Guía del Trekking a Laguna Torre: Caminata de un Día para Ver el Cerro Torre (Ruta, Consejos y Qué Esperar)

El Chaltén tiene esta costumbre graciosísima de convencer a gente normal —esa que usa jeans con botones y debate dónde ir a tomar el brunch— de convertirse en “trekkers”. Llegás buscando un par de miradores lindos y, de la nada, estás discutiendo sobre lana merino, chequeando el pronóstico del viento como un marinero y cargando suficientes snacks en la mochila como para sobrevivir a un pequeño apocalipsis.

Laguna Torre y el Cerro Torre, El Chaltén: aguas glaciales lechosas de la laguna con pequeños témpanos, costa de morrena y el macizo del Cerro Torre espolvoreado de nieve bajo nubes dramáticas al final del clásico trekking en el Parque Nacional Los Glaciares.
El Chaltén, Patagonia: parados en la costa rocosa de la morrena de la Laguna Torre, nos quedamos mirando el agua glacial lechosa y los bloques de hielo perdidos mientras el glaciar y el macizo del Cerro Torre jugaban a las escondidas detrás de nubes rápidas. Puro drama patagónico como recompensa de la caminata.

La caminata a Laguna Torre es esa que te hace sentir que te ganaste la insignia patagónica sin tener que gatear por una escalera de la muerte al final. Es el clásico combo de “paisaje inmenso, caminata constante y recompensa enorme”… con una trampa: el Cerro Torre es una diva dramática y a veces se niega a salir en las fotos. Así es la Patagonia, viejo.

Audrey y yo hicimos este trekking juntos y al toque se convirtió en nuestro favorito. Esta es la guía práctica, real y con las botas en el barro, sumado a esos detalles humanos bizarros que hacen que el día se sienta auténtico.

¡El trekking a Laguna Torre fue mi favorito de toda la Patagonia! Y eso es decir un montón. Mirá nuestro video en el canal de YouTube de Samuel and Audrey para ver la experiencia completa.

Resumen de la Ruta: Todo lo que tenés que saber

Tipo de sendero: Caminata de ida y vuelta por el valle desde El Chaltén a Laguna Torre (con la opción del Mirador Maestri).
Distancia: Por lo general, se calculan unos 19 km ida y vuelta desde el pueblo (algunas rutas marcan ~18 km dependiendo de dónde arranques exactamente).
Tiempo: La mayoría de los senderistas tardan entre 7 y 8 horas para hacer la clásica ida y vuelta a Laguna Torre; sumale más tiempo si vas al Mirador Maestri.
Nivel de dificultad: Moderada porque es larga, no porque sea una subida matadora constante.
Lo mejor: Una laguna de deshielo con el Cerro Torre y el telón de fondo del afilado Cordón Adela (en los días despejados).
La posta: Mejor “experiencia de caminata” que el Fitz Roy, pero la vista final depende muchísimo más del clima.

Hicimos Laguna Torre después de nuestro día en el Fitz Roy, y nuestras piernas estaban profundamente agradecidas por un trekking largo que no terminaba con una escalera brutal. Incluso con mala visibilidad en la laguna, terminó siendo nuestra caminata preferida por la experiencia en general.

Inicio del sendero a Laguna Torre en El Chaltén: Audrey Bergner parada al lado del cartel de Senda a Laguna Torre, equipada y sonriente antes de arrancar la caminata, con cerros, un camino de tierra y cielo azul marcando el inicio oficial de la ruta.
El Chaltén, Patagonia: Audrey Bergner hace una pausa en el cartel de inicio de la Senda a Laguna Torre, re equipada y lista para arrancar una de las caminatas más icónicas del pueblo. Este es el punto de partida oficial, donde la ansiedad empieza a subir antes de meterse de lleno en los bosques, valles y paisajes glaciares.

¿Vale la pena la caminata a Laguna Torre?

Sí. Pero con un asterisco.

Laguna Torre vale totalmente la pena porque el viaje en sí es un espectáculo: vistas al río, tramos de bosque, caminatas por el valle abierto y la “presencia” constante de las montañas, incluso cuando los picos juegan a las escondidas entre las nubes. También es un “día largo” súper manejable para la mayoría de la gente, especialmente si la caminata al Fitz Roy te pareció el jefe final de un videojuego.

El asterisco es la recompensa final. Si el Cerro Torre está despejado, es un delirio; una de las siluetas montañosas más icónicas del planeta. Si está nublado, la laguna puede verse gris y lechosa, el glaciar se ve apagado, y vas a vivir esa clásica experiencia patagónica de pensar: “Seguro que esto es increíble… en algún lugar… detrás de esa cortina gris”.

Básicamente, así fue nuestro día: la laguna tenía un tono café con leche, el glaciar se veía oscuro y mutado, y el “icónico” momento del Torre dependía enteramente de lo que el cielo decidiera mostrar. ¿Y la verdad? Igual me encantó el trekking, porque el sendero en sí (y la variedad de paisajes) fue el verdadero protagonista.

¿La buena noticia? Incluso en un día fulero, el sendero es un golazo. Y en un día despejado, es el tipo de paisaje que te hace murmurar: “Che, nos tendríamos que mudar acá”.

Trekking a Laguna Torre en El Chaltén: Nomadic Samuel caminando por el sendero con cámara en mano, parado en un camino de tierra cruzando valles verdes y colinas pedregosas, capturando la emoción de la primera parte de esta clásica caminata de un día.
El Chaltén, Patagonia: Nomadic Samuel hace una pausa en el sendero de Laguna Torre, con la cámara lista, mientras el camino serpentea por valles abiertos y colinas ásperas al principio de la ruta. Este tramo captura perfecto el ritmo relajado y la tremenda variedad de paisajes que hacen de Laguna Torre uno de los mejores trekkings de un día en la Patagonia.

Rutas a Laguna Torre: ¿Qué versión vas a hacer?

Versión del senderoIdeal paraQué vas a verTiempo y esfuerzoLa peor contra
Mirador del Torre (ida y vuelta)Día corto, clima dudoso, familiasAltas vistas al valle + la “prueba gratis” del macizo del TorreOnda medio díaNo llegás a conocer la laguna
Laguna Torre (clásica)Los que van por primera vez, la mayoríaLaguna + glaciar + vistas al Torre (si está despejado)Día completoSe hace larguísimo si arrancás tarde
Laguna Torre + Mirador MaestriCazadores de fotos, senderistas afiladosVistas desde el filo + ángulos más tremendos del glaciar y los témpanosDía más largo todavíaMucha más exposición al viento y al clima de porquería

Audrey y yo hicimos la clásica ruta de ida y vuelta a Laguna Torre y nos tomamos todo el tiempo del mundo: cero apuro, cero energía de hacer récord, solo un día patagónico súper relajado. Comparado con el Fitz Roy, se sintió mucho más pacífico y sin ese flujo constante de excursionistas soplándote la nuca.

Carteles en la ruta a Laguna Torre en El Chaltén: un cartel de madera en el medio del bosque patagónico señalando hacia el Campamento De Agostini y Laguna Torre, indicando la dirección del camino dentro del Parque Nacional Los Glaciares.
El Chaltén, Patagonia: el clásico cartel de madera de la ruta a Laguna Torre guiando a los senderistas hacia el Campamento De Agostini y derecho hasta la laguna. Esta re buena señalización es parte de lo que hace que El Chaltén sea un destino de trekking tan amigable, incluso bien metido adentro del Parque Nacional Los Glaciares.

Antes de ir: Entradas, Parques y Reglas de El Chaltén

El Chaltén es famoso porque podés mandarte a hacer caminatas de clase mundial saliendo directo del pueblo. Eso no cambió. Lo que sí cambió en las últimas temporadas es la parte administrativa: controles de acceso al parque, tarifas y reglas de acampe vienen evolucionando y poniéndose salados.

Acá tenés la posta práctica que no te va a fallar:

  • Asumí que hay que pagar una tarifa de parque para la red de senderos de El Chaltén (incluyendo Laguna Torre).
  • Asumí que tal vez tengas que pagar de forma digital (código QR, online o con tarjeta), no con efectivo.
  • Asumí que acampar (incluso en el campamento De Agostini) puede requerir reserva o pago dependiendo de las reglas de la temporada actual.
  • Confirmá los últimos detalles en el centro de información del parque en el pueblo o en las páginas oficiales antes de arrancar.

Yo encaré El Chaltén como un lugar donde las montañas son eternas, pero la logística cambia según la temporada. Dos minutos de chequeo en el pueblo te pueden ahorrar un dolor de cabeza enorme en el inicio del sendero.

La Patagonia es salvaje, pero la burocracia puede ser peor. ¡Olvidate!

Camino agreste en Laguna Torre, El Chaltén: sendero de tierra cruzando pastizales abiertos patagónicos con lomadas, picos nevados a lo lejos y nubes dramáticas en el cielo mostrando la inmensidad del valle.
El Chaltén, Patagonia: la ruta a Laguna Torre corta por el medio de pastizales abiertos y lomadas, ofreciendo un tramo de caminata re tranquilo y constante después de la primera trepada. Esta parte del trekking te demuestra por qué Laguna Torre se siente mucho más relajado; cielos enormes, picos a lo lejos y un montón de espacio para enganchar un buen ritmo de caminata.

Dónde empieza la caminata: El inicio del sendero a Laguna Torre

El sendero a Laguna Torre tiene más de un punto de partida porque El Chaltén es, básicamente, un pueblo para senderistas unido por inicios de rutas. Dependiendo de dónde te alojes, puede que arranques desde un punto distinto, pero los caminos se unen rápido.

Lo que importa: seguí los carteles de Laguna Torre / Cerro Torre y no entres en pánico si la ruta de tu app se ve distinta los primeros minutos. Este es uno de los sistemas de senderos mejor señalizados que vimos en la vida, y esa ansiedad de “creo que doblé mal” se te pasa enseguida.

Calles de El Chaltén en Argentina: callecita residencial tranquila con cabañas coloridas y hosterías de madera al pie de las montañas rocosas, capturando el espíritu del pueblo donde uno planifica el trekking a Laguna Torre.
El Chaltén, Patagonia: una callecita re tranquila de barrio llena de cabañas y hosterías, donde empiezan la mayoría de las caminatas a Laguna Torre mucho antes de pisar el sendero. Acá es donde se chequea el clima, se compran las viandas y te acomodás el abrigo antes de meterte de lleno en el Parque Nacional Los Glaciares.

Logística y Organización: Claves para que el trekking sea un éxito

¿A qué hora arrancar?

Si querés un día relajado (con paradas para fotos, frenar a comer algo y una vuelta sin caos), arrancá temprano. En verano, “temprano” significa tipo 7:30 a 9:00 am, dependiendo de tu ritmo y de las horas de luz.

Nosotros empezamos con esa energía linda de “no hay apuro”. Y fue la decisión correcta. La Patagonia te cobra caros los arranques tardíos con vientos en contra, luz que se apaga y la lenta comprensión de que todavía estás re lejos de tu cama.

Una cosa que noté al toque en El Chaltén: los desayunos arrancan tempranito porque todo el mundo está persiguiendo la ventana del buen clima. A nosotros nos encantó tener una rutina matutina tranquila (comer, abrigarnos, revisar la mochila por segunda vez) y después salir al sendero sin sentirnos acelerados.

Audrey Bergner en el sendero Laguna Torre en El Chaltén: posando sobre una roca con los picos nevados dramáticos de la Patagonia de fondo, capturando la magia de estar dentro del Parque Nacional Los Glaciares.
El Chaltén, Patagonia: Audrey Bergner hace una pausa sobre unas rocas en el sendero a Laguna Torre, enmarcada por tremendos picos nevados a lo lejos. Es uno de esos momentos inolvidables de la Patagonia donde el esfuerzo, el paisaje y el momento justo se alinean; la prueba posta de que, incluso en un trekking largo, el camino te regala mil postales mucho antes de llegar a la laguna.

El clima de El Chaltén: El verdadero jefe de esta caminata

El clima de El Chaltén no “llega”. Te embosca.

Audrey y yo llevamos camperas y capas de abrigo incluso en un día que desde el pueblo se veía “lindo”, y menos mal que lo hicimos; la Patagonia tiene talento para cambiarte las reglas a mitad de camino. Si vas a llevar algo extra, que sea un buen rompevientos.

Podés tener un solazo en el pueblo y a los treinta minutos estar en medio de una lluvia horizontal, después sol de nuevo, y al rato un viento que intenta arrancarte la capucha de cuajo. La visibilidad del Cerro Torre es la variable más jodida de este trekking, así que fijate:

Detalle del glaciar en Laguna Torre, El Chaltén: vista de cerca del glaciar inmenso que se ve desde el sendero, con formaciones de hielo irregulares, grietas profundas y un color blanco azulado que muestra la fuerza del Parque Nacional Los Glaciares.
El Chaltén, Patagonia: un glaciar alucinante te llena la vista cerca del final de la caminata a Laguna Torre. Viendo todo ese hielo partido y esas capas azules y blancas que crujen todo el tiempo, caés en la cuenta de lo vivo que está el Parque Nacional Los Glaciares; inmenso, en movimiento y algo que no podés entender del todo hasta que estás ahí parado.
  • Nubosidad (especialmente las nubes bajas que te tapan todo).
  • Velocidad del viento (las ráfagas en el valle pueden ser muy picantes).
  • Probabilidad de que se largue a llover.
  • Cambios bruscos de temperatura.

Si te despertás y los picos ya ni se ven, igual podés mandarte a Laguna Torre. Solamente acomodá tus expectativas: lo estás haciendo por la experiencia de caminar en la montaña, no para sacar la foto de la postal.

Comida y agua en el sendero

Para bancarte un día entero en Laguna Torre, tratá a tu cuerpo como si de verdad fueras a caminar todo el día.

  • Llevate un almuerzo como la gente, no solamente “dos almendras y a cruzar los dedos”.
  • Llevá snacks que no se congelen y se vuelvan una piedra triste.
  • Agua: cargá suficiente para el día; existen lugares para rellenar, pero dependen de qué tan purista seas con el agua y de las condiciones del río.

Un re buen truco de El Chaltén que a Audrey y a mí nos salvó la vida: pedir una vianda (un “lunchbox”) en algún lugarcito local el día anterior. Se siente como hacer trampa, en el buen sentido. Arrancás la caminata con el almuerzo resuelto y ya estás ganando.

Baños en el camino

Puede que haya baños letrina cerca de las zonas de acampe, pero no des por sentado que vas a cruzarte con baños muy seguido. Planificá como si no hubiera ninguno y sorprendete gratamente si los encontrás. Llevate papel higiénico, aplicá las reglas de “No Deje Rastro” y llevate toda tu basura de vuelta a casa.

Navegación y mapas

Descargate un mapa offline antes de salir. Aunque el sendero esté re bien marcado, te da muchísima tranquilidad tener un respaldo, sobre todo si baja la visibilidad o si arrancás muy temprano o terminás tarde.

Qué llevar en la mochila: La lista realista para la Patagonia

Ítem clavePor qué te salva las papas¿Zafa no llevarlo?
Campera rompevientosEl viento no te da tregua y se lo toma personalImposible zafar
Capa de abrigo (polar o campera inflable)Incluso en verano, puede hacer un frío que te hela la sangreImposible zafar
Gorro + guantesOcupan nada de lugar y te abrigan una barbaridadRecontra necesario
Buenas zapatillas/botas de trekkingBarro, piedras filosas y un montón de kilómetrosImposible zafar
Bastones de trekkingTe re salvan en la morrena y cuando las piernas no dan másSi querés, zafás
Lentes de sol + protector solarEl sol y el reflejo del hielo te liquidanImposible zafar
Snacks + almuerzoEstabilidad emocional en formato comestibleImposible zafar
Agua (y/o filtro)Vas a estar pateando todo el díaImposible zafar
Mapa offlineLa señal del celu te abandona rapidísimoImposible zafar
Linterna frontalEl seguro de vida si vas en temporada media y te agarra la nocheA veces

Cómo vestirse en capas, versión fácil

Clima del momentoPara arribaPara abajoLos extras
Despejado + viento leveRemera térmica + polar livianito + rompevientos en la mochilaPantalón de trekking / calzas cómodasLentes de sol
Frío de cagarse + viento constanteTérmica + polar bueno + camperón rompevientosPantalón largo + térmica abajo si sos friolentoGuantes + gorrito de lana
Llovizna que va y vieneTérmica + campera impermeable (fácil de poner y sacar)Pantalón que se seque al toqueBolsa estanca para guardar el celular y la cámara
Frío de temporada media (otoño/primavera)Térmica re abrigada + campera inflable + rompevientos arriba de todoPantalón de trekking + calza térmicaLinterna frontal cargada

¿Qué tan en forma tenés que estar? (Para disfrutarlo y no sufrirlo)

No hace falta que seas un loco de las ultramaratones para hacer Laguna Torre, pero sí tenés que estar mentalizado para pasar todo el día dándole a las piernas.

Si en tu casa podés caminar 15 a 20 km en un día sin querer morir (incluso caminando por asfalto), vas a andar bárbaro. Si no podés, igual podés mandarte a hacer esta caminata: simplemente arrancá más temprano, andá más despacio, tomate mil descansos si hace falta y no trates la “velocidad” como si fuera una medalla de honor.

El peor enemigo no es que sea re empinado. Es la combinación de la distancia, más el viento, más los cambios de humor del clima. La Patagonia le mete dificultad invisible a la cuestión.

Persona caminando en Laguna Torre, El Chaltén: senderista caminando por la ruta rodeada de un valle con bosques apuntando hacia un pico patagónico nevado, con paredes de roca inmensas y árboles retorcidos clásicos del Parque Nacional Los Glaciares.
El Chaltén, Patagonia: un senderista mete un ritmo constante en la ruta a Laguna Torre, enmarcado por las laderas llenas de árboles, tremendas paredes de roca y un pico nevado asomando al fondo. Este pedazo de sendero es puro ADN patagónico —silencioso, salvaje y hermoso mires por donde lo mires— donde la caminata en sí te llena tanto como ver la laguna al final.

Ruta paso a paso: Nuestra experiencia en la caminata a Laguna Torre

Laguna Torre es una caminata con un guion parejo. No te revienta las piernas con subidas empinadas todo el tiempo. En cambio, te exige un esfuercito al principio y después te regala una caminata larga y hermosa por un valle que parece diseñado por un paisajista al que le pagaron con glaciares.

Cartel de inicio del sendero a Laguna Torre en El Chaltén: cartel de madera simple con una flecha amarilla indicando el arranque de uno de los trekkings más famosos de la ciudad hacia el Cerro Torre en el Parque Nacional Los Glaciares.
El Chaltén, Patagonia: el clásico cartel de madera de Laguna Torre te marca para dónde agarrar en una de las rutas más conocidas de la zona. Esos momentos marcan el paso de estar paseando por el pueblo a ponerte en pleno “modo Patagonia”: te ajustás la mochila, preparás la cámara y arrancás la larga caminata hacia los valles, el glaciar y las vistas del Cerro Torre.

El sendero kilómetro a kilómetro (para planificar fácil)

Marcador de KMQué vas a notarNuestra onda del momento
0.7Zona del mirador de la Cascada MargaritaEl primer “fuaaa”, primera parada obligada para fotos
~2.5Miradorazo / grandes vistas al valle abiertoLas montañas empiezan a coquetearte de lejos
~5Desvíos que te mandan a otras rutasNo cuelgues y seguí los carteles de Laguna Torre
~8Zona del campamento De AgostiniYa olfateás que estás llegando al final
~9Laguna TorreLa tremenda recompensa (o la gran tomada de pelo del clima)
Cascada Margarita en Laguna Torre, El Chaltén: agua cayendo por una pared de roca áspera durante el trekking, con chorros finitos cortando el musgo y el verde del Parque Nacional Los Glaciares.
El Chaltén, Patagonia: la Cascada Margarita es una de las primeras cosas lindas con las que te topás en el trekking a Laguna Torre. Son como tiritas de agua cayendo por una pared de piedra tapada de musgo y verde. Es el primer aviso de que en esta caminata no importa solo la laguna final; el paisaje garpa desde el minuto uno.

1) Del inicio a la Cascada Margarita (aprox. km 0.7)

Salís del pueblo y a los pocos pasos tenés tu primer momento de “che, qué locura este lugar”. Hay un mirador donde muchas veces podés enganchar la Cascada Margarita del otro lado del cañadón.

Acá es donde tu ritmo de trekking se arruina por completo… porque frenás a sacar fotos. Y después frenás de nuevo. Y otra vez. Lo cual está re bien. Todo el punto de caminar por la Patagonia es dejarte distraer veinte veces por los paisajes de la Patagonia.

Audrey y yo llegamos al primer kilómetro moviéndonos a paso de tortuga rengueando porque el entorno exigía toda nuestra atención. También fue un contraste cómico: apenas dejamos atrás las calles del pueblo, la caminata se sintió mucho más tranqui, como si nos hubiéramos metido en una burbuja de naturaleza al instante.

Caminata por el bosque en Laguna Torre, El Chaltén: Audrey Bergner caminando por el sendero cruzando un bosque verde de lengas, apuntando hacia los picos dramáticos de la Patagonia manchados de nieve en el Parque Nacional Los Glaciares.
El Chaltén, Patagonia: Audrey Bergner caminando por la ruta a Laguna Torre justo cuando el bosque empieza a abrirse y te deja ver las inmensas montañas patagónicas. Este tramo muestra perfecto cómo es el ritmo de este trekking: un sendero amigable, buen paso y esos vistazos constantes a las paredes de piedra que te recuerdan por qué El Chaltén es la capital nacional del trekking.

2) La subida inicial y los primeros 3 a 4 km de “esfuerzo”

En nuestra experiencia, la trepada que más te hace transpirar está al principio. No es algo que te destroce, pero es ese tramo donde las piernas entran en calor y caés en la cuenta de que: sí, esto es una caminata en serio en la montaña, no una salidita a tomar algo al centro.

Después de los primeros kilómetros, la pendiente afloja y el camino se convierte en un paseo parejo y precioso. Acá fue donde aflojamos la tensión, empezamos a joder más y a sentir esa vibra de “ya la tenemos atada”.

Lo que nos quedó súper claro es que los primeros kilómetros te cobran el “peaje” físico, y después el sendero se relaja en un valle largo. Cambiar el chip y entender eso —primero el esfuerzo, después el disfrute— hizo que el resto del día nos pareciera re liviano.

Valle y montañas en Laguna Torre, El Chaltén: el valle abierto mostrando los impresionantes picos de la Patagonia y un glaciar en el fondo durante la caminata, con pastizales, bosque y cerros tapados por las nubes en el Parque Nacional Los Glaciares.
El Chaltén, Patagonia: la ruta a Laguna Torre se abre y te manda derecho a un valle anchísimo con vistas limpias a los picos afilados y un glaciar gigante asomando. Es de esos momentos en la Patagonia donde caminar no cuesta nada: todo plano, un cielo que no termina más y montañas que se muestran de a poquito mientras las nubes van y vienen. Hace que la pateada valga tanto la pena como llegar a destino.

3) La zona del mirador (aprox. km 2.5)

Este es uno de esos tramos donde tenés una vista súper abierta y a tu cerebro le hace un clic: “Ah, con razón hay gente que larga todo, se viene a vivir acá y se vuelve fanática del trekking”.

Incluso si las montañas están tapadas de nubes, lo gigante que es el valle te deja mudo igual. Las montañas están ahí. Solamente que hoy están… emocionalmente indisponibles.

Bosque embrujado en Laguna Torre, El Chaltén: Nomadic Samuel caminando por la zona que parece un bosque encantado, donde los troncos retorcidos y pelados de las lengas marcan el camino angosto adentro del Parque Nacional Los Glaciares.
El Chaltén, Patagonia: Nomadic Samuel pasando por el sector que le dicen el “bosque embrujado” en la ruta a Laguna Torre. Es una parte medio bizarra llena de troncos de lengas todos doblados y pelados por culpa de los vientos patagónicos infernales. Este pedazo del camino, súper callado y medio tétrico, te saca totalmente de los valles abiertos y glaciares, metiéndole más variedad al trekking mucho antes de que se asome la laguna.

4) El “bosque embrujado” y la caminata por el valle del río

Hay un momento en que parece que entraste a otro mapa del videojuego: hay muchos más árboles, una onda de bosque un toque más lúgubre, y ese ruidito del viento silbando que te hace bajar la voz por instinto.

Esta es de esas caminatas donde el paisaje te cambia el canal a cada rato: pasás de un bosque oscuro a ver el río de golpe, después un valle gigante, unos miradores que no podés creer, y para rematar la laguna al fondo. Toda esa mezcla es la principal razón por la que Laguna Torre nos encantó tanto, incluso cuando los picos se hacían rogar y no querían salir.

Acá es donde Laguna Torre se siente muchísimo más en paz que la ruta del Fitz Roy. Cuando fuimos nosotros, no había una fila interminable de gente respirándote en la oreja. Teníamos nuestro lugar. Con Audrey no estábamos corriendo carreras con nadie. Podíamos nada más caminar y estar re presentes ahí. Felicidad total, la verdad.

Cartel de 5 km en Laguna Torre, El Chaltén: cartel indicador de madera que marca 'Senda Laguna Torre – Km 5 de 9', mostrando justo la mitad del trekking y dándote una idea clara de cuánto falta en el Parque Nacional Los Glaciares.
El Chaltén, Patagonia: el cartelito de Laguna Torre marcando el kilómetro 5 de 9 es el punto exacto donde la cabeza te hace un clic de que ya pasaste la mitad. Para muchos, acá es donde la caminata se empieza a sentir más liviana; dejaste atrás las subiditas, el valle se hace gigante y el asunto pasa a ser más un ritmo constante que hacer fuerza física, sabiendo que los glaciares y los cerros ya te esperan adelante.

5) Los desvíos y la zona de Madre e Hija (aprox. km 5)

Vas a cruzarte con cartelitos señalando hacia dónde van otras rutas cuando los senderos se dividen. Poné ojo a los que dicen Laguna Torre / Cerro Torre, y tampoco te persigas; en El Chaltén las cosas están señalizadas para que no te pierdas ni queriendo.

En esta parte es donde ya enganchás tu “modo automático” de caminar. Si el principio te costó un poco, esta es la etapa donde fluís: pasito parejo, paisaje increíble parejo, cara de asombro pareja.

Descanso en Campamento De Agostini, El Chaltén: Audrey Bergner sentada descansando en el Campamento De Agostini durante el trekking, rodeada de bosque de lengas y terreno montañoso en una parada clave antes de la laguna.
El Chaltén, Patagonia: Audrey Bergner tomando aire en silencio en el Campamento De Agostini, la famosísima zona de acampe casi al final de la ruta a Laguna Torre. Para la gran mayoría, este es el punto donde tomás la decisión: le mandás derecho para la laguna, parás a clavarte un sandwich, o directamente te instalás a pasar la noche acá a ver si tenés suerte con el amanecer sobre el Cerro Torre (si el clima no te arruina los planes).

6) Campamento De Agostini (aprox. km 8)

Esta es la mítica zona para armar la carpa casi al terminar la pateada por el valle. También es el momento donde empezás a manijearte con llegar: “Estamos re cerca, pero todavía hay que subir un cachito más”.

Con Audrey pasamos por ahí, vimos a unos flacos preparándose unos fideos ramen humeantes e instantáneamente nos morimos de envidia. La Patagonia tiene eso. Podés estar parado en el medio de la mejor cordillera del planeta y tu cerebro igual te está gritando: “Uh, mirá esos fideos. Dame eso ya”.

Posta que nos dio una envidia terrible por la comida caliente viendo a los demás morfando mientras nosotros nos quedábamos pensando: “La puta madre, tendríamos que haber traído algo así de calentito”. También es ese punto clave donde sabés que estás a nada de llegar… pero igual te falta el esfuerzo final.

Si te copa la idea de quedarte a dormir acá para ver cómo amanece, puede llegar a ser una locura total, porque las primeras luces del día es el momento donde el Cerro Torre a veces se pone la diez y se deja ver hermoso. Solo fijate bien qué onda las reglas actuales para acampar y si hay que reservar antes de armar toda tu vida alrededor de este plan.

Último tramo hacia Laguna Torre en El Chaltén: grupo de gente caminando por el pedregal suelto de la morrena hacia Laguna Torre, con las montañas patagónicas nevadas y súper dramáticas asomando bien cerca al final del trekking.
El Chaltén, Patagonia: el tramo final hasta la Laguna Torre te hace cruzar una morrena enorme llena de piedras donde de golpe quedás re expuesto al viento. Con las montañas gigantes tapadas de nieve apareciendo cada vez más cerca, esta trepada final es donde la manija está al máximo; las patas capaz ya no te dan más, pero cada paso vale oro sabiendo que la laguna y el Cerro Torre están ahí nomás a un par de minutos.

7) El último tramo: la subida por la morrena hasta Laguna Torre (aprox. km 9)

Cuando dejás atrás el De Agostini, empezás a trepar por las piedras hacia el mirador de la morrena que te da la vista a la laguna. Esta es la parte “más parada” del día, pero es re cortita si la comparás con la locura que es el final del Fitz Roy.

Y después llegás a la cima de la montañita de piedras y ahí la tenés: la laguna.

Cuando llegamos nosotros, estaba nublado. El agua se veía lechosa, mal, casi como un vaso gigante de café con leche. El glaciar no tenía ese celeste eléctrico que ves en las fotos de internet; se veía oscuro y apagado. El Cerro Torre brillaba por su ausencia. Nos agarró esa ensalada de sentimientos: por un lado, flasheados por lo inmenso de todo eso, pero por el otro, con el corazón un poquito roto porque la Patagonia nos estaba dejando con las ganas del gran show.

Si te toca caminar en un día gris, acá es donde entra fuerte el manejo de expectativas: la laguna se puede ver re turbia, el hielo capaz esté oscuro y el famoso pico con forma de aguja ni aparezca. Pero aún con todo eso en contra, Audrey y yo igual sentimos que le habíamos sacado jugo al día, porque la caminata en sí había sido un trekking patagónico de la hostia.

Hablando en serio: nos encantó el trekking igual. Todo el camino hasta ahí fue el verdadero premio.

Cartel del Mirador Maestri en El Chaltén: cartel de madera marcando la dirección hacia Laguna Torre, el desvío al Mirador Maestri, y las flechas para el Campamento De Agostini y los baños en la parte final del trekking en la Patagonia.
El Chaltén, Patagonia: el cartel del Mirador Maestri te marca un punto de decisión re importante casi al final de la ruta a Laguna Torre. Desde acá, la gente elige si seguir bajando a la laguna, meterle el desvío hacia arriba al Mirador Maestri para ver todo desde más alto, o pegar la vuelta para el Campamento De Agostini donde están las letrinas. Es ese clásico momento patagónico donde tenés que poner en la balanza cómo está el clima, cuánto te está pegando el viento y si te queda nafta en el tanque.

8) Opcional: Mirador Maestri (la yapita por el filo de la montaña)

Desde la zona de las piedras de la morrena, los que andan bien físicamente suelen mandarse a caminar por el filo de la montaña hasta el Mirador Maestri. Desde ahí arriba enganchás otro ángulo y, a veces, ves muchísimo mejor el glaciar y los pedazos de hielo flotando.

Eso sí, agarrate porque vas a quedar súper expuesto al viento de mierda. Si el clima está medio raro, acá es donde te toca hacerte el adulto responsable y preguntarte: “¿Posta vale la pena subir esto hoy, o de estas boludeces salen las anécdotas de rescates?”.

Tiempos estimados para Laguna Torre en El Chaltén: infografía súper útil mostrando los tiempos calculados para la caminata de Laguna Torre, desarmando la ruta parte por parte desde el pueblo hasta la laguna con consejos de tiempo realistas para senderistas.
El Chaltén, Patagonia: esta infografía te salva las papas dividiendo la ruta a Laguna Torre en tramos realistas, desde el centro del pueblo hasta los miradores, la zona de acampe De Agostini, el esfuerzo final en la morrena y lo que tardás en pegar la vuelta. Está armada para que planifiques con margen de sobra, metiendo en la ecuación al clima, las cincuenta fotos que vas a sacar, las paradas a comer y para evitar esa clásica novatada de la Patagonia de creer que vas a caminar rapidísimo.

Tiempos de caminata estimados (para que te organices)

El ritmo al que vayas va a depender enteramente de tu estado físico, si tenés viento en contra, cuánto barro esquivés, las cien veces que pares a sacar fotos y de cuánto tiempo te quedes tildado mirando a la nada de forma dramática.

Tramo de la rutaQué onda el ritmo normalTiempo aproximado
Del pueblo a los primeros miradoresParás a sacar fotos al instante45–90 min
De los miradores al De AgostiniPaso firme y constante, súper tranqui2–3 horas
Del De Agostini a Laguna Torre (morrena)Es más corto pero sube en serio30–60 min
Relajando en la lagunaVa a depender del frío que haga y cuántos snacks lleves20–60 min
La vuelta al puebloPor lo general bajas a las chapas, salvo que el viento te frene2.5–3.5 horas

A la vuelta, Audrey y yo teníamos tanta lija que básicamente hicimos un “operativo comida” en modo turbo: paramos re poco, casi no tocamos la cámara y empezamos a marchar a lo soldado. Es increíble cómo las patas se mueven solas cuando tu cabeza ya está pensando qué porquería rica vas a pedir para cenar.

Si el cartel te tira algo como “3 horas hasta el mirador”, confíá en que es un tiempo lógico para caminar… y a eso metele por encima tu factor personal de “uh, mirá ese pajarito, vamos a frenar cinco minutos”.

Tomando Decisiones en la Patagonia

¿Conviene mandarle hasta el Mirador Maestri?

Preguntate esto:Mandale para adelante si…Pegá la vuelta si…
¿Se llega a ver algo?Los cerros asoman y se esconden un pocoTodo es una sopa de nubes blancas y grises
¿Qué onda el viento?Se la banca, no te mueveTe quiere arrancar de cuajo la gorra y las ganas de vivir
¿Cómo sentís las piernas?Cansadas pero responden bienEstás acalambrado, temblás y estás sin nafta
¿Cómo venís de sol?Tenés horas de luz de sobraYa le estás corriendo carreras al atardecer

Cuándo pegar la vuelta (y sentirte orgulloso igual)

En qué situación estásDónde deberías pegar la vueltaPor qué te conviene hacerlo
Arrancaste tardeMirador del Torre o De AgostiniDía muy largo + así evitás bajar de noche
El clima se está poniendo horribleDe AgostiniEstás lo suficientemente cerca como para no sentirte mal
Comiste mal o pocoDe AgostiniEl hambre te vuelve boludo y te hace tomar malas decisiones
La estás pasando bombaLaguna Torre (y quizás el Maestri)El escenario que todos quieren

Cuándo clavar los snacks (porque la moral se mantiene comiendo)

El momento justoQué comerPor qué rinde hacerlo así
Primera horaUn snack tranquiTe frena el bajón de energía al toque
En el medio del trekkingComida de verdad (sandwich, vianda)Te da nafta para los tramos planos larguísimos
Llegando al De AgostiniEse “snack divertido” que trajisteTe levanta el espíritu de un cachetazo
Arriba en la lagunaCualquier cosa que te haga inmensamente felizYa te lo ganaste, pa
Camino de vueltaSnack de emergencia puro azúcarPorque la última hora parece que no termina más

Mejor época para Laguna Torre: Temporadas y Clima (La posta)

El Chaltén tiene una época re contra clásica para el trekking, pero Laguna Torre no desaparece del mapa si vas en otra fecha. Lo que te cambia muchísimo es qué tan poco margen de error tenés con el clima y el frío.

Verano (de diciembre a febrero, más o menos)

Tenés días larguísimos, te cruzás con más gente caminando y es cuando tenés más chances de enganchar momentos de cielo despejado. Igual vas a necesitar llevar buenas camperas porque al viento le chupa un huevo que sea “verano”.

Temporada media (primavera y otoño)

Anda menos gente y los colores del paisaje son una guasada de lindos, pero hace muchísimo más frío y te podés encontrar con cualquier cosa en el camino. Preparate psicológicamente para el barro y para que las mañanas parezcan pleno invierno.

Invierno

Bajo ciertas condiciones se puede llegar a hacer, pero sumale nieve, hielo por todos lados y muy pocas horas de sol; es otro deporte completamente distinto. Si vas a caer en invierno, hablá con la gente de ahí para que te den la info actualizada y ni se te ocurra usar un artículo de blog sobre el verano (ni siquiera el mío) como si fuera un manual para sobrevivir en la nieve.

Reglas del sendero: Perros, Fauna y Ser Buena Persona

El Chaltén es famosísimo por los perros del pueblo que son re amigueros. Algunos, directamente, se van a sumar a caminar al lado tuyo como si fuesen protagonistas de tu viaje.

Por favor, no los avives. Los senderos de esta parte están llenos de fauna autóctona re sensible, y los perros pueden molestar o poner en peligro a los bichos de ahí (y ni hablar de que los perros mismos se pueden perder o lastimar). Si ves que un pichicho te empieza a seguir, hacé todo lo posible para cortarle el mambo, no le tires comida y no lo trates como si acabaras de contratar a un guía peludo.

Un par de cosas más: no te vayas por afuera del caminito marcado, no quieras hacer atajos por las curvas de la montaña, guardate toda tu basura en la mochila y portate bien con el lugar… porque la verdad que es medio sagrado.

Notas para Fotógrafos (sin ponerte pesado)

  • La mejor luz para resaltar todos los detalles guarangos de las montañas es la de la mañana temprano.
  • Armar el trípode se puede volver un sketch de humor si el viento te agarra de punto.
  • Si ves que las nubes pasan volando, bancala un toque; la Patagonia capaz te regala un par de minutitos con el cerro destapado.
  • El combo ganador es la laguna con el glaciar de fondo y los picos cortando el cielo, pero no te olvides de las cosas chicas: cómo se ve el agua del río, cómo le pega el sol a los arbolitos y lo enorme que se ve el valle.

Comparativa: Los mejores trekkings de El Chaltén

TrekkingQué onda la dificultadIdeal para¿Vale la pena seguro?Nuestra posta
Laguna TorreModerado / largoLa mayoría de los que caminan un pocoMedio (es una lotería con el clima)El mejor día de “experiencia” en un sendero
Laguna de los Tres (Fitz Roy)Moderado tirando a jodidoGente que tiene aguante físicoRe alto (si se digna a despejarse)La foto icónica, pero la subida final te liquida
Laguna CapriModerado / cortitoGente que va con los días contadosMedio a altoTremendas vistas del Fitz sin dejar los pulmones subiendo
Chorrillo del SaltoUna boludezDías para relajar, gente con chicos chicosAltoUna cascada linda que te ganás caminando sin transpirar
Mirador de los Cóndores / ÁguilasCorto pero pica para arribaPara estirar las piernas apenas llegás al puebloAltoAltas panorámicas en poco tiempo y esfuerzo

Nuestro ranking personal: El Fitz Roy tiene EL momento “icónico” cuando te toca un día limpio, pero Laguna Torre es el trekking que nos hizo más felices desde que arrancamos hasta que volvimos; vas más parejo, te estresás menos y es mucho más fácil agarrarle el gustito a caminar así.

Plan de acción para caminatas en El Chaltén: infografía ilustrada con las mejores estrategias de itinerario para ver los picos de la Patagonia, comparando planes de 1 día, 2-3 días y 4 o más días armados en base al clima.
El Chaltén, Patagonia: un mapa mental súper visual de cómo los días que tengas en el pueblo te cambian las chances de ver bien las montañas. Ya sea que tengas un solo día y te la juegues a cara o cruz con el clima, o un par de días para ver si le pegás al Fitz Roy o a Laguna Torre, o si vas por cuatro días para tomártelo con soda y asegurarte de ver algo despejado, este cuadro te arma la cabeza para planificar sin mentirte a vos mismo.

Plan de Acción para El Chaltén (así asegurás ver las montañas)

Si andás con…Mandale a hacer esto:Por qué la rompe
1 solo díaElegite el mejor trekking largo según cómo asome el día a la mañana.Estás yendo directo al casino con el clima.
2 a 3 díasMantené opciones abiertas: hacé el Torre y el Fitz Roy los días que pinten más lindos.Podés esperar a que se abra un poco el cielo para mandarte.
4 o más díasSumale Laguna Capri, otros miradores, un día de fiaca, y capaz pasar una noche arriba.Es fija que vas a enganchar al menos un día hermoso.

Nosotros nos quedamos la cantidad de días justa para poder meter las caminatas pesadas cuando el pronóstico decía que iba a estar lindo. Esa es la verdadera trampa del juego.

Dónde dormir en El Chaltén (para que salir a la mañana no cueste tanto)

Para ir a Laguna Torre, no te hace falta dormir pegado a ningún estacionamiento raro; tu único objetivo tiene que ser arrastrarte afuera de la cama, meterte un par de tostadas adentro y llegar al sendero sin hacerte mala sangre con cómo carajo llegar.

Hacela corta y aplicala así:

  • Buscate un lugar para dormir adentro del pueblo, que te quede cómodo para ir caminando a cenar o comprar cosas.
  • Priorizá que haya un buen desayuno rápido donde estés parando (o por lo menos que te dejen usar una cocina), así no salís a la montaña a base de aire.
  • Si sos de los que se despiertan si vuela una mosca, tené en cuenta que a la noche el viento de El Chaltén te puede arruinar: hay lugares que tiemblan enteros como si estuvieran grabando una película del fin del mundo.

Si tu onda es ir a cazar la luz de cuando sale el sol, la rutina de “cenar temprano, a dormir, y arriba a primera hora” es todo lo que está bien. A nosotros nos re sirvió ser dueños de nuestros horarios y decidir a qué hora salíamos basándonos en cómo pintaba el día y en cómo nos sentíamos las piernas al levantarnos.

Detalles de lengas secas en Laguna Torre, El Chaltén: ramas blanqueadas y secas de lengas viejas a lo largo de la caminata, mostrando cómo pega el clima áspero de la Patagonia contra las colinas verdes del Parque Nacional Los Glaciares.
El Chaltén, Patagonia: por algunas partes del sendero a Laguna Torre te cruzás con estos esqueletos blancos de lengas, que quedaron así de molidas por el viento, la nieve y los años que llevan aguantando ahí. Son cositas que te re pasás por alto si vas mirando siempre para arriba buscando el hielo, pero le suman otra onda a la caminata; te tiran la indirecta de que lo lindo de la Patagonia no son solo sus montañas gigantes, sino todos esos detallitos de aguante que te cruzás paso a paso.

Si el clima es una basura: Un plan B para salvar el día

No, ni a palos tenés que quedarte haciendo pucheros en la pieza del hostel mirando la lluvia como si te hubieran dejado de garpe.

Si el pronóstico es la muerte misma (llueve a baldazos, hay viento huracanado y no se ve a dos metros), esta es la movida que va:

  • Mandate a hacer algún trekking cortito a los miradores y guardate el cartucho de Laguna Torre para cuando frene un poco.
  • Andá a caminar por el sendero re fácil que va a la cascada y colgate la medalla de que hiciste tu “caminata regenerativa” del viaje.
  • Usá ese día feo para ordenar todo en la mochila, descargarte bien los mapas en el celular, y dejar paga la vianda del día siguiente como el adulto súper responsable que sos.

A los pacientes, El Chaltén los premia. Con que te dejes un solo día de yapa en tu itinerario, pasás de cruzar los dedos a casi asegurarte de que vas a poder ver las montañas de verdad.

Hamburguesa y papas fritas post-caminata en La Zorra, El Chaltén: un platazo zarpado de hamburguesa con papas en La Zorra Taproom, rebalsando de queso derretido, panceta, lechuga y tomate, festejando una comida bien ganada después de caminar todo el día en Laguna Torre.
El Chaltén, Patagonia: hay muy pocas cosas en el mundo que le ganen a comerse una buena hamburguesa con papas fritas después de estar pateando piedras todo el día, y La Zorra Taproom cumplió con creces. Esa bestia y la montaña de papas fueron nuestro trofeo después de sobrevivir a Laguna Torre; el ritual indiscutido del pueblo donde a las piernas molidas les das cerveza fría, comida grasosa y esa satisfacción de saber que cada caloría que estás metiendo adentro, ya la sudaste.

El premio gastronómico (porque somos como somos)

Cuando terminás de pasar todo el día en la montaña dándole rosca a las piernas, el cuerpo no te sugiere “che, cómete una ensaladita”. Tu cuerpo te exige un banquete y acostarte a dormir.

Y nosotros le hicimos caso.

Fuimos derecho a bajarnos unas hamburguesas (porque todo ese desgaste patagónico te deja con una lija atroz por comer carne y pan), y nos abrazamos fuerte al ritual post-trekking que hace todo el mundo en El Chaltén.

Fuimos a fondo: le entramos a la de jalapeños con guacamole y picante (el caos puro hecho hamburguesa), además pedimos una bien cargada de panceta y compartimos unas papas con de todo. Como si fuera poco, la magia del happy hour —comprás media y te llenan el vaso— nos hizo sentir que El Chaltén nos estaba dando una palmadita en la espalda por no haberla quedado a mitad de camino.

Y para cerrar, porque somos unos zarpados, rematamos el asunto con helado artesanal. Para que quede asentado en el registro: pedimos en modo golosos totales. Yo me pedí uno de dulce de leche con coco, y Audrey le entró a un mascarpone con pistacho. Nos fuimos a dormir cero arrepentidos y caímos desplomados como si nos hubieran anestesiado para operarnos (una delicia).

Si estás leyendo esto metido en El Chaltén: sí, pa, date ese gusto.

Errores típicos (para que no termines siendo la anécdota trágica del hostel)

  • Salir re tarde del pueblo y terminar volviendo a oscuras, alumbrando con el celular.
  • Ratearle al abrigo en la mochila con la excusa de “total, estamos en pleno verano”.
  • No llevar morfi suficiente (y que el mal humor por hambre te empiece a gobernar el cuerpo).
  • Pensar que el Cerro Torre está obligado a dejarse ver nada más porque caminaste hasta ahí.
  • Hacerte el piola ignorando las ráfagas de viento y caminar igual por los miradores peligrosos.
  • Hacerte amigo de un perro callejero y llevártelo atrás todo el sendero pensando que conectaste con la naturaleza.
  • Hacer que todo el día parezca una competencia contrarreloj en vez de frenar y disfrutar de estar parado en el medio de la Patagonia.
Audrey Bergner en la morrena rocosa de Laguna Torre, El Chaltén: Audrey parada firme entre las piedras gigantes de la morrena, con camperón de abrigo y preparada para el viento, rodeada del clima agreste del Parque Nacional Los Glaciares cerca de la laguna glacial.
El Chaltén, Patagonia: Audrey Bergner mandándose por las piedras sueltas de la morrena llegando a Laguna Torre, justo donde el caminito lindo desaparece y arranca el terreno bravo y al descubierto. Esto es la Patagonia sin filtro —viento, piedra y montañas que te hacen sentir una hormiga— donde si no llevás buena campera cagaste, caminás a paso de tortuga y no podés evitar sentirte diminuto al lado de semejantes bestias de roca.

Conclusiones Finales

Laguna Torre es esa caminata en El Chaltén que te cumple la fantasía del día patagónico al 100% pero sin hacerte pagar el precio de tener que sufrir cada paso de la vuelta. Son varios kilómetros, ves paisajes hermosos por todos lados y terminás el día con la panza llena de orgullo. Ojo, también te acomoda las ideas y te enseña humildad, porque acá es la montaña la que elige si te deja ver todo clarito o te lo tapa de nubes.

Posta: si la idea tuya es mandarte varias caminatas seguidas en El Chaltén, venir de casa con algo de estado físico te cambia el viaje de “sobrevivir” a “disfrutar”. Con Audrey caímos directamente en formato foodies (con mucho más historial de comer rico que de ir al gimnasio) y, a pesar de que hicimos todos los senderos que queríamos, nos re dolió todo los primeros días, aunque la verdad es que nos fuimos hechos unos toros.

De cualquier manera que la encares, cuando caiga la tarde vas a sentirte destruido físicamente, pero con el pecho inflado de gratitud. Y si le pegás en el clavo a la logística final, te vas a ir a dormir con una buena hamburguesa digiriéndose, un heladito de postre y sintiéndote el chabón más afortunado del universo.

Textura de líquenes y árboles en Laguna Torre, El Chaltén: primer plano de líquenes verde clarito agarrados a la corteza reseca de un árbol en la ruta a Laguna Torre, mostrando lo chiquitito de la naturaleza del Parque Nacional Los Glaciares.
El Chaltén, Patagonia: si mirás bien cerquita, te encontrás con este liquen re copado agarrándose a la corteza toda gastada de un árbol en la ruta a Laguna Torre. Cuando vas embobado buscando glaciares y mirando las puntas de los cerros, pasás de largo estas cositas; pero esto te muestra la otra cara de la Patagonia, la que va despacito, sobreviviendo en la mugre del clima, y dándole una onda tremenda al camino mucho más allá de la foto de la típica postal gigante.

Preguntas Frecuentes sobre Laguna Torre: Lo que posta tenés que saber antes de ir al Cerro Torre

¿Es Laguna Torre más fácil que Laguna de los Tres?

Totalmente. Laguna Torre gana por afano en facilidad porque no tiene ese último tramo matador donde caminás por una pared casi vertical. Te pasás el día entero caminando, pero es parejito y las patas no te putean tanto al día siguiente.

¿Cuánto se tarda en hacer el trekking a Laguna Torre?

Calculale entre 7 y 8 horas para ir y venir desde el pueblo, más todo el rato extra que te quedes paveando en la laguna o si le sumás el tramo extra hasta el Mirador Maestri.

¿A qué distancia está Laguna Torre de El Chaltén?

La mayoría de los mapas y guías te tiran que son unos 19 km sumando la ida y la vuelta. De paso, según de qué calle salgas y con qué reloj inteligente lo midas, te puede dar un poco más o un poco menos, pero por ahí anda.

¿Necesito botas de trekking para Laguna Torre?

Sí, por favor. Unas zapas de correr te pueden zafar si no llovió y el piso está divino, pero unas botas o unas zapatillas de montaña fuertes te cuidan de patinar en el barro, clavarte una piedra y aguantan mejor los veintipico de kilómetros.

¿Necesito contratar un guía?

No, tranqui. El caminito está recontra re marcado y está lleno de gente yendo por la suya. Pagar un guía te re suma si vas con nieve en pleno invierno o si sos medio nerd y querés ir aprendiendo del lugar y estar más protegido.

¿Cuál es la mejor temporada para Laguna Torre?

Desde la primavera tardía hasta que arranca fuerte el otoño. En la época media (otoño/primavera) el lugar es hermoso, pero tenés que estar mentalizado para cagarte de frío, y el piso suele estar hecho un asco de barro. El invierno está, pero tenés que fijarte bien qué onda porque el hielo y las nevadas complican el partido groso.

¿A qué hora debería empezar a caminar?

Despertate temprano. Si vas en verano, y arrancás a caminar entre las 7:30 y las 9:00 am, tenés luz de sobra, caminás re pancho y no terminás haciéndote el Rambo a oscuras bajando con la linterna.

¿Es peligroso ir al Mirador Maestri?

En días picantes, sí. Cuando el viento arranca a soplar con toda la furia patagónica, la zona expuesta se siente medio peligrosa y podés pasarla como el orto. Si ves que el día está turbio, bajá un cambio y quedate en la laguna sin trepar, esa es la que va.

¿Se puede acampar en el De Agostini?

Capaz. El tema de acampar y si hace falta dejar reservas previas cambia a cada rato según la temporada y la onda de Parques. Preguntá bien cuando llegues al pueblo antes de irte cargado de equipo para pasar la noche.

¿Se ven témpanos de hielo en la Laguna Torre?

Bastante seguido. El lago puede estar lleno de cascotes de hielo grandotes flotando o puede no haber nada, todo depende de qué tan helado esté y si el glaciar largó algunos pedazos hace poco.

¿Hay mucha gente en el sendero?

En plena temporada se te llena, pero igual a la mayoría le parece mucho menos “fila de supermercado” que el de Laguna de los Tres, sobre todo si dejás de dormir y arrancás un poco más temprano que el malón.

¿Hay baños en el camino?

Sí y no. Capaz encontrás un par de letrinas por la zona donde se acampa, pero ni de casualidad te confíes en que vas a encontrar un baño cómodo cada cinco minutos. Acordate de cargar un papel en el bolsillo y portate bien con los desechos en la naturaleza.

¿Hay señal de celular?

En las calles del pueblo, zafa. Metido en la montaña, no te agarra pero ni en pedo. Bajate los mapas al celular desde antes así no quedás mirando el aire.

¿Qué hago si los picos están tapados de nubes?

Mandate igual al sendero porque la caminata en sí garpa un montón. Si tenés tiempo de sobra en el pueblo, capaz te conviene rearmar tus días para apuntar este sendero al día que haya más sol.

¿Qué es lo principal que harían distinto?

Hablando posta: llevaríamos muchísimos más snacks en la mochila, levantaríamos campamento más tempranito y no dudaríamos jamás de llevar el rompevientos, aunque el cielo se vea inofensivo; es la regla número uno.

¿Puedo hacer Laguna Torre con chicos?

Se puede, si le ponés voluntad. Hacé que sea un plan tranqui: arranquen tempranísimo, pónganse de meta llegar solo hasta el primer mirador o donde dé, inflen la mochila de snacks ricos y no los apuren como si estuvieran entrenando para los Juegos Olímpicos.

¿Hace mucho frío arriba en la laguna?

Te vas a congelar si te descuidás. Aun en verano, cuando hace calorcito en el pueblo, las nubes de arriba y el viento constante te frizan los huesos mientras mirás el glaciar. Llevá capas de ropa para abrigarte bien.

¿Hay algún día de la semana que sea mejor para hacer el trekking?

Es lo mismo. La única variable que manda acá es cómo está el cielo y si hay tormenta. Si no querés hacer el trencito de gente caminadora, arrancá antes que salga el sol y pegale una esquivada a las semanas clave de feriados o vacaciones.

Una nota de Samuel: Escribimos esta guía originalmente en inglés basándonos en nuestros viajes. Como amamos la Patagonia, usamos herramientas de traducción para pasarla al castellano rioplatense y compartir nuestros datos con la comunidad hispanohablante. Si notás alguna frase rara o creés que nos faltó usar algún término bien local, ¡dejalo en los comentarios! Hacemos lo mejor que podemos para que la info sea útil para todos.

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