El Chaltén tiene esa costumbre rara de hacerte sentir supercapaz y ridículamente desprevenido… a veces en la misma hora. Un minuto estás en modo “vacaciones gastronómicas” pensando en pizza y facturas, y al siguiente estás subiendo una cuesta a las puteadas porque el cielo se pone dorado y de repente te creés la clase de persona que hace trekkings al atardecer.
Por eso el Mirador de los Cóndores es un clásico indiscutido.

Es corta. Es empinada. Está a un toque del pueblo. Y te da una recompensa panorámica ridícula por un par de gotas de sudor. Además, si andás por El Chaltén en verano, hay tantas horas de luz que esta caminata se convierte en la misión perfecta para los que arrancan tarde y tiran el clásico “todavía tenemos tiempo”.
Con Audrey la hicimos nuestra primera tarde en el pueblo, después de un día larguísimo de viaje, una buena comida que nos hacía mucha falta, y el quilombo de intentar comprar provisiones en un lugar donde las montañas son gigantes y la verdura fresca… bueno, brilla por su ausencia. Subimos jadeando por el sendero, nos sumamos al desfile de optimistas de última hora, y vimos cómo El Chaltén se convertía en una postal colorida de frontera debajo de los cerros.
Si andás buscando el mejor trekking fácil en El Chaltén que igual te haga sentir que te ganaste la vista, es este.
Mirador de los Cóndores: Resumen del Trekking
| Ficha técnica | Qué onda |
|---|---|
| La onda del lugar | Corta, empinada, panorámica y “lo re vale” |
| Tiempo estimado | 45–90 minutos solo para los Cóndores; 2–3 horas si le sumás el Mirador de las Águilas |
| Distancia y desnivel | Solo Cóndores: ~2–3 km ida y vuelta, ~130–160 m de desnivel. Con Águilas: ~5–6 km ida y vuelta, ~180–300 m de desnivel |
| Dificultad real | Fácil a moderada: la subida es corta pero te hace transpirar |
| Mejor momento | Atardecer para la magia; mediodía/tarde para tener más chances de ver cóndores planeando |
| Mejor época | Primavera a otoño; en invierno puede haber hielo y vas a necesitar grampones obligatorios |
| Por qué es famoso | Vistas tremendas del pueblo y el valle, además de la chance de ver cóndores andinos surfeando el viento |
Por qué este trekking es el mejor punto de partida en El Chaltén
Algunos trekkings en El Chaltén son como un matrimonio. Necesitás compromiso, provisiones, que el clima te acompañe y, de paso, un cuerpo con rodillas que todavía funcionen.
El Mirador de los Cóndores no tiene nada que ver con eso.
Esta es la caminata que hacés cuando:
- Llegaste tarde pero igual querés ese momento que te vuele la cabeza.
- El pronóstico está medio rari y querés algo corto (o sea, querés tener la chance de abortar misión rápido).
- Tenés las piernas matadas pero el alma te pide a gritos un buen paisaje.
- Querés meter una buena salida de medio día sin todo el circo que armás para un trekking de día completo.
Además es un golazo para ganar confianza. Si Laguna de los Tres es la final contra el jefe del jueguito, el Mirador de los Cóndores es el nivel de prueba… solo que este nivel viene con una cordillera panorámica de fondo.

Nuestra experiencia al atardecer: el trekking del primer día
Con Audrey llegamos a El Chaltén desde El Calafate en bondi (unas tres horas), paramos un toque en el mítico parador Hotel La Leona y seguimos viaje. Lo primero que notás es lo compacto que es el pueblo. Básicamente es un manchón de actividad humana metido en un bowl salvaje de montañas que te hacen sentir que tu existencia es hermosa pero insignificante.

Hicimos el check-in en el Vertical Lodge, nos re copó que fuera más grande de lo esperado por esa plata, y nos enteramos del dato clave: el desayuno arranca tempranito. En El Chaltén, eso es la posta. Tus caminatas rinden según cómo calcules los tiempos y tu capacidad de mandarte algo al estómago antes de salir a pelearte con el viento.
Como fuimos en verano, la cantidad de horas de luz era una locura. Amanece tempranísimo y el atardecer se estira hasta esa hora donde decís “¿por qué sigue siendo de día?” (en diciembre y enero puede haber luz hasta casi las 10 de la noche). La posta es que, incluso después de todo un día de viaje, todavía podíamos hacer algo piola sin que se convierta en una expedición de supervivencia.
Así que hicimos lo más responsable.
Nos fuimos a clavar una pizza a Patagonicus.

Después quisimos armarnos de provisiones en el súper. El tema de las compras en El Chaltén es el típico baño de realidad patagónica: los precios pueden ser saladitos, las opciones son pocas y de golpe te encontrás cuestionando si realmente necesitás comer verduras o si podés sobrevivir a pura galleta de agua y optimismo para no pagar una fortuna por un par de manzanas.
Otra cosa: no des por sentado que los datos del celular van a andar bien. El wifi safa dependiendo de dónde te quedes, pero tu teléfono puede decidir convertirse en un lindo pisapapeles de la nada. Descargate los mapas y sacá capturas de pantalla cuando tengas señal, no dejes todo para el “después me fijo”. La Patagonia escucha eso y se te caga de risa.

Con la panza llena y el cielo poniéndose dramático, arrancamos. Y obvio que no éramos los únicos. Había un montón de gente haciendo exactamente el mismo cálculo contrarreloj para el atardecer: apurando el paso, frenando de golpe, sacando “esa fotito rápida” que nunca es rápida y fingiendo que no estábamos corriendo una carrera contra el sol.
La subida posta que es empinada, pero corta. Unos 45 minutos después (minuto más, minuto menos, dependiendo de qué tanto frenes a respirar fingiendo que estás “admirando el paisaje”), salimos al mirador y… sí. Te pega fuerte.

Abajo, El Chaltén parecía un pueblito de frontera lleno de colores. Más allá, el valle se abría gigante. Y mires para donde mires, los picos y filos rocosos te recuerdan que estás parado al borde de algo muchísimo más grande.
Esa es la magia del Mirador de los Cóndores: logística cero, recompensa
Inicio del sendero: cómo llegar
La mayoría arranca esta caminata en la entrada del pueblo (zona sur/centro de visitantes de Parques Nacionales). Si te estás quedando en el centro, literalmente llegás caminando al inicio en unos minutos.
El camino está re bien marcado. Incluso si tu sentido de la orientación es un desastre, no hay forma de perderse. El trekking es re popular y seguro vas a cruzarte con más gente yendo para el mismo lado.
Si salís desde el centro, calculale un ratito extra para llegar al inicio del sendero, más que nada si vas para el atardecer y querés evitar mandarte la última loma corriendo como un loco.

Opciones de ruta: Solo Cóndores vs Cóndores + Águilas
Acá tenés dos jugadas principales:
Opción A: Solo Mirador de los Cóndores
Este es el clásico rapidito para el atardecer. Ida y vuelta corto, subida empinada, alta vista y a otra cosa.
Ideal para:
- Día de llegada
- Día de descanso
- Ese día que hay un viento de locos y querés algo corto
- Los que buscan una buena foto sin tener que hipotecar las piernas en un trekking largo

Opción B: Sumar el Mirador de las Águilas
Esto convierte la salida en algo un poquito más largo. La caminata después de los Cóndores es más tranca, y el mirador te cambia el panorama hacia la estepa y el Lago Viedma.
La bifurcación hacia el Mirador de las Águilas está señalizada y aparece un ratito antes del mirador principal de los Cóndores (unos 10 minutos antes a paso normal), así que es re fácil decidir en el momento si te da la nafta para sumar ese extra.
Ideal para:
- Los que quieren “caminar un poco más” pero sin mandarse un día entero
- Los que buscan paisajes bien distintos
- Días que tenés tiempo pero querés mantener el nivel de esfuerzo bajo

Matriz de decisión: ¿Vale la pena sumar el Mirador de las Águilas?
| Tu situación | Solo Cóndores | Sumar Águilas |
|---|---|---|
| Vas al atardecer buscando la mejor luz | ✅ | ✅ (pero arrancá más temprano) |
| Llegaste tarde / tenés cero batería | ✅ | ❌ |
| Querés un mimo al ego rápido | ✅ | ❌ |
| Querés caminar más sin sufrir | ❌ | ✅ |
| Ya hiciste Laguna Torre o el Fitz Roy y querés un día tranca | ✅ | ✅ |
| Estás obsesionado con ver cóndores | ✅ (quedate un rato mirando el cielo) | ✅ (más tiempo afuera = más chances) |
| El clima pinta fiero | ✅ | ❌ (hacela corta) |

Cómo es el sendero en realidad (la posta)
Tomá esta caminata como una sesión corta en el escalador del gimnasio, pero con un paisaje zarpado al final.
Vas a subir por un sendero de tierra bastante pisado con algunas partes de piedra. No es técnico, pero se siente la inclinación, sobre todo si:
- Recién bajás de un bondi
- Estás medio deshidratado
- Llevás mil kilos de equipo de cámara
- Le tenés mucho cariño a eso de respirar con normalidad
El viento es el verdadero jefe de esta ruta. Si está calmo, es una pavada. Si hay ráfagas, vas a llegar al mirador con una cara como si te hubieran dicho que regalaban choripanes allá arriba y corriste por tu vida.

Los miradores: qué vas a ver de verdad
Mirador de los Cóndores
Este es el plato principal. Te llevás:
- Una panorámica gigante de El Chaltén y el valle
- Los filos de las montañas enmarcando todo
- Un cielo inmenso (clave para buscar cóndores)
En un día despejado, es la típica vista que te corta la charla y te saca un “faaa” de la boca.

Mirador de las Águilas
Este mirador tiene otra vibra:
- Paisaje mucho más abierto
- Toda la onda de la estepa
- El Lago Viedma asomando en el horizonte
- Una escala visual que no te aplasta con picos gigantes, sino que te recuerda que la Patagonia es inmensa y tus planes le importan un carajo
Si te copa la variedad de paisajes, sumarlo garpa muchísimo.

Resumen de miradores: elegí tu vibra
| Mirador | La onda | Ideal para | No te pierdas |
|---|---|---|---|
| Mirador de los Cóndores | Pueblo + valle + montañas | Primera vez, atardecer, recompensa rápida | Llegar temprano y ver cómo cambia la luz |
| Mirador de las Águilas | Estepa + lago en el horizonte | Variedad de paisajes, caminata de medio día | Quedarte un rato largo para sentir la inmensidad del lugar |
Avistaje de cóndores: bajá las expectativas y dejate sorprender
Seamos honestos: el nombre “Mirador de los Cóndores” es medio trucho porque te hace creer que los bichos te firmaron un contrato de asistencia.
No es así.
Podés ver cóndores. Podés ver águilas más chicas. O podés ver una nube con forma de dinosaurio y convencerte de que sirve igual.
Igual, es un re buen punto de avistaje porque a los cóndores les encanta el viento y las corrientes térmicas. Están hechos para planear: alas gigantes, casi ni aletean, básicamente surfean el aire como si fueran los dueños (que un poco lo son).
Cómo mejorar tus chances
- Andá cuando corra viento. Ayuda mucho a que levanten vuelo.
- Al mediodía o a la tarde suelen formarse mejores térmicas que bien tempranito.
- Llevate binoculares. Con eso pasás de ver un “puntito negro” a decir “¡qué pedazo de alas que tiene!”.
- Cuando llegues, no bajes corriendo. Bancá unos 10 o 20 minutos escaneando el cielo.
¿Y si no ves ninguno? Te llevaste una de las mejores panorámicas rápidas de El Chaltén. Un negoción.

Mejor horario para subir: ¿amanecer, mediodía o atardecer?
El atardecer: un clásico
El atardecer se lleva todos los premios porque:
- El pueblo se ilumina re lindo.
- Los colores del valle se suavizan.
- El cielo te arma ese show dramático bien patagónico.
El secreto es calcular bien el tiempo. En pleno verano puede atardecer cerca de las 10 de la noche y la luz aguanta un montón. Es un golazo para sacar fotos… pero peligroso para los que flashean “como sigue claro, no necesito linterna”.
Si vas a esta hora, llevate una linterna frontal. No pesa nada y te salva de bajar a los tumbos por las piedras.
Mediodía/tarde: la jugada pajarera
Si tu prioridad es ver cóndores, el mediodía y la tarde garpan más. Hay más térmicas y es más probable verlos dando vueltas.
Amanecer: paz y luz suave
El amanecer te ofrece:
- Menos gente.
- Más fresquete.
- Luz re piola para la cámara.
Pero vas a tener que madrugar y, si estás en El Chaltén, seguro te guardás los madrugones para cosas más heavys (hola, Fitz Roy). Para la mayoría, subir a esta hora es un extra, no la prioridad.
Cronograma: armá tu propia aventura
| Plan | Horario de inicio | Tiempo total | Para quién es ideal |
|---|---|---|---|
| El sprint de “recién llego” al atardecer | 60–90 min antes del atardecer | 1–1.5 hs | Día de llegada, poca batería, alta recompensa |
| La hora dorada sin estrés | 2 hs antes del atardecer | 2 hs | Los que quieren sacar fotones y relajarse |
| El combo completo (Cóndores + Águilas) | Mañana o principio de la tarde | 2–3 hs | Caminantes de medio día, coleccionistas de paisajes |
| El choque de realidad invernal | Mediodía, solo si las condiciones dan | Varía | Viajeros de invierno con grampones y precaución |

Épocas y estado del sendero
El Chaltén no tiene “épocas malas”, pero sí tiene momentos donde “hacerte el indestructible no es buena idea”.
Primavera a otoño (octubre – abril)
Esta es la ventana más fácil:
- Sendero despejado por lo general.
- Días súper largos (sobre todo de diciembre a febrero).
- La caminata se siente súper amigable.
Invierno (mayo – septiembre)
El invierno te puede transformar un camino pavote en una pista de patinaje de la muerte. Dependiendo de cómo esté todo, capaz necesités grampones y bastones; de hecho, Parques Nacionales a veces los exige. Resumen: no subestimes el invierno solo porque el sendero sea cortito.
Si no la tenés clara caminando sobre hielo con un barranco atrás donde vas a pasar vergüenza si te caés, no te mandés. El Chaltén no se va a ir a ningún lado, y tus rodillas seguro quieren seguir siendo parte de tu vida.
Matriz de equipo: qué cambia según la temporada
| Ítem | Verano (Dic–Feb) | Media estación (Oct–Nov / Mar–Abr) | Invierno (May–Sep) |
|---|---|---|---|
| Campera rompevientos | Clave | Clave | Clave |
| Abrigo intermedio | Viene bien (al atardecer) | Clave | Clave |
| Guantes y gorrito | Opcional | Casi siempre se necesitan | Siempre |
| Linterna frontal | Recomendada (al atardecer) | Recomendada | Recomendada |
| Grampones y bastones | Raro | A veces | Muy seguido / Obligatorio si hay hielo |
Qué meter en la mochila (porque la Patagonia es dramática)
Lo básico
- Agua (hasta para los trekkings cortos).
- Campera rompevientos (el lenguaje de amor patagónico son las ráfagas a la cara).
- Algo de abrigo (sobre todo si vas al atardecer).
- Gorrito y guantes si venís en media estación.
- Lentes de sol (el resplandor de la nieve te arruina la vista).
- Protector solar (sí, aunque esté nublado, no seas croto).
- Algo para picar (no hay nada más lindo que clavarse unos mates y unas galletitas mirando el paisaje).
Los extras para el atardecer
- Linterna frontal.
- Un poquito de paciencia con la gente.
- Un plan para bajar sin tener que correr por las piedras como una cabra asustada.
El calzado
No necesitás botas de alta montaña, pero llevate unas zapatillas con buen agarre. La inclinación del terreno te va a hacer arrepentir si subís con suelas lisas.
Tarifas y entradas (Datazo actualizado)
En muchos blogs viejos vas a leer que El Chaltén es “gratis”. Eso ya fue: ahora se cobra entrada al Parque Nacional Los Glaciares (Portales El Chaltén / Zona Norte) y los tickets se sacan online (o escaneando un QR ahí), solo con tarjeta (cero efectivo).
Tarifas oficiales actuales (vigentes desde el 6 de enero de 2025):
- General: $ 45.000 ARS
- Nacionales: $ 15.000 ARS
- Provinciales: $ 5.000 ARS
- Estudiantes: $ 7.000 ARS
Si vas a patear varios días, fijate las promos oficiales:
- Pase Flexi 3 días: $ 90.000 / $ 30.000 / $ 10.000 (General / Nacional / Provincial)
- Pase Flexi 7 días: $ 157.500 / $ 52.500 / $ 17.500 (General / Nacional / Provincial)
- Pase Anual: $ 225.000 ARS
Hay exenciones (por ejemplo, menores de 5 años, jubilados/pensionados, personas con discapacidad, residentes locales; ojo que piden documentación), así que chequeá si zafás de pagar.
La posta: comprá online cerquita de la fecha del viaje (los precios y las reglas cambian) y tenete el QR a mano en el celular.
El enfoque práctico:
- Asumí que ahora tenés que gatillar la entrada al parque.
- Revisá la web oficial de tarifas y el portal de tickets antes de viajar.
- Si te quedás varios días y vas a hacer varios trekkings, de una que te convienen los pases de múltiples días.
La Patagonia evoluciona. Y las tarifas también. Qué se le va a hacer.

Nivel de gente y cómo disfrutarlo igual
Este sendero se llena, y con razón: es un golazo.
En pleno verano, al atardecer, preparate para ver:
- Mucha gente.
- Celulares levantados por todos lados.
- Muchos mintiendo con el “saco una fotito rápida y sigo”.
Cómo hacer para no perder la cordura:
- Arrancá más temprano de lo que tenías pensado. La mejor luz casi siempre cae antes de que el sol se esconda del todo.
- Alejate un par de metros del rejunte de gente en el mirador, siempre que el terreno te deje.
- Bancá 10 minutitos más que el resto. La gente desaparece al toque en cuanto les pica el bagre y se acuerdan de la cena.

Notas de fotografía: cómo hacer que se vea tan zarpado como se sintió
- Un lente gran angular te salva para meter todo el valle y el pueblo en la misma foto.
- Si tenés zoom, está piola para jugar con los detalles de las montañas o buscar siluetas de pájaros.
- El viento es el enemigo número uno de los trípodes. Si llevás uno, ponelo bien bajito y asegurate de que no se vuele a la mierda.
- No te zarpes con la edición. La Patagonia ya hace el 90% del trabajo por vos.
Accesibilidad, pibes y “¿es apto para familias?”
Esta caminata es “apta para toda la familia” en el sentido de que es corta y está al toque del pueblo. Pero no es ni a palos apta para carritos de bebé. La subida y el terreno son más para:
- Pibes más grandes que se banquen caminar en subida.
- Adultos que no arruguen ante una cuesta empinada.
- Padres que tengan la espalda para llevar a los más chicos en la mochila porta-bebé.
Si viajan en familia, la movida es tomarlo como una aventura corta: vayan tranca, lleven algo rico para picar y pongan la meta en llegar al mirador, no en romper el récord de velocidad.
Las típicas cagadas que tenés que evitar
- Arrancar muy tarde para el atardecer
En verano tenés horas de luz para tirar para el techo… pero igual querés tiempo para disfrutar la vista sin estrés. - Vestirse para el pueblo y no para el viento
Abajo en el pueblo puede estar calmo. Arriba en el mirador te vas a sentir adentro de un túnel de viento. - Olvidarse el agua porque “es cortito”
Las caminatas cortas también dan sed, sobre todo en subida. - Confiar ciegamente en el 4G
Descargate todo antes de salir. El Chaltén no tiene ninguna obligación de darte buena señal. - Hacerse el loquito en invierno
Hielo + sendero empinado = una comedia de bloopers de la que no querés ser el protagonista.
Cómo meter este trekking en tu itinerario de El Chaltén
Si estás armando un plan realista, el Mirador de los Cóndores encaja perfecto:
1 o 2 días en El Chaltén
- Día 1: Llegada + Mirador de los Cóndores al atardecer.
- Día 2: Laguna Torre o Laguna Capri (según cómo pinte el clima).
3 o 4 días en El Chaltén
- Un día de trekking pesado (Laguna de los Tres) aprovechando la mejor ventana de buen clima.
- Un día intermedio (Laguna Torre).
- Un día de recuperación tranca (Cóndores + Águilas, o el Chorrillo del Salto).
5 días o más en El Chaltén
Acá ya empezás a jugar en las grandes ligas del clima:
- Trekkings largos solo los días de buen pronóstico.
- Caminatas cortitas y miradores para los días medio pelo.
- Repetir los Cóndores si tu primer atardecer estuvo tapado de nubes (te vas a caer de culo con lo distinto que se ve).
Así es como El Chaltén te recompensa la paciencia: no peleás contra el clima, te hacés amigo.

Nuestro veredicto sincero
El Mirador de los Cóndores es esa caminata que ojalá tuviera cualquier pueblo de montaña: no te mata físicamente, te da unas vistas tremendas y tiene la subidita justa para que sientas que te ganaste la cena.
No es la salida épica de El Chaltén. No le va a sacar el puesto a Laguna de los Tres o Laguna Torre. Pero te juro que se va a convertir en uno de esos momentos donde decís “¿te acordás de esa primera noche?”. Ese instante en el que caés en la cuenta de que estás en la Patagonia, el cielo monta un espectáculo zarpado y las montañas te cambian un poco la química del cerebro. Si es tu primer trekking acá, es el momento en el que realmente vas a entender cómo está armado el pueblo y lo chiquito que sos al lado de toda esa naturaleza.
Si tenés tiempo para meter una sola caminata fácil, andá a lo seguro con esta.
Checklist para armar tu caminata
- Chequeá a qué hora atardece (clave si no vas en pleno verano).
- Llevate un rompevientos y un buen abrigo.
- Cargá agua y alguna boludez para comer.
- Ponete zapatillas que no patinen.
- Si vas cayendo la tarde: la linterna frontal a mano.
- Si hay hielo o es invierno: grampones y bastones (o elegí otro plan para no matarte).
- Date un rato largo en el mirador para mirar cómo cambia el cielo.
Preguntas Frecuentes sobre el Mirador de los Cóndores: Tiempos reales, atardeceres, chances de ver cóndores y la posta
¿Vale la pena el Mirador de los Cóndores si solo tenemos un día en El Chaltén?
Olvidate que sí. Es la forma más rápida de llevarte una panorámica tremenda sin quemarte todo el día.
¿Qué tan duro es el trekking, posta?
Cortito pero picante. La subida se hace sentir, pero la liquidás rápido.
¿Cuánto se tarda en hacer el Mirador de los Cóndores?
La mayoría lo hace ida y vuelta en unos 45 a 90 minutos, dependiendo de cuánto pares a sacar fotos.
¿Lo podemos hacer para el atardecer sin bajar de noche?
Seh, de una. Arrancá con margen y llevate la frontal igual. La luz se apaga rapidísimo cuando empezás a bajar.
¿A qué hora salimos si queremos fotos del atardecer?
Calculá llegar al mirador unos 30 a 60 minutos antes de que el sol caiga, y quedate un rato. La mejor luz casi siempre se da antes del atardecer real.
¿Hay cóndores todos los días?
Ni a palos. Podés tener suerte o no. Tomalo como un premio extra, no como una garantía.
¿Cuál es la mejor hora para cruzarse un cóndor?
Desde el mediodía hasta la tarde es cuando mejor rinde, porque el viento y las térmicas los ayudan a planear.
¿Nos conviene sumar el Mirador de las Águilas?
Si tenés ganas de caminar más y ver otro tipo de paisaje, mandale. Si estás matado o con el tiempo justo, dejalo para la próxima.
¿El sendero es peligroso cuando hay mucho viento?
Es bastante seguro, pero el mirador se pone re intenso con las ráfagas. Abrigate bien, pisá firme y no te mandes ninguna locura por una foto.
¿Está buena esta caminata para hacer con pibes?
Sí, si se bancan caminar en subida. No sirve para carritos. La mochila porta-bebé es la que va para los más chiquitos.
¿Necesitamos botas de trekking?
No es obligación, pero llevate algo que agarre bien. La loma es resbaladiza y con suelas lisas te vas a cagar de odio.
¿Hay que pagar entrada para esta caminata?
Ahora sí. Los precios y controles cambian, así que fijate en la info oficial del Parque Nacional unos días antes de ir.
¿Se puede hacer en invierno?
A veces, pero se pone picante con el hielo y seguro te pidan grampones y bastones. Si lo ves patinoso, no te hagas el héroe.
¿Hay señal de celu en el camino?
Capaz que sí, capaz que no. Descargate los mapas offline antes de salir y no dependas del 4G.
¿Qué hacemos después del trekking?
Vayan a comer como si hubieran hecho cumbre en el Everest. Se lo re ganaron. (Dato: pidan algo calentito, el viento del atardecer te deja helado).
Una nota de Samuel: Escribimos esta guía originalmente en inglés basándonos en nuestros viajes. Como amamos la Patagonia, usamos herramientas de traducción para pasarla al castellano rioplatense y compartir nuestros datos con la comunidad hispanohablante. Si notás alguna frase rara o creés que nos faltó usar algún término bien local, ¡dejalo en los comentarios! Hacemos lo mejor que podemos para que la info sea útil para todos.
Proyecto 23 Argentina: Este artículo también está disponible en inglés. [Read the original English version: Mirador de los Cóndores Hike Guide: The Short, Steep Sunset Classic]
