo en qué te metés.

Tiempos de caminata y multitudes en El Chaltén: Infografía con los tiempos promedio de senderos como Laguna Torre, Laguna de los Tres y Mirador Cóndores
Infografía “Palanca 2: Elección de Rutas” por Nomadic Samuel. Te muestra la dinámica de la gente en los trekkings principales de El Chaltén: desde esas caminatas cortas y con picos de congestión al atardecer (como el Mirador Cóndores), hasta los clásicos de día completo (como Laguna Torre y Laguna de los Tres) que concentran el mayor quilombo.

La posta sobre los senderos clásicos

SenderoTiempo promedioOnda de dificultadOnda de gentePor qué se llena
Mirador Cóndores / Águilas1–2 hsCorto y picantePicos (al atardecer)Pegado al pueblo, es el “paseo extra” perfecto.
Chorrillo del Salto~3 hsRe fácilConstanteApto para cualquier mortal.
Mirador del Torre3–4 hsFácilMediaLa clásica elección de “solo tengo medio día”.
Laguna Capri4–5 hsFácilTirando a altaRecompensa brutal sin comprometerte todo el día.
Laguna Torre7–8 hsModeradaAltaUn clásico, pero la gente se esparce bastante.
Laguna de los Tres8–9 hsModerada + final rompe-piernasReventado de genteLa joya de la corona, y el final es un pasillo de un solo carril.

Lo más importante de esto no es el tiempo exacto. Es entender por qué cada lugar se llena.

Cómo elegir un sendero en la Patagonia: Gráfico para elegir la mejor ruta de trekking en El Chaltén según tu tolerancia a las multitudes
Infografía “El Selector de Rutas según tu Tolerancia a la Gente” armado por Nomadic Samuel. Te ayuda a elegir el trekking en El Chaltén dependiendo de qué tanta paciencia le tengas a la multitud. Desde la mítica Laguna de los Tres hasta la súper tranqui Loma del Pliegue Tumbado, te guía para combinar tus ganas, el esfuerzo físico y tu necesidad de paz mental.

El selector de senderos según tu nivel de paciencia

Si tu onda es…Elegí este estiloOpciones clave
Querés la foto icónica y te bancás a la genteEl trekking estrella, pero calculando bien la horaLaguna de los Tres
Querés ver paisajes zarpados pero caminando en pazUn clásico largo, con subidas más parejitasLaguna Torre
Querés medio día hermoso sin complicarte la vidaCaminata directa a un miradorMirador del Torre
Necesitás un mimo fácil cuando las piernas ya no te dan másCascada cortita + volver al puebloChorrillo del Salto
Querés sentir que “descubriste algo nuevo”Ruta más larga y que no es la opción por defecto de todosLoma del Pliegue Tumbado (cuando el clima acompaña)

En nuestro viaje, la Laguna Torre fue el mejor ejemplo de que un lugar puede ser famoso sin parecer una cinta transportadora humana. Obvio que pasé a unos cuantos y me crucé con gente, pero ni a palos era ese desfile constante que vivimos en las rutas del Fitz Roy. Ese solo detalle ya te cambia toda la onda de una caminata larga.

El truco del “Acceso Alternativo” (para los días de Fitz Roy)

Si te vas a mandar a la Laguna de los Tres, una jugada re inteligente para zafar del bulto es arrancar desde un acceso alternativo (el lado de Río Eléctrico o la Hostería El Pilar suele ser el indicado) y terminar en el pueblo, o al revés. Así te separás del rebaño desde temprano y cambiás los horarios en los que llegás a los tramos más densos.

No se trata de ir en modo agente secreto. Es aplicar la lógica para ir a contramano del resto.

En criollo: estás caminando por el mismo paraíso, pero entraste por la puerta de atrás.

Desayuno temprano en El Chaltén antes de salir a hacer trekking, con pan, mermelada y manteca, ideal para madrugar y ganarle a las multitudes
Un desayuno bien temprano en El Chaltén es la estrategia anti-multitudes más básica y efectiva. Clavarte unas tostadas antes de que el resto del mundo se despierte te da margen para salir tempranísimo del pueblo, llegar a las cabeceras antes del aluvión de gente y agarrar senderos súper pacíficos hacia Laguna de los Tres o Laguna Torre. Comer rico y con tiempo te acomoda para un día muchísimo más calmo en la montaña.

Trucos simples y consejos prácticos para caminar sin gente en El Chaltén

Estos son los movimientos sutiles, los que no te cuestan un peso pero te evitan el dolor de cabeza de cruzarte a medio mundo.

1) Arrancá bien temprano, pero sin sufrir al pedo

Madrugar no significa que tengas que pasarla mal. Significa:

  • Cafecito + un buen desayuno.
  • La linterna frontal a mano (por las dudas).
  • Y estar pateando el sendero cuando el pueblo recién se está desperezando.

No necesitás hacerte el superhéroe saliendo a las 4 de la matina. Alcanza con no salir a las 10:30 junto con todo el batallón. El punto es llegar a lo mejor del paisaje antes que la horda, no que te den una medalla por no dormir. Si podés arrancar de tu cabaña con algo caliente en la panza, ya les llevás una ventaja tremenda. Y sí, las montañas tienen una onda muy especial cuando las ves mientras la mayoría sigue armando la mochilita en el hotel.

2) Caminá 10 minutos más de donde se para todo el mundo a comer

La gente no se amontona solo caminando. Se agrupan cuando paran.

Si todos frenan en la primera piedrita linda con buena vista, vos podés:

  • Seguir caminando unos 10 minutos más.
  • Comer en un lugar que es igual de espectacular.
  • Y dejar que el apilamiento humano quede atrás tuyo.

Este truco es ridículamente efectivo. La mayoría de la gente elige dónde sentarse a almorzar como si fuera la puerta de embarque del aeropuerto: a la primera que ven libre, se tiran. Eso significa que el “mejor” lugar suele ser el más ruidoso, no el más lindo. Si caminás un pelín más, seguro encontrás exactamente la misma panorámica… pero sin que te claven un codo y sin escuchar ruidos de envoltorios de galletitas por todos lados.

Cerro Fitz Roy en la Patagonia, Argentina: Los icónicos picos de granito asomando sobre los bosques y las colinas en un paisaje despejado
El cerro Fitz Roy es el dueño indiscutido del paisaje en El Chaltén. Esas agujas de granito gigantes parecen de mentira cuando las ves en persona. Atrae a senderistas de todo el planeta, y su encanto cambia a cada rato según las nubes, la luz y el viento. Lograr verlo con el cielo despejado ya es un premio enorme, sea desde el pueblo, en pleno sendero o después de calcularle justo el horario para esquivar a los de siempre.

3) Aplicá la regla de los dos horarios para los miradores

Los miradores pegados al pueblo detonan al atardecer porque todos quieren la misma foto con luz dorada.

Así que tenés que elegir:

  • O vas a primera hora de la tarde (paz total, luz menos épica).
  • O vas después de cenar a dar una vueltita con la luz del crepúsculo, si es que el verano te lo permite.

Yo me la jugué cayendo a último minuto para agarrar la puesta de sol. Estuvo bueno, obvio, pero ni a palos fue un retiro espiritual de silencio. El atardecer es la hora pico, y en la hora pico siempre está lleno de gente. Si buscás tranquilidad, vas a tener que portarte medio “mal” y no seguir al rebaño. Desfasar tu subidita al mirador apenas una hora transforma lo que sería un evento social en tu pequeño recreo de paz.

4) Tomate la primera hora de caminata como un peaje

La primera hora empinada al salir del pueblo suele ser la más pesada porque todavía van todos pegados.

Tenés dos formas de ganarle:

  • Salís bien temprano y pasás como trompada antes de la invasión.
  • O salís más tarde, aceptás que vas a ir a paso de hombre y después disfrutás las partes del medio que están re vacías.

La peor jugada es llegar en el momento que caen todos y hacerte el sorprendido de que hay más seres humanos en la zona. Pensá en esta primera parte como pagar un peaje para llegar a las vistas zarpadas que están más adelante. Ese peaje lo podés pagar con “minutos por haber madrugado” o con “minutos caminando atrás de un tipo que va lento”. Sea como sea, una vez que pasás el embudo, el camino te da un respiro y de repente El Chaltén vuelve a parecerse a la Patagonia en vez de a la calle Florida en hora pico.

5) Llevá comida como para sobrevivir a un pequeño apocalipsis (pero rico)

La vianda y los snacks no sirven solo para darte energía. Te dan independencia total.

Si no tenés la obligación de:

  • Volver al pueblo justo a la hora de comer.
  • Pelearte por conseguir una mesa en un cafetín.
  • O hacer cola para comprarte un sándwich cuando las patas ya no te dan más.

…todo tu día va a tener cero estrés por la gente. En El Chaltén, tener comida en la mochila es sinónimo de libertad, sobre todo en esos días donde todo el universo tuvo la misma genial idea de “comprar alguito rápido”. Tener el bolsillo cargado de picoteo te permite parar a comer donde se te cante, y no donde el café de turno manda. Además, te digo la verdad, no hay nada mejor que sobornarte a vos mismo en plena subida con un cacho de chocolate, justo en ese punto donde tu cuerpo te empieza a suplicar que te vuelvas al hotel.

Humedales en Chorrillo del Salto en El Chaltén: Sendero tranquilo con agua calma y pastizales, un Plan B ideal para días de mucho viento patagónico
El Chorrillo del Salto es el Plan B salvador en El Chaltén para esos días donde el viento te tira, hay demasiada gente o las piernas te piden tregua. Esta rutita tranquila atraviesa humedales, llanuras verdes y bordes de bosque antes de llegar a la cascada, dándote unas vistas preciosas sin exigirte nada. Tener a mano estas caminatas más simples te salva los días que pintan fuleros y te deja disfrutar la onda de la Patagonia sin estar a las corridas.

6) Tené siempre un “Plan B” bajo la manga

Cuando el clima por fin se porta bien, los senderos colapsan.

Si te despertás, mirás la app y pinta “el día soñado”, da por hecho que otras mil personas pensaron exactamente lo mismo.

Armate un Plan B que siga siendo un golazo:

  • Si iba a ser Fitz Roy, cambialo por el Torre.
  • Cambiá una caminata de todo el día por un combo de mirador + cascada.
  • O hacete el trekking difícil bien tempranito y dejate la tarde libre.

El Chaltén se rige por las ventanas de buen clima. Y la manada se mueve atrás de esas ventanas como si estuvieran todos en el mismo grupo de WhatsApp. El Plan B no es un premio consuelo; es la mejor avivada para no ir todos apretados sin perderte de nada. Con Audrey armamos el viaje basándonos pura y exclusivamente en ser flexibles, y posta que esa es la línea que separa “la caminata de tu vida” de “la caminata de tu vida acompañado por 100 amigos nuevos que no invitaste”.

7) Aplicá la regla del “ratito de silencio” al llegar al final

Si llegás al mirador principal y no entra ni un alfiler, no te des la vuelta re amargado al instante.

Mejor hacé esto:

  • Sacá una foto medio rápido.
  • Andate a sentar a algún costadito.
  • Esperá unos 20 o 30 minutos.

El recambio de gente es continuo. Caen, comen un snack, le sacan 400 fotos al mismo cerro y pegan la vuelta.

Si tenés un gramo de paciencia, seguro te conseguís tu momento zen. La mayoría no se queda mucho tiempo después de que ya tienen la foto para presumir en Instagram. Si aguantás las ganas de volver volando al pueblo, te vas a quedar con un rinconcito súper calmo sin moverte del lugar. Es la movida más simple del mundo porque no necesitás mejor estado físico, solo un poquito de autocontrol y, preferentemente, un buen paquete de galletitas extra.

8) La táctica de la “foto en reversa”: dispará en la bajada

Casi todo el mundo piensa que la cima es el único lugar habilitado para las fotos.

Pero a la vuelta pasa esto:

  • La luz del sol se pone mil veces mejor.
  • Vas a encuadrar los paisajes sin colar a treinta personas de fondo.
  • Y ya dejás de cruzarte con la ola de gente que está subiendo.

Nosotros pegamos unas fotos increíbles onda “esto no puede ser real” parando en lugares a los que nadie les daba ni bola. De subida, estamos todos en modo operativo militar. Parece una cinta de supermercado. De bajada, la cosa se descomprime, la urgencia desaparece y al fin podés prestarle atención a esos paisajes que antes estabas muy ocupado jadeando para mirar. Además, sacar fotos “mirando para atrás” casi siempre te deja un encuadre más limpio, porque toda la masa de gente te queda por detrás en lugar de taparte la vista de frente.

9) Esquivá el caos de la mañana con micro-logística

Ganar unos minutitos vale oro:

  • Armá la mochi esta noche para mañana.
  • Cargá las botellas de agua antes de irte a dormir.
  • Dejate las zapatillas, los bastones y el abrigo a mano.
  • Tené chequeado el tema de entradas/portales antes de quedarte como un nabo haciendo fila.

Cuando el plan de todo el pueblo es salir a las 9:00 a.m., el que ya está listo a las 8:00 les gana a todos en silencio. Las multitudes aman el desorden porque las mañanas desorganizadas te obligan a arrancar tarde. Y salir tarde te garantiza cuello de botella en los portales, cola interminable en la cafetería y esa clásica sensación de “¿de dónde salió tanta gente?”. Con dejar un par de pavadas listas la noche anterior ya tenés un código para meterte de una en la montaña mientras los demás siguen buscando la media que les falta.

Nomadic Samuel sacando fotos en un sendero sin gente en El Chaltén, Patagonia, aprovechando los momentos tranquilos lejos de las multitudes
Nomadic Samuel frena a sacar fotos en un pedazo súper tranquilo del sendero en El Chaltén, disfrutando de uno de esos rarísimos momentos en los que sentís que la montaña es toda tuya. Saliendo de los horarios pico y evitando las rutas que son un embudo seguro, es totalmente posible vivir los paisajes icónicos sin agobiarte por las masas. Esta foto es la prueba de que tener los horarios claros te puede cambiar totalmente la caminata.

10) Sacale jugo al pase de dos días

Ya que te toca pagar una entrada al Parque Nacional, aprovechá la opción para ir varios días seguidos. Te facilita la vida para:

  • Dividir una ruta súper larga en dos jornadas bien tranquis.
  • Poder subir al amanecer sin estar a las chapas.
  • O básicamente elegir el camino según cuánta gente hay ese día, en vez de pensar “hay que amortizar la plata hoy sí o sí”.

Las peores decisiones de amontonamiento salen por la presión de querer clavar todos los circuitos en un solo día “perfecto”. Pensar en estadías de varios días te deja caminar como un táctico en lugar de como un apostador desesperado buscando cazar la única ventana de buen clima. Y cuando no estás obligando a que todo tu viaje entre en 24 horas, te podés dar el lujo de ir en los horarios más vacíos, total no estás corriendo a contrarreloj ni pensando en la plata que ya gastaste.

La logística en el pueblo: Dónde se gana o se pierde el día

La mitad del laburo de “esquivar multitudes” se resuelve en las calles del pueblo.

Si quemás una hora a la mañana mendigando un paquete de galletitas, esperando a que se libere una mesa en el café o renegando para bajarte un mapa con ese wifi que se corta a cada rato, vas a arrancar tarde, vas a llegar tarde al portal y te vas a terminar hundiendo en el mar de gente que tanto querías evitar.

Supermercados: Hacé la compra grande en El Calafate

El Chaltén es chico, está en el medio de la nada y se mueve por temporada; ir al súper se parece más a ir a un almacén de ramos generales que a hacer las compras de la semana. Nosotros nos leímos todas las advertencias y así y todo no la vimos venir con la falta de variedad (olvidate de encontrar mucha verdura fresca o buenas barras de cereal a buen precio). ¡Aguanten esas manzanas a mil pesos!

La movida inteligente: comprá el grueso de la comida para el trekking en El Calafate antes de subirte al micro, y tomá los supers de El Chaltén solo para las recargas de emergencia.

Nuestra lista salvadora:

  • Snacks que posta te den ganas de comer (frutos secos, chocolate, barritas).
  • Almuerzos rápidos (fajitas de tortilla con atún o galletitas al agua con queso).
  • Sales hidratantes (el viento y el sol te deshidratan sin que te des cuenta).

El desayuno es parte de la estrategia

A mí me encantó parar en un lugar que sirviera el desayuno tempranísimo, porque hizo que “arrancar a primera hora” fuera lo más natural del mundo. En nuestro hotel (Vertical Lodge) el desayuno empezaba tipo 6:30 de la mañana. Eso significaba que podíamos clavarnos unas tostadas, agarrar las cosas y estar en movimiento mientras todo el pueblo seguía en el quinto sueño.

A qué hora salir a comer: No hagas fila con todos los turistas muertos de hambre

Los restaurantes en El Chaltén se abarrotan, sobre todo después de un día de clima espectacular. Armate una estrategia:

Tu ondaHora para ir a cenarPor qué garpa
Recuperación para madrugadoresTempranitoLes ganás a todos los que vuelven tarde del cerro.
Análisis nocturnoBien tardeLas masas ya se fueron a dormir.

Mapas y entradas de los Parques: Modo Offline

Bajate los mapas offline, dejate las entradas del parque a mano en el celu (o impresas) por si no hay señal y dejá las mochilas listas la noche anterior. Cuando podés pegar el salto de la cama a la montaña directo y sin depender de nada, manejás tus propios tiempos y no los que te marca el pueblo.

Itinerarios anti-multitudes en El Chaltén (Reales y probados)

Estos no son itinerarios falopa dibujados en el aire. Son planes súper reales que contemplan los dos factores que no te pueden faltar en El Chaltén:

  1. Que tengas flexibilidad por el clima.
  2. Que tus piernas sobrevivan a la paliza.

El plan de 2 días: “Recién llegamos, estamos rotos pero queremos subir a un cerro”

DíaA la mañanaA la tardeLa jugada anti-gente
1Llegar + acomodarseMirador Cóndores / Águilas (evitá la hora del atardecer si podés)Esquivar la horda fotográfica de la “hora dorada”.
2Mandate un clásico: Laguna Torre o de los TresCenita tranqui en el puebloMadrugá como loco y llegá antes de que todos paren a comer.

El plan de 4 días: “Hagamos los clásicos pero sin que nos aplasten”

DíaPlan PrincipalPlan B (Por si las moscas)La jugada anti-gente
1Mirador + logística en el puebloCaminatita lightNo quemes tu primera tarde haciendo fila en el súper.
2El trekking de oro (Fitz Roy o Cerro Torre)Cambiar por el otro clásicoMadrugón furioso, y llevate comida de sobra.
3Día de recambio de piernasChorrillo del SaltoDejale los senderos principales a los que vienen solo por el día.
4El segundo gran trekkingMiradores + tarde de caféUsá tu mejor ventana climática a favor.

El plan de 6/7 días: “Las multitudes a nosotros no nos dominan” (La nuestra)

DíaPlan PrincipalQué es lo que salvásLa jugada anti-gente
1Llegada + algún miradorEnergía vitalCaminata rápida y te evitás el quilombo de la hora pico.
2Laguna de los Tres (el mejor clima pronosticado)La foto que todos quierenMadrugá y metele pila en los embudos de gente.
3RecuperaciónRodillas + estado anímicoQue los “turistas de un día” copen las montañas tranquilos.
4Día de viento salvaje / tarde de caféSalud mentalEl pueblo también detona, movete en horarios desfasados.
5Laguna TorreEl segundo objetivo fuerteCaminá parejito, este sendero tiene menos embotellamientos.
6Chorrillo del Salto + Mirador ÁguilasCerrando la giraHacé estos paseos cuando la masa ya se fue a cenar.

Fijate bien lo que NO pusimos: esa idea loca de que tenés que subir cerros exigentes todos los santos días. Si hacés eso, terminás reventado tomando las mismas decisiones que el resto del rebaño.

Nivel de congestión de los senderos más famosos (Datos crudos, sin vueltas)

Esta es la parte donde tu hermoso Excel baja a la realidad, especialmente cuando el clima te juega en contra y tus cuádriceps te exigen clemencia.

Laguna de los Tres (Fitz Roy)

Dónde se pudre todo (Embocaduras de gente):

  • La primera horita en subida al dejar el pueblo.
  • Los puntos intermedios, tipo Laguna Capri.
  • Ese paredón final súper empinado donde terminamos todos pegoteados.

La gambeta estratégica:

  • Amanecé temprano de verdad para irle ganando terreno a la ola grande.
  • No te estanques mil horas en los parates obligatorios de todo el mundo.
  • Pensá en usar los puntos de partida alternativos para llegar a otra hora distinta que los demás.
  • Al tramo final encaralo como si tuvieras turno en el médico: marcate un horario, subí con ritmo y sin dudar.

La posta nuestra: Fue el trekking más demoledor que hicimos. Pero cuando llegás, la vista es una grosería de linda. Esa última trepada es donde realmente te lo ganás, y es donde más vas a sentir la “presencia humana” porque no te queda otra que ir frenando y compartiendo el espacio. Ya no es un tema de evitar gente, es un tema de que la física te juega en contra.

Laguna Torre (Cerro Torre)

Dónde se pudre todo:

  • Al principio, si se te pegaron las sábanas.
  • En las zonas de miradores donde todos clavan los frenos al mismo tiempo.

La gambeta estratégica:

  • Metele un paso constante de tractor y no pares.
  • En las zonas más largas y llanas, la gente se esparce, ahí respirá y relajá.
  • Obligate a arrancar media horita antes de lo que te dicte tu instinto de supervivencia.

La posta nuestra: Fue la caminata larguísima donde mejor la pasamos. Sigue siendo súper icónica, pero la corriente de gente fluía mejor, había más espacio y el cuerpo al día siguiente no nos pasó una factura astronómica.

Sendero Laguna Capri en El Chaltén: Nomadic Samuel caminando al lado de un lago patagónico tranquilo bajo la vista del cerro Fitz Roy en un día sin viento
Nomadic Samuel se frena en la orillita de la Laguna Capri en El Chaltén, con la inmensidad del cerro Fitz Roy coronando el fondo en un día súper despejado. Escenarios como este te explican rapidísimo por qué la Laguna Capri es el salvavidas perfecto a los miradores del Fitz Roy que siempre están explotados, sobre todo si la pegás con los horarios tempranos. Te llevás la típica foto patagónica espectacular pero con el bonus track de poder respirar en paz, sentarte a pensar y zafar del amontonamiento agobiante del tramo final de la Laguna de los Tres.

Laguna Capri

Dónde se pudre todo:

  • Como te da “LA vista” pero con la mitad del esfuerzo de la ruta completa, todo aquel que tenga las rodillas más o menos sanas se manda para acá.

La gambeta estratégica:

  • Andá súper temprano o esperá a última hora.
  • Caminá de largo en el primer puestito obvio al borde del agua.
  • Si hay mucha gente, corréte un poco de la piedrita principal que usan todos para la foto.

Mirador del Torre (paseo de medio día)

Dónde se pudre todo:

  • Al ser un paseo cortito, es un imán para los que van de excursión por el día y los que están flojos de piernas.

La gambeta estratégica:

  • Sos el primero en salir, sos el primero en volver.
  • Si no te querés levantar temprano, salí a la tarde y aguantate que al principio vas a ir apretado.

Chorrillo del Salto

Dónde se pudre todo:

  • Es un camino fácil, llano y lo tenés casi pegado a las casas del pueblo. Se llena siempre.

La gambeta estratégica:

  • Encaralo bien prontito a la mañana o guardátelo para el último rato de la tarde.
  • Disfrutalo como lo que es: un lindo paseo dominguero, no es que estás escalando el Aconcagua.
  • Pensá en la cascada como el inicio del modo zen, no vayas a perder la paciencia acá.

Miradores del pueblo (Cóndores / Águilas)

Dónde se pudre todo:

  • Al caer el sol. Ese pico de gente es irremable.

La gambeta estratégica:

  • Pegate una vuelta cuando todos los turistas se desesperan por ir a cenar.
  • O de última, andá más temprano, sacrificala foto de Instagram y ganate la paz.

El listado maestro para zafar de las multitudes en El Chaltén (Elegí las que te sirvan)

  • Programá tu trekking más pesado para un día de semana (lunes a viernes).
  • Arrancá antes de que la mayoría siquiera haya puesto a tostar el pan del desayuno.
  • Fijá mentalmente a qué hora querés estar arriba, y no solo a qué hora salís de abajo.
  • Cargate siempre de comida; dependé de vos y no de la fila de la rotisería.
  • Esa piedra perfecta para almorzar seguro está llena; caminá 10 minutos más, hay más piedras.
  • Hacéte una sesión de fotos mientras bajás, total vas de frente al paisaje y contra el tráfico.
  • No te embobes parando una hora en el primer mirador que se te cruza.
  • Clavate un día de descanso para romper con la rutina de todos.
  • Alterná entre Fitz Roy y el Torre jugando con el clima y cómo viene el nivel de gente en el pueblo.
  • Tratá de entrar por las cabeceras alternativas así empezás el camino a contramano.
  • Agendá un paseíto a la cascada y el mirador por si se levanta un viento criminal.
  • Metele pata al sendero mientras los micros de El Calafate todavía vienen por la ruta.
  • Pega la vuelta justo cuando empieza a atardecer (siempre y cuando tengas luz para ver el piso).
  • Armate la mochila a la noche, dejá de perder las mañanas buscando remeras.
  • Cargá las cantimploras antes de dormir, no lo dejes para cuando ya te estás queriendo ir.
  • Si arriba es una lata de sardinas, sentate y fumá la pipa de la paz unos 20 minutos; la gente se renueva rapidísimo.
  • El paisaje no se ofende si te vas de la roquita fotogénica de siempre, la foto sale igual.
  • Caminá parejo. Los tapones se arman porque la gente se frena en manada cada dos por tres.
  • Si tenés que parar largo rato a comer o a curarte una ampolla, metete un par de metros afuera del paso para que no te pisen.
  • Llevate el rompevientos a mano, así no te tenés que cambiar de ropa cortando el paso en un sendero enano.
  • Usá bastones si tenés; te aceleran bocha la bajada y te flexibilizan los horarios.
  • No te hagas el loco con el viento; hacerte el héroe en un cerro sin gente no sirve de nada si volás por el aire.
  • Normalizá ir a comer temprano; ver el atardecer en los miradores no está en la constitución nacional.
  • Si tus pies son un blister gigante, tomate un paseo pancho, y gozalo que te lo merecés.
  • Acordate siempre: el plan final es disfrutar un día lindo, no ganarle una maratón a todo El Chaltén.
Sendero Laguna de los Tres súper lleno: Audrey Bergner de That Backpacker caminando en El Chaltén rodeada de gente por el camino pedregoso al Fitz Roy
Audrey Bergner subiendo pegadita a una fila interminable de trekkers en la Laguna de los Tres en El Chaltén. Un ejemplo claro de cómo explotan las multitudes en las rutas del Fitz Roy durante las famosas horas pico. Esos senderos de piedra, angostos y empinados siempre terminan metiendo a toda la gente en embudos, sobre todo si asomó un rayito de sol. Por ver escenas como esta, te terminás dando cuenta de por qué arrancar tempranito y cambiar las rutas en temporada media/alta hace la re diferencia.

Cómo evitar a los turistas sin ser el insoportable del pueblo

Hay una manera de huirle a la gente que básicamente es ser un egoísta insoportable, pero con un Excel.

Mejor no hagamos eso.

Acá te dejo unas reglas de convivencia básica (y de sentido común) para no arruinarle la experiencia a nadie:

  • En los pasillos angostos, dejá pasar al que viene a mil por hora o en bajada.
  • Bajá el volumen de las charlas (y ni se te ocurra prender el parlante, posta, nadie quiere tu banda sonora en los cerros).
  • Ni te asomes fuera de los senderos marcados; hacer atajos rompe todo y erosiona el suelo para los que vienen atrás.
  • Llevate de vuelta al pueblo TODO lo que tiraste. Sí, las cáscaras de manzana también.
  • Si un perrito pichicho te sigue, no le des bola, no tienen que estar caminando doce horas por el parque nacional.
  • Calculá los tiempos para no tener que bajar corriendo en plena oscuridad y entrar en crisis.

En resumen: No necesitás que la montaña esté vacía, necesitás organizarte mejor

El Chaltén está de moda porque, posta, se lo re merece. La idea no es “escaparte” de los demás turistas como si les tuvieras asco, la idea es que te organices con margen para vivir tus propios momentitos de locura en medio de unos de los lugares más espectaculares del planeta.

Nosotros conseguimos exactamente eso:

  • En los madrugones donde nos costaba abrir los ojos.
  • Agregando un cachito de paciencia en los miradores.
  • Haciendo el desfiladero de fotos mientras bajábamos de contramano.
  • Ese “día de café” en el que preferimos pedirnos algo calentito antes que ser unos tercos y salir a sufrir al viento.
  • Y obvio, en esos pedacitos pacíficos de los trekkings clásicos cuando el paisaje se abría de par en par y solo éramos nosotros dos, las ráfagas y esa mezcla de orgullo y alivio al darnos cuenta de que, por milagro, las piernas nos seguían funcionando.

Ahí lo tenés, ya te pasamos todos los secretos. Ahora es tu turno. Y che, si alguna vez te cruzás con nosotros en la ruta, ni te mosques: seguro vamos a ser los que van masticando a escondidas tratando de auto-sobornarnos para seguir caminando, como si fuera nuestro laburo de tiempo completo.

Preguntas Frecuentes sobre el trekking en El Chaltén: Cómo no cruzarse con medio país en el intento

¿Cuál es el mejor truco, sin chamuyo, para esquivar las multitudes en El Chaltén?

Arrancá a caminar antes de la gran horda de la hora del desayuno y calculá bien a qué hora querés asomarte en el mirador final. Te juro que adelantarte apenas una horita o noventa minutos al pelotón principal te cambia la historia, incluso si vas en enero.

¿Garpa hacer el amanecer en la Laguna de los Tres?

Obvio que sí, si estás bien equipado. La luz que pega ahí es tremenda, vas mucho más en paz y, de yapa, te salteás el embotellamiento infernal que se arma al mediodía en la última subida. Eso sí, mandate con una frontal en serio y llevá buena campera, porque el frío te aniquila.

¿Y si pruebo patear el sendero bien tarde para zafar?

Podés llegar a tener suerte. Al atardecer, cuando los contingentes pegan la vuelta, los caminos se limpian bastante. Pero ojo, tenés que ser muy sincero con tu estado físico y andar re fino con los cálculos para que no se te haga de noche bajando.

De los grandes clásicos, ¿cuál explota menos: Cerro Torre o Laguna de los Tres?

Ambos se llenan a reventar, pero la Laguna de los Tres casi siempre se siente mucho más detonada porque es el premio mayor del parque, y encima el tramo final de piedras es súper finito. En cambio, el camino a Laguna Torre es un poco más amigable porque tiene espacios abiertos larguísimos donde todos van a un ritmo más disperso.

¿La Laguna Capri es un buen Plan B anti-amontonamiento?

Es una belleza absoluta y mucho más corta, pero justamente por eso es la opción de oro para los que buscan la fotaza sin desangrarse caminando todo un día. Si querés que sea el “Plan B sin gente”, andá apenas amanece o cuando cae el sol.

¿Cómo joden los micros que caen de El Calafate a las multitudes de El Chaltén?

Te arman una ola inmensa. Básicamente, la gran mayoría aterriza a la misma hora (cerca del mediodía) y se mandan derecho a los mismos paseos cortos y clásicos. Si sos piola y parás a dormir en El Chaltén, movete afuera de esas “horas pico de los que vienen por el día”.

¿Hay que poner plata y pagar una entrada en los senderos de El Chaltén?

A día de hoy, según lo que dicen las reglas de los Parques Nacionales, tenés que gatillar una entrada en los portales de la Zona Norte (y casi todo es pago por internet). Igualmente, metete en la página oficial una semanita antes de viajar, porque en Argentina los precios y las normativas te las cambian de un día para el otro. Así que ponete vivo y actualizate.

¿Existe algún “sendero oculto” al que posta no vaya nadie?

Que no haya absolutamente nadie, olvídate. Pero hay caminatas menos marketineras o un poquito más largas a las que casi ni van los que están de pasadita por el pueblo. El tema es que acá pagás el precio con un esfuerzo físico más groso y quedás muchísimo más a la merced del clima traicionero de la zona.

¿Y qué onda si llego al mirador final y no entra ni un alfiler?

Dispará un par de fotos medio rápido, y después bancate unos 20 minutitos sentadito. Acá la masa se renueva como loco. La mayoría se asoma un rato, cumple, y se manda a mudar, así que tu pedacito de paraíso privado puede llegar de sorpresa solo por tenerle un poco más de paciencia a la ansiedad.

¿Cómo la hago para esquivar la turba en los miradores pegaditos al pueblo?

Huí del atardecer. Tratá de subir a primera hora de la tarde, o metele onda en esa horita extraña donde todos los demás están corriendo a encerrarse en un bodegón a comer.

¿Me conviene salir a caminar con mal clima a propósito para no cruzarme con nadie?

Solo si tenés experiencia y el equipo para bancártela. Un viento tremendo o cero visibilidad hacen que tu plan pase de “no me cruzo con nadie” a “un calvario re peligroso”. A veces, quedarse clavado en un cafetín comiendo alfajores es la jugada ganadora; te confieso que eso fue lo que terminamos haciendo nosotros.

Si pudieran volver en el tiempo, ¿qué se dirían antes de subir a Laguna de los Tres?

Que esa última trepadita es comunitaria. Es un paredón empinado a más no poder, junta a todo el mundo que va subiendo, y ahí la matemática de tu itinerario vale el doble. Ah, y otra cosa re importante: un buen snack dulce arriba levanta la moral de los muertos.

¿Cuántos días me recomiendan quedarme en el pueblo para poder cagar a los amontonamientos de gente?

Si andás finito con los tiempos, en dos días y con inteligencia la podés remar. Pero si de verdad no te querés estresar, clavá de tres a cinco noches. Eso te da el colchón perfecto para que elijas vos qué día meter el trekking clave, mirando el cielo, en vez de estar obligado por pura desesperación.

Si voy en familia o somos de los que caminan a paso tortuga, ¿cuál es la jugada?

Cómanse los clásicos más fáciles tempranito, pisen el freno fuerte durante el caos del mediodía y tomen los paseos más tranquis, tipo cascadas o pequeños miradores, como el evento especial del día. Acordate que no hace falta sufrir como condenado para que la montaña valga la pena.

¿Queda muy desubicado si me adelanto y paso a la gente en los tramitos finitos?

Para nada, es el pan de cada día en los cerros. Pedí permiso de buena onda, saludá al pasar y listo. A fin de cuentas, la idea es que cada uno pueda llevarse el mejor recuerdo, sin bardos de por medio.

Una nota de Samuel: Escribimos esta guía originalmente en inglés basándonos en nuestros viajes. Como amamos la Patagonia, usamos herramientas de traducción para pasarla al castellano rioplatense y compartir nuestros datos con la comunidad hispanohablante. Si notás alguna frase rara o creés que nos faltó usar algún término bien local, ¡dejalo en los comentarios! Hacemos lo mejor que podemos para que la info sea útil para todos.

Proyecto 23 Argentina: Este artículo también está disponible en inglés. [Read the original English version: How to Avoid Crowds in El Chaltén: Timing, Trail Choices, and Simple Hacks]

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