Por qué nunca deberías planear un trekking importante en tu último día en El Chaltén

Hay una regla romantizada y muy aceptada en el mundo de los viajes: dejar lo mejor para el final. Es la clásica estrategia para armar un itinerario. Vas construyendo expectativa, arrancás con las atracciones más chicas, te aclimatás, y después, justo el día antes de irte, te mandás la gran final. Hacés cumbre en el pico más alto, sacás la foto icónica y te despedís del destino bien arriba.

Suena a un plan infalible, casi de película, para organizar tus vacaciones.

Bueno, en la Patagonia, esta estrategia te va a destruir por completo.

El Chaltén Patagonia Argentina Samuel Jeffery descansando en una habitación de hotel preparándose para el último día tras caminatas exigentes
Samuel Jeffery en una habitación de hotel en El Chaltén, Patagonia, Argentina, preparándose para tomárselo con calma en su último día tras las exigentes caminatas de Laguna de los Tres y Laguna Torre. Un recordatorio clave de la importancia del descanso después de hacer trekking en el Parque Nacional Los Glaciares.

Con Audrey llegamos a la capital nacional del trekking en un estado que solo puedo describir como un modo glotón y sin culpa. Veníamos de pasarnos semanas comiendo por todo el país con una alegría desenfrenada, ganando lo que cariñosamente llamo “una zarpada redondez”. El descontrol culinario llegó a tal punto que Audrey se dio cuenta, con absoluto horror, que los jeans ya no le cerraban. Tuvo que claudicar y pasarse definitivamente a las calzas para el resto del viaje. Y la posta es que yo también me estaba redondeando a la par de ella.

Creo que ya captaste la idea. No éramos montañistas de élite curtidos llegando en nuestro pico de estado físico. Éramos trekkers de mentira que necesitaban mover el esqueleto de forma desesperada. Habíamos reservado seis noches en El Chaltén asumiendo que íbamos a arrasar con los famosos senderos de montaña todos los santos días, bajo un cielo siempre azul y perfecto.

Lo que aprendimos rapidísimo —a base de dolor físico, ingestas calóricas bestiales y la pura y violenta imprevisibilidad del clima patagónico— es que El Chaltén tiene sus propias reglas.

Si ahora mismo estás armando tu itinerario para El Chaltén y anotaste el mítico Monte Fitz Roy o el circuito de 18 kilómetros de Laguna Torre para tu último día en el pueblo, agarrá una goma de borrar ya mismo.

Esta es nuestra guía definitiva, probada en combate, sobre por qué meter una caminata bestial el día que te vas es el peor error de principiante que podés cometer en la Patagonia, y cómo armar un “Itinerario Inteligente” en su lugar.

El Chaltén Patagonia Argentina senderistas incluyendo a Samuel Jeffery en el empinado ascenso final del sendero Laguna de los Tres acercándose al Monte Fitz Roy
Senderistas, incluyendo a Nomadic Samuel (Samuel Jeffery), encarando el durísimo último kilómetro del sendero a Laguna de los Tres, justo debajo de las imponentes agujas de granito del Monte Fitz Roy en el Parque Nacional Los Glaciares, cerca de El Chaltén, Patagonia. Esta trepada rocosa es la sección más difícil del famoso trekking y el momento clave antes de llegar al mirador de la laguna glaciar.

Logística en El Chaltén: La trampa de bajar a las corridas

Para entender por qué dejar un trekking largo para el último día es una pésima idea, primero tenés que entender cómo es la logística para moverte por el Parque Nacional Los Glaciares.

Miremos la joya de la corona: el sendero a Laguna de los Tres. Esta es la caminata que trae a todo el mundo a El Chaltén. Es un ida y vuelta agotador de más de 20 kilómetros que te promete quedar cara a cara con las imponentes y afiladas agujas de granito del Monte Fitz Roy.

Si planeás hacer esta ruta el mismo día que tenés el pasaje de micro para irte del pueblo, te estás poniendo una soga al cuello con el tiempo. Los tiempos en los senderos de la Patagonia son totalmente impredecibles. No podés simplemente mirar un mapa, ver “10 kilómetros de ida” y calcular tu horario exacto de regreso.

El Chaltén Patagonia Argentina cartel de madera que indica el Km 9 en la ruta de trekking Laguna de los Tres hacia el Monte Fitz Roy
Cartel de madera en El Chaltén, Patagonia, Argentina, mostrando el Km 9 en la ruta de trekking a Laguna de los Tres hacia el Monte Fitz Roy en el Parque Nacional Los Glaciares. Marca el temido punto donde arranca el ascenso final más brutal en una de las caminatas más exigentes de toda la Patagonia.

Trekking Laguna de los Tres: El famoso cuello de botella del kilómetro 9

Los primeros nueve kilómetros del sendero a Laguna de los Tres se consideran, en general, de nivel intermedio. Vas caminando entre hermosos bosques de lengas, pasás por los miradores espectaculares de Laguna Capri y, en general, llevás un ritmo excelente. Esto te engaña y te da una falsa sensación de seguridad.

Y de golpe, llegás al kilómetro nueve.

Acá arranca el kilómetro más largo, duro y brutal de toda la caminata. Hasta este punto exacto, capaz el sendero no te pareció tan difícil, pero esta trepada final cambia todo. Es una subida empinadísima y castigadora sobre rocas sueltas y tierra resbaladiza.

Pero lo más importante es que acá te vas a topar con el inevitable embotellamiento del sendero. Como el camino es angosto, precario y está lleno de gente, no podés simplemente pasar por encima a los que van más lento. Estás obligado a ir al ritmo del rebaño. Todos están cansados, todos van con cuidado por las piedras sueltas, y tu “ritmo calculado” se va directo al tacho.

El Chaltén Patagonia Argentina Audrey Bergner disfrutando de las vistas panorámicas de los acantilados rocosos sobre el valle en una caminata fácil cerca del pueblo
Audrey Bergner de That Backpacker disfrutando de los imponentes acantilados y el paisaje dramático a las afueras del pueblo de El Chaltén en la Patagonia, Argentina. Incluso sin mandarte a trekkings larguísimos como Laguna de los Tres o Laguna Torre, las caminatas cortas cerca del pueblo te regalan paisajes impresionantes adentro del Parque Nacional Los Glaciares.

Ansiedad y reloj en mano

Cuando al fin llegás a la cima, recibido por las aguas turquesas de la Laguna de los Tres y la majestuosa silueta del Fitz Roy, deberías poder sentarte, sacar tu vianda de hotel de 10 dólares y absorber la magnitud de lo que acabás de lograr.

Si tenés un micro que tomar esa misma tarde, olvidate, no vas a poder hacer esto.

En vez de estar cien por ciento presente en uno de los lugares más lindos del planeta, vas a estar mirando el reloj con desesperación. Te vas a tragar esa ensalada de arroz con mayonesa en un estado de pánico total, aterrorizado por perder tu conexión. La larga bajada de vuelta al pueblo —que muchas veces te hace más pelota las rodillas que la subida— se convierte en una carrera frenética y estresante contra la luz del día y los horarios de salida. Le sacás toda la magia y el disfrute a la caminata, transformando una experiencia al aire libre que te cambia la vida en un pique estilo aeropuerto.

El Chaltén Patagonia Argentina senderistas trepando la zona rocosa después del kilómetro 9 en el sendero a Laguna de los Tres
Senderistas peleando contra la subida brutal después del kilómetro 9 en el sendero Laguna de los Tres, cerca de El Chaltén, Patagonia, Argentina. Esta trepada hacia el Monte Fitz Roy es conocida por ser la parte más dura del recorrido, donde las piernas muertas y el dolor de pies hacen que muchos fantaseen con que los bajen en andas.

El desgaste físico: Al borde de pedir rescate

Incluso si tu micro sale de noche y tenés tiempo de sobra para terminar el sendero, la resaca física de un trekking patagónico importante es la segunda razón por la que no podés hacerlo tu último día.

Nosotros nos considerábamos viajeros con cierto aguante, pero la bajada de la Laguna de los Tres nos destruyó por completo. Nos sacó totalmente de nuestro elemento, de nuestra liga y de nuestro estado físico normal.

La caminata de vuelta al pueblo fue un verdadero parto. Llegó un punto en el que tuvimos que guardar las cámaras. Ya no parábamos a admirar los arroyitos ni a los cóndores volando; parábamos pura y exclusivamente por cansancio extremo y un dolor muscular profundo. Los pies nos latían con cada maldito paso.

El dolor era tan zarpado que, durante los últimos kilómetros, mi cabeza empezó a alucinar con rescates. Te juro que me puse a fantasear con cómo se sentiría que me saquen del bosque llevado en andas como un rey. Me preguntaba qué nos dirían si llamábamos al número de emergencias local y pedíamos que nos saquen del parque en helicóptero.

El día después: Cómo sobrevivir al dolor muscular en Patagonia

Cuando te caminás 20 kilómetros exigentes, el verdadero precio físico no te lo cobran cuando llegás a la habitación del hotel; te cae encima a la mañana siguiente. El dolor muscular de aparición tardía en la Patagonia es de otra categoría. Nivel rigor mortis.

El día después de nuestro trekking al Fitz Roy fue un día completamente perdido. Los dos estábamos tan pero tan duros que apenas salimos de nuestra habitación en el Vertical Lodge. El simple hecho de caminar por el pasillo se sentía como cruzar un campo minado.

Si hacés Laguna de los Tres en tu último día, te vas a despertar a la mañana siguiente en este estado de rigidez total. Y la posta es que lo último que quiere hacer un trekker magullado y dolorido es armar valijas pesadas, arrastrarlas por la calle hasta la terminal y doblar su esqueleto dolorido en el asiento apretado de un micro para fumarse un viaje de tres horas y media hasta El Calafate. Viajar destrozado muscularmente es una experiencia miserable. Te va a arruinar al toque el recuerdo del gran final. Necesitás sí o sí tener un día de recuperación de colchón.

El Chaltén Patagonia Argentina tremenda hamburguesa gourmet con panceta y queso derretido en La Zorra, premio clásico post-trekking
Una bestia de hamburguesa gourmet con panceta, cheddar, tomate y lechuga, acompañada de unas buenas papas fritas en La Zorra, El Chaltén, Patagonia, Argentina. Después de castigarse en senderos como Laguna de los Tres o Laguna Torre en el Parque Nacional Los Glaciares, los trekkers muertos de hambre vienen acá a festejar con comida pesada y birra artesanal.

Dónde comer en El Chaltén: No te pierdas el atracón post-trekking

El Chaltén es un lugar súper particular porque no es solo un pueblo fronterizo agreste; es un polo gastronómico tremendo. El lugar tiene un nivel culinario que sorprende, y una parte enorme de la experiencia del trekking es la recompensa gloriosa y alta en calorías que te espera apenas salís del sendero.

Si hacés tu caminata el último día, te estás robando a vos mismo el mejor premio foodie del trekker aficionado.

Hambre de lobo

Cuando quemás miles de calorías peleando contra los vientos patagónicos, no volvés al pueblo con ganas de una ensaladita light. Volvés con un hambre primal y salvaje.

El día que nos clavamos los 18 kilómetros a Laguna Torre, habíamos planeado tener una cena argentina refinada y elegante con un buen vinito para festejar. Pero a los cinco minutos de pisar el pueblo, nos agarró un hambre de lobo incontrolable. Pegamos un volantazo agresivo y nos fuimos derecho a La Zorra, una taberna con mucha onda, conocida por su tremenda carta de cervezas artesanales y su comida reconfortante, de esa que te tapa las arterias.

Nos pedimos lo que solo puedo describir como hamburguesas gourmet nivel Dios. Acompañamos estas bestias con papas fritas decadentes sepultadas bajo queso cheddar y lluvia de panceta crocante, bajando todo con pintas gigantes. Al carajo con contar calorías. Lo necesitábamos.

Y así y todo, el hambre no se iba. Salimos caminando como pingüinos por la avenida principal hasta una heladería artesanal, pidiéndonos cucuruchos hasta el tope con dulce de leche súper granizado, coco, mascarpone y pistacho. Un descontrol total.

La siesta de 12 horas

Cuando combinás 20 kilómetros de caminata alpina con casi un kilo de panceta, queso y cerveza artesanal, tu cuerpo hace un apagón forzoso. Volvimos a la hostería arrastrándonos en un coma alimenticio terrible y a las ocho y media de la noche ya estábamos desmayados en la cama. Dormimos de 10 a 12 horas de corrido.

Si hacés tu trekking el día que te vas, no te podés dar el lujo de disfrutar esta indulgencia gloriosa. No te podés quedar charlando con una pinta de Cerveza Artesanal Chaltén en La Cervecería o pasarte horas jugando a las cartas y tomando lattes en La Waflería, porque vas a estar demasiado ocupado estresándote por armar la valija, poner la alarma y organizar la logística para irte. Vas a estar apurado, ansioso, y te vas a perder el festejo definitivo del post-trekking.

El Chaltén Patagonia Argentina el Monte Fitz Roy medio tapado por las nubes sobre los senderistas en el terreno rocoso de Laguna de los Tres
El Monte Fitz Roy asomándose sobre los caminantes cerca de Laguna de los Tres en el Parque Nacional Los Glaciares, Patagonia, Argentina. Las nubes envuelven las famosas agujas de granito mientras la gente se ve minúscula contra semejante paisaje de montaña, dejando en claro la escala gigante y el clima impredecible del trekking más icónico de El Chaltén.

Clima en El Chaltén: La regla del 30% para ver el Fitz Roy

Capaz la razón más crítica y no negociable para nunca dejar la caminata más grande para el último día es la pura violencia y lo impredecible que es el clima patagónico.

A la naturaleza no le importa tu agenda.

Mucha gente llega a El Chaltén con un itinerario rígido y plastificado. Planean hacer caminatas cortas los días uno y dos, guardándose la ruta épica al Fitz Roy para el día tres. Es un error fatal. El icónico macizo del Fitz Roy es famoso por ser tímido. Se calcula que está totalmente despejado y visible solo un 30% del tiempo. Los días perfectos de cielo azul son la rara excepción, no la regla.

Si encasillás tu caminata más dura y gratificante justo para el último día, estás dejando tu sueño patagónico a la buena de Dios y dependiendo de esa única ventana de 24 horas de clima.

El día del clima “de terror”

Durante nuestras seis noches, vivimos todo el espectro de los extremos patagónicos. Tuvimos la suerte de ligar un día glorioso y a puro sol, casi sin una nube en el cielo; un día en que el Fitz Roy se veía tan majestuoso desde el pueblo que parecía hecho por computadora. Ni lo dudamos, aprovechamos al instante y nos mandamos al sendero de Laguna de los Tres.

Dos días después, el clima se nos dio vuelta por completo. El cuarto día del viaje nos trajo unas condiciones de terror. El viento que soplaba por el valle era tan locura que, cuando quisimos salir, a duras penas nos podíamos mantener en pie. Era imposible hacer cualquier caminata, así que declaramos oficialmente un “día de cafetería” y nos escondimos adentro para sobrevivir.

Imaginate si nos hubiéramos apegado rígidamente al itinerario de “dejar lo mejor para el final”, y ese día de vientos huracanados nos caía justo el último día en el pueblo. Habríamos viajado hasta la capital del trekking de Argentina, nos habríamos fumado los viajes en micro y los precios caros del súper, y nos hubiéramos ido sin siquiera poder pararnos en la base de la montaña.

A la ruleta del clima hay que jugarla con cabeza. En el mismísimo instante que ves una ventana de buen clima —incluso si es tu primera mañana en el pueblo— largá todo, agarrá tu equipo y mandate a tu caminata prioritaria. El resto del itinerario tiene que funcionar como un colchón flexible.

El Chaltén Patagonia Argentina postre de chocolate decadente en el restaurante Senderos, parada obligada para foodies
Un postre de chocolate espectacular con crema, hilos de caramelo y salsa, servido en el restaurante Senderos en El Chaltén, Patagonia, Argentina. Después de castigarse en las caminatas del Parque Nacional Los Glaciares, la mejor forma de festejar es con una cena refinada y unos postres de otro planeta.

Restaurantes en El Chaltén: Por qué necesitás noches de sobra

Cuando ponés lo más pesado del itinerario al principio y te sacás de encima las caminatas fuertes rápido, tus últimos días en El Chaltén se transforman en una zona de amortiguación lujosa y relajada. Esto te da el tiempo de descubrir de verdad las joyitas ocultas del pueblo sin la presión constante de tener que subir una montaña.

Como sobrevivimos al trekking del Fitz Roy temprano en el viaje, nos quedó energía y tiempo para descubrir Senderos. Escondido a una cuadra de la calle principal cerca de la terminal, este restaurante es una verdadera perlita metida adentro de una hostería de alta gama. Es un espacio íntimo, chiquito, de estilo boutique, con apenas seis o siete mesas.

Como no teníamos apuro por armar mochilas ni necesitábamos dormir 12 horas, disfrutamos de una comida prolongada y decadente. Me bajé un risotto de queso azul y nueces espectacular, lleno de tomates secos, mientras Audrey se reconfortaba el alma con un guiso de lentejas y vegetales súper potente. Nos partimos una botella entera de un buen Syrah argentino, tomándonos un necesario y breve descanso del Malbec.

Cerramos la noche con unos postres de otro planeta que daban lástima comerlos de lo lindos que eran: un mousse de chocolate riquísimo y un tradicional panqueque de manzana.

Este nivel de disfrute pausado y consciente solo es posible cuando ya te sacaste de los hombros la presión física de la montaña. Si dejás las grandes caminatas para el final, vas a sacrificar estas noches lindas y relajadas por culpa del cansancio y la organización.

El Chaltén Patagonia Argentina casas coloridas y hosterías bordeando una calle tranquila del pueblo de montaña cerca del Parque Nacional Los Glaciares
Una callecita tranquila llena de casas de colores y cabañas en el pueblo de montaña de El Chaltén, Patagonia, Argentina. Conocida como la capital nacional del trekking, esta pequeña villa fronteriza es la puerta de entrada a caminatas icónicas del Parque Nacional Los Glaciares como Laguna de los Tres, Laguna Torre y un montón de miradores.

Tablas de decisión: Cómo armar tu itinerario en El Chaltén

Para ayudarte a estructurar perfecto tu tiempo en la capital del trekking sin caer en la trampa del “último día”, usá estas matrices estratégicas.

Matriz 1: Nivel de desastre de las caminatas el último día

Sendero para el último díaEl precio físicoEl riesgo logísticoEl veredicto
Laguna de los Tres (Fitz Roy)20+ km. Dolor muscular severo. Pies latiendo.Extremo. Alto riesgo de perder el micro por el cuello de botella del km 9.Desastre total. Ni se te ocurra intentarlo el día que te vas.
Laguna Torre18 km. Cansancio moderado.Medio. El valle plano ayuda a volver más rápido, pero sigue llevando tiempo.Riesgo alto. Hacelo solo si te vas tarde a la noche o al día siguiente.
Mirador de los Cóndores2 km. Cansancio mínimo.Muy bajo. Solo 45 minutos de subida desde el borde del pueblo.Excelente opción. Ideal para estirar las piernas a la mañana.
Chorrillo del Salto6-8 km. Cero cansancio.Muy bajo. Totalmente plano, facilísimo de calcular el tiempo.El campeón. El paseíto relajado y sin estrés para la última mañana.

Matriz 2: Estrategia para la ruleta del clima patagónico

Pronóstico de la mañanaEl plan de acción estratégicoLa realidad del Trekker Aficionado
Cielo despejado / Poco vientoATACÁ AL TOQUE. Dejá todo y mandate a Laguna de los Tres, sea el día que sea.Te va a doler todo, vas a llorar, pero vas a ver la montaña.
Nublado / Viento moderadoRumbo al valle. Hacé Laguna Torre. Los bosques encantados te reparan del viento.El lago va a parecer café con leche, pero zafás bien con la caminata.
Viento zarpado / Lluvia de costadoRetirada. No intentes subir. Metete en un café local.El mejor día para tirar la toalla. Pedite unos waffles. Jugá a las cartas. Sobreviví.

Matriz 3: La línea de tiempo de la recuperación del “Hambre de Lobo”

Línea de tiempo post-trekkingEstado físico del Trekker AficionadoLa acción obligatoria
Hora 0 (Fin del sendero)Pies latiendo a full. Fantaseás con que te lleven en andas.Arrastrate a La Zorra. No pases por el hotel. No te bañes.
Hora 1 (El atracón)Hambre primal y salvaje.Entrale a las hamburguesas, papas con cheddar y una birra Golden Ale.
Hora 2 (El pico de azúcar)Subidón temporal de energía.Caminá a la principal por un helado artesanal de dulce de leche.
Hora 3 (El bajón)Apagón total del sistema.Desmayate en la cama del hotel a las 20:30 hs.
Horas 4-16 (El letargo)Coma alimenticio profundo. Empieza la rigidez muscular.Dormí de 10 a 12 horas. Ni se te ocurra poner alarma.
El Chaltén Patagonia Argentina carteles de madera separando las rutas de bici y trekking en un sendero del Parque Nacional Los Glaciares
Carteles de madera marcando las rutas separadas para bicicletas y trekking en un sendero por el bosque cerca de El Chaltén, Patagonia, Argentina. La capital nacional del trekking tiene toda una red de senderos panorámicos donde podés explorar bosques, valles y miradores adentro del Parque Nacional Los Glaciares.

Qué hacer el último día en El Chaltén (de verdad)

Si armaste bien tu itinerario cargando lo pesado al principio, sobreviviste a las trepadas letales de 20 kilómetros y disfrutaste de tus comas alimenticios, tu último día en la Patagonia debería ser una vuelta olímpica, no un castigo.

Te levantás tranqui. Disfrutás tu último desayuno en el hotel sin el apuro de tener que ganarle a la multitud en el sendero. Armás la valija a tu ritmo. Y después, para llenarte los pulmones con un último respiro de ese aire patagónico helado, te vas a los “Senderos de Respaldo”.

En nuestro último día, con las piernas pesadas y duras pero el corazón contentísimo, elegimos la despedida perfecta. Nos fuimos a dar una vuelta totalmente plana y súper relajante hasta Chorrillo del Salto, una cascada hermosa de 20 metros de altura recontra protegida por bosques de lengas nativos. No exige nada de visibilidad en la montaña y requiere cero esfuerzo físico.

Después de eso, nos exigimos apenitas un poco más para conquistar el Mirador de los Cóndores y seguimos por el filo hasta el Mirador de las Águilas. Como estos miradores están ahí nomás, en el borde del pueblo, se tardan solo unos 45 minutos en subir. Desde la cumbre rocosa, nos quedamos mirando las casitas de colores de El Chaltén, acurrucadas como un oasis brillante en el fondo del valle, y las curvas gigantes en forma de S del Río de las Vueltas.

Fue la despedida perfecta, sin estrés ni apuros.

La posta para cerrar

El Chaltén es un destino que te exige respeto. Tenés que respetar el viento. Tenés que respetar la altura. Y por sobre todas las cosas, tenés que respetar tus propios límites físicos.

No te comas el verso del gran final. La mejor forma de vivir la belleza cruda y majestuosa del Parque Nacional Los Glaciares es agarrar las ventanas de buen clima en el segundo exacto en que se abren, dejándote los últimos días libres para una recuperación profunda, cenas en lugarcitos boutique y caminatas lentas por este pueblo de frontera.

Llegamos como unos foodies fuera de estado, pero al medir nuestros tiempos, meter lo duro al principio del itinerario y aceptar los días de descanso obligatorios, nos fuimos sintiéndonos unos trekkers victoriosos con recuerdos para toda la vida.

Planificá con cabeza, armate bien esa vianda de 10 dólares, y hagas lo que hagas, dejate el último día completamente libre. Tus pies te lo van a agradecer.

Preguntas Frecuentes sobre el itinerario en El Chaltén

1. ¿Por qué no debería hacer el sendero al Monte Fitz Roy en mi último día en El Chaltén? ¡Seamos realistas, el clima de la Patagonia hace lo que se le canta! Si justo se te cruza una tormenta fea tu último día, te vas a perder de ver la montaña. Además, esa caminata de 20 kilómetros te va a dejar las piernas como gelatina, y fumarte un viaje en un micro apretado a la mañana siguiente va a ser una tortura absoluta.

2. ¿Cómo es el clima en El Chaltén de verdad? ¡Es una locura! Literalmente cambia cada hora. Podés amanecer con un cielo azul impecable y estar peleando contra vientos huracanados a la hora del almuerzo. Durante nuestro viaje, tuvimos un día perfecto a pleno sol y otro donde el viento soplaba tan fuerte que apenas nos podíamos mantener en pie.

3. ¿Qué tan difícil es el trekking a Laguna de los Tres (Fitz Roy)? Los primeros 9 kilómetros son una caminata súper tranqui y manejable, ¿pero ese último kilómetro? Es una trepada brutal y empinadísima sobre piedras sueltas y tierra. Te va a destrozar las piernas y vas a estar soñando despierto con que alguien te baje a upa.

4. ¿Cuál es el mejor sendero para hacer el día que te vas? ¡Sin dudas quedate con los paseos fáciles y planos! Chorrillo del Salto es una caminata súper relajante hasta una cascada hermosa. Si querés meter un poquito de altura, el pique rápido de 45 minutos hasta el Mirador de los Cóndores te regala unas vistas panorámicas tremendas del pueblo antes de subirte al bondi.

5. ¿Necesito un día de descanso después de subir a Laguna de los Tres? ¡Olvidate, sí o sí! Nosotros estábamos totalmente fuera de nuestro elemento y los pies literalmente nos latían al terminar. El día siguiente lo dimos completamente “por perdido”, nos negamos a salir de la habitación del hotel y dormimos 12 horas seguidas solo para recuperarnos.

6. ¿Qué es un día “perdido” en la Patagonia? Un día “perdido” es, básicamente, un día de descanso obligatorio. Pasa cuando tenés las piernas demasiado duras como para moverte, o cuando el clima está tan salvaje que es un peligro salir a caminar. La verdad, es la excusa perfecta para esconderte en una cafetería del pueblo, comerte unos waffles gourmet y jugar a las cartas hasta que pase la tormenta.

7. ¿Dónde conviene comer después de una caminata larga en El Chaltén? Cuando te pegue ese hambre feroz del post-trekking, corré directo a La Zorra y pedite unas hamburguesas gigantes con panceta, papas con cheddar y birra artesanal. Si buscás una onda más refinada para recuperarte, Senderos es una joyita boutique escondida con un risotto de nuez y queso azul buenísimo y re buenos vinos argentinos.

8. ¿Conviene llevar mi propio almuerzo a los senderos? Sí, pero fijate que los supermercados en el pueblo son medio chicos y raramente caros. ¿Nuestro gran truco? Pedite una vianda ya armada de 10 dólares en tu hotel la noche anterior. ¡Guardala bien en la mochila para que no se te haga pedazos el bowl de plástico de la ensalada como me pasó a mí!

Una nota de Samuel: Escribimos esta guía originalmente en inglés basándonos en nuestros viajes. Como amamos la Patagonia, usamos herramientas de traducción para pasarla al castellano rioplatense y compartir nuestros datos con la comunidad hispanohablante. Si notás alguna frase rara o creés que nos faltó usar algún término bien local, ¡dejalo en los comentarios! Hacemos lo mejor que podemos para que la info sea útil para todos.

Proyecto 23 Argentina: Este artículo también está disponible en inglés. [Read the original English version: Why You Should Never Plan a Major Hike on Your Last Day in El Chaltén]

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